El último suspiro
(Foto: Agencias)

Los presencia de Dorados de Sinaloa en primera división no es novedad, ya pasaron 9 años desde aquella noche triste, específicamente un sábado 29 de abril, cuando la marea dorada dejó de pertenecer al máximo circuito.

En esos nueve largos años, directiva, variedad de directores técnicos y sobre todo jugadores, fracasaron en el intento de rescatar al equipo y ascenderlo. A pesar de todo el esfuerzo, la entrega, garra y corazón falló hasta antes del torneo pasado. Fue apenas en el Clausura 2015 del Ascenso MX cuando de la mano de Carlos Bustos se obtuvo la gloria, se consiguió la recompensa, en la gran final tan disputada ante Necaxa.

Pues bie, en esta ocsión hacemos memoria para recordar esa fatídico encuentro del Clausura 2006, el ultimátum para que Dorados lograra la salvación bajo el mando del entrenador español Juan Manuel Lillo, aquel que comenzó en el Apertura 2005, donde vino a sustituir a Jesús Bracamontes, quien estando en la jornada 8 no pudo entregar resultados positivos y fue despedido.

A Lillo se le dio la posibilidad de traer como refuerzo a su compatriota Pep Guardiola, catalogado fichaje bomba por los medios y afición debido a su paso por Barcelona, además de que se contaba con un ariete de la calidad del uruguayo Sebastián Abreu.

Con estas armas se inició la lucha por el no descenso y la verdad fue que el 'Gran Pez' no tuvo mala participación en el Clausura, acarreando tres derrotas, nueve empates y cuatro victorias antes de su último compromiso de la justa ante los Pumas de la UNAM. Le seguían los pasos Veracruz y San Luis, pero sobre todo los potosinos, su rival directo en ésta pelea por la permanencia. Un gran alivio para los sinaloenses fue ganar ante Jaguares en la fecha 16 por marcador de 4 a 2, pero esto no le aseguraba nada.

Todo se jugaba en la jornada 17, San Luis contra Atlas, Dorados - Pumas, ambos choques programados a las nueve de la noche, los dos equipos como locales y los dos con la misión de ganar para que no se sorprendieran, incluso los 'culichis' podían colarse a liguilla si Toluca no ganaba.

Para permanecer en primera, éstas eran las claves para sus respectivos clubes: San Luis necesitaba ganar, que Dorados no triunfara o que veracruz perdiera, Dorados con la victoria tenía más que suficiente y no dependía de nadie. A Veracruz con un empate le bastaba.

Arrancaron las acciones, en las tribunas se vivía la ansiedad, angustia, nerviosismo, esperanza y fe, lo que nunca se pierde en el futbol. Conforme pasaba el tiempo la adrenalina corría, Atlas anotaba un gol que silenciaba por absoluto el Alfonso Lastras al minuto seis, Tito Villa se encargaba de sentenciar el destino de los 'gladiadores'. En cambio, en el Banorte se presenciaba un encuentro muy reñido, desesperante e impredecible. En San Luis Potosí tuvieron que llegar a los minutos finales para que se presentara un milagro. Ya en el 88', el central González Tahuilán envió el balón a las redes para empatar después de un servicio mandado por Ángel Reyna. Se llegaron los 90' y aún era necesario el triunfo.

El árbitro Mauricio Morales indicó que se añadirían 4 minutos más, pero al noventa y dos, Marcelo Guerrero recibió un centro que remató y atajó de primera instancia el arquero, dejando un rebote en el área, mismo que el jugador de San Luis se encargó de meter en la portería tapatía. La hinchada festejaba, se había logrado el objetivo.

En Culiacán se veía la otra cara de la moneda, se palpaba que estaban condenados. El tiempo se acababa y al goleador del torneo, el 'Loco' Abreu, le anularon un gol, todo mundo se llevaba las manos a la cabeza, a la cara, el corazón latía fuerte y así terminó. Entre llantos, dolor y tristeza se despidió Dorados, tal vez de manera injusta por lo hecho en el resto de la fase regular. Aquello que se presentía sería una fiesta, al final del enfrentamiento se convirtió en sepelio. Con un amargo empate a ceros entre la escuadra norteña y los capitalinos se dejó en puntos suspensivos una linda anécdota para los aficionados de Sinaloa.

Pero queda claro que en el futbol la revancha siempre existirá, hoy Dorados vuelve a la Liga MX con una gran ilusión, con ganas de estar en la cúspide y alejarse de lo más bajo, con la motivación de su gente y con refuerzos, se escribirá una nueva historia dentro del balompié mexicano.

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