El gran valor de la ‘V’
VAVEL llegó a mi vida y yo llegué a VAVEL.

Hasta agosto de 2014, yo veía imposible cumplir un sueño. Después de agosto de 2014, lo vi como un realidad. VAVEL llegó a mi vida y yo llegué a VAVEL, no por invitación, ni recomendación, sino por hambre propia, luego de emprender una búsqueda de algún espacio donde me permitieran compartir mis letras.

Había pasado antes por un lugar, totalmente respetable, en el que lo hice, pero no como en VAVEL, con la sensación de estar en casa. La falta de experiencia me llevó a cometer locuras con tal de redactar notas en la gran causa de la ‘V’; todo, del equipo que me impregnaron los colores, el León.

Llegué y las sorpresas se fueron dando. Me topé con Víctor García –otro redactor de VAVEL-, un tipo que estaba lleno de trabajo, pero que siempre estuvo al pie del cañón apoyándome y siendo mi guía. Al margen de eso, la emoción que sentía por ver mi nombre en una nota que estaba siendo leída por miles de personas más, no me cabía en el pecho.

Fue pasando el tiempo y, la dedicación, el esfuerzo, el gran compromiso que hice con Alan Núñez, otro al que le estoy infinitamente agradecido; me llevaron a ser corresponsal en el bajío. Era el sueño de mi vida. Bien recuerdo el primer día que pisé la sala de prensa, nada más que en la despedida de Gustavo Matosas. Me temblaban los pies, el ambiente era de un funeral, pero era algo indescriptible. Posteriormente llegó Juan Antonio Pizzi y la era de VAVEL en León dio su inicio por completo.

El primer semestre fue complicado, no para la redacción, sino para el equipo, que simplemente no vio la suya en la cancha y terminó siendo una de las decepciones. Sin embargo, sabíamos todos –hasta Pizzi- que en el Apertura 2015 sería la reivindicación.

Y fue así. El buen paso de la Fiera me llevó a cumplir sueños, de la mano de VAVEL, como el estar presenciando una final. Antes, la adaptación, tal cual tiene un refuerzo cuando se integra a un club, iba de la mejor forma, pues hubo personas bastante importantes que se me atravesaron en la travesía.

El cierre de campaña fue dramático, de locos. Era imperativo conseguir entrevistas, lo que nunca imaginé; fueran ‘banqueteras’, o en ruedas de prensa, como sea, aunque lo importante de esto es la pasión: la pasión por hacer lo que te gusta, por ser parte de un tremendo medio de comunicación, la pasión por querer superar, no al otro, sino a ti mismo.

Esa pasión me ha dejado claro que en VAVEL que tengo mi casa, me convence que quiero estar aquí por muchos años más, que quiero seguir creciendo enormidades junto a la ‘V’ y portando la ‘V’ como debe ser. Esto es la ‘V’ para mí, este es el gran valor de la ‘V’.

¡Feliz 2016!

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