Atlas, donde lo referentes no se convierten en ídolos

Jugadores que destacan, aportan y cumplen, son vendidos y no terminan por consolidarse como ídolos del club, la afición, la más afectada y la menos culpable.

Atlas, donde lo referentes no se convierten en ídolos
Atlas, donde lo referentes no se convierten en ídolos

Poco le dura el gusto a la afición del Atlas cuando se tiene un jugador destacado, aquél equipo que se metió a dos liguillas en los últimos tres torneos está siendo desmantelado, y sus mejores hombres se han ido a pesar de ser los más determinantes, las protestas de la afición no han logrado revertir las decisiones de la directiva, y ha terminado por ser la más afectada y la menos culpable ante todo esto.

Gracias a las despedidas inesperadas de varios de los jugadores importantes que han militado en la madriguera, es que la afición llega a estar mal acostumbrada a hacer ídolos. Milton Caraglio estaba haciendo los méritos para perfilarse como un ídolo del equipo, sin embargo, se marchó al Cruz Azul, y se perdió al mejor referente de ataque que se tenía.

Las ventas de los jugadores más eficaces que Atlas ha tenido en los últimos torneos no permiten que éstos se consoliden como ídolos, los rojinegros necesitan referentes en el campo que puedan ayudar no solo en lo futbolístico, sino también que aporten en otros aspectos que te hagan ganar el juego. Es difícil recordar al último gran ídolo rojinegro que ha pasado por la filas de este club.

No se puede seguir vendiendo jugadores importantes que le cambian el 'chip' al equipo, ¿A qué se puede aspirar cuando vendes a tu mejor jugador? 

Atlas está a años luz de conseguir el título que los seguidores anhelan, un equipo de fútbol no puede tener muchas aspiraciones cuando sus mejores elementos se van, un equipo de fútbol no puede tener muchas pretensiones cuando solo se dedica a comprar barato y vender caro, un club como Atlas, que está bastante urgido de un campeonato no puede darse el lujo de quedarse sin jugadores que se convierten en referentes y que no terminan por convertirse en ídolos, en Atlas no se puede, y menos con la presión de un título que no se gana desde hace 67 años, los rojinegros están lejos de probar las mieles de un nuevo campeonato.