Lucas Lobos, el ídolo que llegó al Toluca

El argentino militó durante ocho años en el fútbol mexicano portando los colores de Tigres y los Diablos Rojos.

Lucas Lobos, el ídolo que llegó al Toluca
Uno de los referentes en San Nicolás de los Garza // Foto: Solo Tigres

Surgió en Gimnasia y Esgrima La Plata en el cual militó tres años para que, por medio de sus actuaciones, fuese llevado al viejo continente enfundándose la camiseta del Cádiz. Con el club ibérico, disputó 60 partidos y anotó 15 veces en tres años. Durante la última temporada en España, los Tigres de la UANL le 'echaron el ojo' y lo trajeron a México.

Ídolo felino

Diestro natural, aunque manejaba los dos perfiles sin ningún problema. El talento del argentino era evidente cada que pisaba un terreno de juego, el desborde por las bandas, jugar detrás de los centros delanteros, filtrar pases al espacio, pero sin duda la principal virtud del argentino fue aparecer en los momentos importantes, cargarse el equipo al hombro y lograr grandes cosas con el conjunto universitario.

Lucas Lobos llegó al plantel como un desconocido y se fue como un ídolo, con los Tigres disputó 231 partidos y anotó 68 goles entre liga, copa y torneos internacionales. De hecho, es el cuarto mejor goleador en la historia del club universitario, sólo por detrás de Tomas Boy, Walter Gaytán y actualmente de André-Pierre Gignac.

Con los felinos consiguió el título de liga después de muchos años tras derrotar a Santos Laguna cuatro por uno en el 2011, donde el futbolista fue pieza clave para la obtención del campeonato. El segundo y último trofeo del futbolista llegó en el 2014, pero en la Copa MX al vencer en el ‘Volcán’ a Alebrijes de Oaxaca.

Lobos tuvo un nivel constante, sin embargo, en las últimas campañas su andar vino a menos, a tal grado que la afición lo empezó a abuchear en varios cotejos.

Se vistió de diablo

Sorpresivamente en el Apertura 2014 fue traspasado a los Diablos Rojos del Toluca por cinco millones, pero nunca volvió a tomar el nivel que alguna vez se le conoció en Nuevo León, jugando dos años en el Estado de México, en el que jugó 46 enfrentamientos y marcó tan sólo dos goles.

La carrera del argentino culminó donde la inicio, en Gimnasia. Aunque siempre será recordado como uno de los máximos referentes en la historia de los Tigres.