PC (2): El ‘estreno de miedo’ acabó en final feliz

La prueba de enfrentar al equipo salvado administrativamente, le sirvió a los Guerreros para demostrarse que siguen siendo competitivos y ganadores a pesar de las recientes modificaciones.

PC (2): El ‘estreno de miedo’ acabó en final feliz
La terrorífica mascota de Lobos dio más de que hablar en estos días, que las numerosas incorporaciones que tuvieron para arrancar su tercera campaña. (Ilustración: Martín Bernal M.)

Bienvenidos a la segunda entrega de Punto Cíclico, dónde abordaremos los aspectos relevantes del debut de Santos Laguna en casa contra el equipo que descendió el torneo pasado, pero que terminó quedándose en primera división aprovechando las circunstancias y pagando su multa administrativa

Una semana previa al inicio del torneo, la incertidumbre por el mal funcionamiento en los juegos amistosos generó miedo en el entorno santista al arrancar el Apertura 2018 con varias bajas importantes. Por ello, el derrotar 2-1 a Lobos BUAP significó un bálsamo de confianza para unos Guerreros que sin jugar como solían hacerlo, tenían que ganar en la jornada uno sí o sí.

A pesar de que la polémica mascota de Lobos BUAP generaba más terror que la nueva plantilla armada por Paco Palencia, la nueva defensa Guerrera encabezada por el flamante capitán Javier Abella generó dudas por su flojo desempeño en los partidos de pretemporada. Además, los torneos de Apertura, son algo que no se le da a los verdiblancos desde el 2013.

Como si de película de terror se hubiera tratado, los Lobos se fueron adelante en el marcador con un golazo de Bryan Rabello, el mediocampista chileno que no fue tomado en cuenta por Siboldi en toda la campaña pasada. El andino ni siquiera festejó la anotación porque aún pertenece a la institución albiverde, aún y cuando la tribuna se metió con él, cada que tocaba la pelota.

A partir de ahí, la imprecisión en los toques, los pases equivocados y la falta de confianza para ganar la pelota evidenció que el actual campeón de la Liga todavía no estaba listo para iniciar la defensa de su corona debido a la falta de ritmo de la mayoría de los jugadores. Mientras Furch peleaba solo frente a los defensas, ‘Cabecita’ corría en vano ante los larguísimos trazos que le enviaban compañeros como Osvaldito quien se encontraba perdido en la cancha, al igual que Lozano que literalmente andaba libre en la cancha y terminaba por ayudar a su defensa que sufría las de Caín.

La zona defensiva lució descomunicada en jugadas simples por la falta de acoplamiento entre los centrales Nervo y Alcoba con los laterales Ángulo y Abella, quien como capitán se tardó en comportarse como tal, para con sus gritos y el esfuerzo alentar al equipo que mostró un total descontrol dónde se vieron superados en instantes por los licántropos que perdonaron en jugadas frente al arco de Acevedo, quién terminó por ser figura.

Foto: El Siglo de Torreón
Foto: El Siglo de Torreón

La salida de Cortés para el ingreso de Orrantia demostró que el camino para lograr la remontada estaba por las bandas y no tanto por el centro, como lo hicieron en un primer tiempo de miedo. De pronto, el campeón recuperó su estirpe y en una escapada por la derecha, el ‘Charal’ puso un servicio para que Lozano metiera un gol poco vistoso pero efectivo para permitirle a los locales empatar el juego y a él, anotar su tercer tanto en el fútbol mexicano.

Con el nivel elevado por la mayoría, el equipo siguió generando jugadas como al final del primer tiempo para que Lozano nuevamente pusiera un trazo con ventaja para que con velocidad Jonathan Rodríguez le ganara al ‘Maza’ y batiera a ‘Pepe Toño’ con su gol 21 como santista.

Foto: El Siglo de Torreón
Foto: El Siglo de Torreón

Del terror se pasó a la euforia y con más sacrificio que calidad, los Guerreros superaron merecidamente a unos visitantes que acabaron fundiéndose ante una temperatura cercana a los 40 grados.

27,530 aficionados poblaron el estadio Corona para apoyar al equipo en estos tiempos de cambios y demostrarle su reconocimiento a jugadores y directiva santista por las satisfacciones recibidas. Esta entrada, superó la registrada en la jornada 1 del torneo pasado cuando frente a estos Lobos registró 21,333 personas en el mismo inmueble.

El jugador del partido fue Carlos Acevedo, quien en su cuarto juego titular se vio seguro luego de acompañar con la mirada el gol de Rabello dónde pudo hacer más; pero hizo olvidar la ausencia de Orozco, quien al parecer no jugó por problemas estomacales. El momento del juego lo hizo Gerardo Alcoba al 88, pues en un tiro libre de los poblanos se acostó con los brazos pegados al cuerpo por detrás de la barrera para provocar que el balón le pegara en caso de que el disparo de Cortez fuera a la portería cuando saltaran sus compañeros. Un día antes lo había hecho Orbelín Pineda con Chivas pero “gateando”, así que el uruguayo solo lo perfeccionó para generar risas y asombro en las gradas del estadio.

Foto: El Siglo de Torreón
Foto: El Siglo de Torreón

Es evidente que el equipo campeón dista mucho de andar al cien por ciento en condición física y fútbol, pero afortunadamente pudo ganar un juego que se le complicó principalmente por la falta de acoplamiento de sus nuevos elementos. La adaptación seguramente les costará, y tardará en mostrar la mejor versión de este equipo que da para mucho más.

Lo rescatable es que estos renovados santistas lucieron competitivos y demostraron que están comprometidos para seguirle brindando alegrías a su afición. Lobos al igual que su mascota vaya que le pegó un susto al campeón al que le hizo ver que tiene deficiencias, pero como si de película se tratara, el lobo feroz acabó por ser vencido por el héroe guerrero.

Ha vuelto la alegría al TSM y con ella se demostró que la afición cree en el equipo y está puesta para seguir apoyando a pesar de las constantes desbandadas. Recíprocamente, su club no les falló en el terreno de juego y la directiva tampoco, pues se avecinan varias incorporaciones que si resultan efectivas en la cancha terminarán por armar un verdadero trabuco que se muestre candidato para el bicampeonato.

Así como todo lo que inicia termina, cada cosa negativa tiene algo de positivo, esto es Punto Cíclico y nos estamos leyendo.