¿Podrá Santos atentar contra las estadísticas pintadas de rojo?

La final más repetida en la historia de los torneos cortos presenta al Toluca como favorito ante unos Guerreros que están dispuestos a terminar con el dominio de los Diablos en liguilla.

¿Podrá Santos atentar contra las estadísticas pintadas de
rojo?
Djaniny buscará emular a Jared Borgetti como el segundo jugador albiverde en ser campeón de goleo y de liga en la misma temporada. El 'zorro del desierto' lo logró en 2001. (Foto: El Siglo de Torreón)

Este domingo, Toluca y Santos Laguna buscarán convertirse en el campeón 99 del balompié nacional y 44 de los torneos cortos. Será la tercera final en la que se verán las caras, cerrando en todas el partido definitivo en el estadio Nemesio Diez. Estadísticamente, los Guerreros irán por una hazaña, pues aunque futbolísticamente partan con una ventaja en el marcador global, históricamente nunca han podido superar en esta fase al demonio.

La trilogía Toluca-Santos en finales ha igualado a las tres disputadas entre América-Pumas y Cruz Azúl-América para convertirse en las finales más repetidas en la historia de la liga. La del Clausura 2018 es la más repetida en torneos cortos y a diferencia de los enfrentamientos entre los capitalinos dónde dividieron títulos, en la que está por jugarse los de la Comarca nunca se han impuesto a los ‘choriceros’.

En la lucha del bien contra el mal en la Liga Mx, los del Estado de México han establecido una hegemonía sobre los laguneros en liguilla. Todas las derrotas han sido dolorosas para los albiverdes porque en la final del Bicentenario 2010 perdieron en penales a pesar de tener una ventaja de dos goles en la tanda y en el Verano 2000 fueron vapuleados 5-1.

La semifinal del Apertura 2008 conmemoraba el 25 aniversario verdiblanco y lo conmemoraban en la liguilla con refuerzo de lujo: Cuauhtémoc Blanco, quien se unió por una lesión de Christian Benítez (Q.E.P.D.), al final Toluca se impuso 2-1 y una semana después se coronó frente a Cruz Azul.

El antecedente más cercano fue el de los cuartos de final del Clausura 2017, donde los albiverdes del ‘Chepo’ de la Torre llegaban como favoritos pero en su casa fueron apabullados 4-1 y a pesar de que en la vuelta se esforzaron al máximo, no les alcanzó con el triunfo de 3-1 a domicilio.

Lo que tienen en común estas series finales es que en todas cerraron en Toluca. De hecho, los verdiblancos ya eliminaron en una ocasión a los rojos de liguilla pero fue en la temporada 93-94 de torneos largos, torneo en que se definió la vuelta en el antiguo estadio Corona. Es decir, cuando han “chocado” en liguillas, el que recibe el partido de vuelta ha resultado vencedor.

A esta final del Clausura 2018, los escarlatas arriban como superlíderes, siendo esta la cuarta ocasión que llegan a la final en el puesto de honor. En las anteriores tres ocasiones que compitieron en la primera posición fueron campeones al imponerse en los veranos 1998, 1999 y 2000 a Necaxa, Atlas y Santos, respectivamente. Es decir, cuando Toluca ha jugado la gran final en el torneo veraniego siempre ha salido campeón. Sin embargo, esos duelos se realizaron a mediodía, situación que no ocurrirá este domingo, que será de noche.

De hecho, hace seis años Toluca jugó la gran final de noche y la perdió en su estadio contra Tijuana en el Apertura 2012. Los otros dos subcampeonatos de los Diablos en torneos cortos ocurrieron también en torneos invernales al sucumbir ante Morelia y Guadalajara en el Invierno 2000 y Apertura 2006.

(Foto: Mexsport)

En contraparte, Santos nunca se ha coronado en la gran final desde la cuarta posición, pues en la única ocasión que llegó a esa instancia la perdió en el Apertura 2011 contra Tigres de visita. El único equipo que salió campeón clasificado como cuarto general fueron los Rayos del Necaxa que triunfaron en la casa de las Chivas que llegaban como tercer lugar en el Invierno 98.

