La cereza
Foto: (Referee)

Como si todo estuviera planeado para un festejo de los cien años del América gris y deslucido, Ricardo Peláez ha vuelto a dar de qué hablar con el famoso “plagio” del himno del Centenario que se presentó el fin de semana pasado ante Xolos en el Azteca.

Se lo encargaron a la banda Matute dirigida por Jorge D’Alessio, (sí, hijo de Lupita quien en algún momento tuvo un romance con Carlos Reinoso, símbolo azulcrema) para que lo compusiera, produjera y cantara en la semana del festejo.

Todo iba bien hasta que alguien escuchó el himno americanista y le recuerda otro, el del Sevilla. Nadie dijo nada pero los memes de internet fueron contundentes para que trascendiera el Océano Atlántico y Sevilla se diera cuenta. Bueno, para no repetir el cuento que ya todos conocemos, a todo dar Ricardo Peláez ordena un comunicado en el que le echa la bolita al hijo de la "Leona Dormida" y se deslinda de toda generación de la mentada canción, (al final sólo es una canción) para rematar y sentenciar a las profundidades de la ignominia un himno que fue anunciado con bombo y platillo como uno de los elementos de festejo del Centenario. Ese que, insisto, está pasando más por los yerros que por el orgullo.

Pero a mi parecer existen errores impensables para una empresa de futbol que tiene a personas especialistas en cada frente. ¿A nadie se le ocurrió escucharlo antes de presentarlo? ¿Nunca se les hizo conocido? ¿Por qué alguien le encontró parecido con el himno sevillista y comenzó la burla?

No entiendo y nunca entenderé estos descuidos en empresas grandes. Si eres el club que tiene por estandarte frases como “Ódiame más”, “Somos todo lo que tú no eres” o “100 Años de grandeza”, ¿por qué no le pones la suficiente atención al más mínimo detalle en todos los elementos de tu festejo centenario? Para ser una empresa tan importante en el país, ese descuido parece de primer proyecto de Publicidad I.

Y vaya sumando esta al uniforme deslavado del centenario, mantener a Ignacio Ambriz hasta que de plano no aguantó la presión, no tener un partido digno de la historia Águila ante un equipo de primer nivel internacional, no comprar a billetazo limpio a un jugador extranjero que reviente el mercado como es su tradición, entre otros muchos detalles.

A Ricardo Peláez sólo lo salvan dos cosas de este semestre de espanto en que se convirtió el Centenario: ser campeón de Liga o tener una actuación memorable en el Mundial de Clubes, y con eso me refiero a ganarle al Madrid y llegar a la final. Parece imposible, pero aún ganando la Copa MX significaría un fracaso Centenario.

P.D. El Chivas ante América es una revancha en Copa MX, quien no lo vea así, que se quite la playera azulcrema que le pesa en la espalda.

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