Santos tiene al campeón goleador Djaniny Tavares y ya marcó en la ida. En el Verano 2001 contaban con el ‘rey del gol’ Jared Borgetti quien anotó tanto en la ida como en la vuelta y se coronaron sobre Pachuca. En cambio para el Apertura 2010 el monarca ‘Chucho’ Benítez no se hizo presente en el marcador y los santistas cayeron en la gran final en Monterrey.

Los de la Comarca ya levantaron el trofeo cerrando de visitantes y fue contra Querétaro en 2015, y aunque perdieron la gran final 3-0 la ventaja obtenida de 5-0 en la ida les permitió coronarse. Los demás títulos han sido jugando en Torreón. Han perdido cuatro finales en torneos cortos cerrando "fuera", siendo sus verdugos Toluca (en dos ocasiones), Rayados y Tigres. En todas esas finales solo pudieron marcar un gol y fue en dos partidos (Peralta en 2011 contra Tigres) y Romero (en 2000 en Toluca), en las demás resultaron goleados.

El equipo verdiblanco nunca ha ganado en su historia tres finales consecutivas, de momento han ganado las del Clausura 2012 y Clausura 2015 en casa. En el pasado, ganaron la del 96 pero perdieron en la del 2000 y se impusieron en las del 2001 y 2008 celebradas en el Corona, pero en 2010 los ‘Diablos’ impidieron la tercera en territorio ‘choricero’. Es decir, en caso de coronarse, sería la primera ocasión en la historia que hilarían tres finales con triunfo los de Siboldi.

Alfredo Talavera sería el primer guardameta en la historia en quitarle dos campeonatos de Liga Mx a los laguneros, pues ya se impuso en 2010. Su entrenador, el ex portero Hernán Cristante también haría historia porque en caso de coronarse también haría la hazaña de arrebatarle trofeo a Santos al ser el primer jugador que les ganó tanto como director técnico como futbolista, al conseguirlo en el 2000 en la cancha y en 2010 en la banca.

En el lado opuesto, el charrúa Robert Dante Siboldi nunca se ha coronado en la primera división del futbol mexicano ni como jugador ni como entrenador. En su país se coronó en los ochentas como guardameta del Peñarol.

En la fase de semifinales, los santistas doblegaron al América y demostraron su dominio ante las Águilas, pero el detalle es que en ninguna ocasión que los han vencido, les ha alcanzado para levantar la copa.

La gran final de este domingo se disputará en 20 de mayo, fecha en la que los Guerreros permanecen invictos, pues en ese día pero del 2001 y 2012 consiguieron dos de los cinco trofeos con los que cuentan en sus vitrinas al superar a Pachuca y Rayados en el estadio Corona en los torneos Verano 01 y Clausura 12. Es decir, nunca han perdido una final jugando ese día. Esta será la primera final que los Diablos disputen en esa ‘fecha santa’ en torneos cortos.

(Foto: El Siglo de Torreón)

La estadística que ya se cumplió es la que dice que cada que Toluca es primer lugar o se corona (contra Necaxa, 1998; Atlas, 1999 y Santos, 2000) o el equipo que lo derrote sale campeón (Rayados, 2009 y Xolos 2012), ya que en caso de triunfar conseguirían la onceava estrella o en caso de perder cederían paso a la sexta corona de los de la Laguna.

En el argot futbolístico se dice que la estadística no juega porque cambian las circunstancias y los jugadores, aunque sí sirve para marcar tendencias. Hay que reconocer que hay situaciones extrañísimas como el caso del equipo clasificado como número seis no gana el título, “maldición” existida en los 43 torneos cortos anteriores; de hecho Santos se coronó sobre ese número fatídico en el Invierno 96 y Clausura 2015, siendo Necaxa y Querétaro los posicionados en ese lugar. Ni los equipos ni futbolistas han cambiado esa estadística.

Al menos los de la Comarca ya hicieron algo que no habían hecho en las anteriores dos finales contra Toluca y eso fue ganar la ida, pues en las del 2000 y 2010 perdieron y empataron respectivamente.

(Foto: Milenio)

Los números simplemente son datos y depende de los jugadores de ambas escuadras hacerlos valer o cambiar la historia que los ha hecho llegar hasta esta instancia. La tendencia numérica índica que los Diablos se llevarán el trofeo, pero el momento anímico y futbolístico sugiere que los Guerreros resultaran campeones. ¿Cuáles estadísticas seguirán vigentes al concluir esta final?