Cabecera Norte: Urgen cambios
Con 6 puntos en ocho encuentros, Atlas marcha como penúltimo en el Clausura 2020. / Foto:José Acosta

Cuatro derrotas. Es el saldo de Rafael Puente desde que tomó el mando del Equipo del Paradero. 0 puntos de 12 es una estadística que muy pocos equipos tolerarían en la Liga MX, y menos en una situación como la que vive el Atlas en el tema porcentual.

En la entidad rojinegra, urgen los cambios en varios ámbitos importantes. Cambio de actitud, cambio de resultados, cambio de esquema... y ya no es prematuro hablar de cambio de entrenador.

El de Santos, fue un partido muy similar al que vimos ante América en el Estadio Azteca. El Atlas arrancó bien en el primer tiempo, anulando incluso el juego vertical y ofensivo de los laguneros. Sin embargo, un gol en contra volvió a hacer que el accionar de los Zorros se diluyera hasta perderse por completo.

Atlas vive uno de sus peores momentos en la historia reciente, si no es que el peor. Una crisis de resultados, de juego y de identidad tienen al Rojinegro hundido en la parte baja de la tabla, y el encuentro en el TSM nos deja muchas reflexiones cuando llegamos a mitad de temporada.

El mismo mal de siempre

Resulta cansino hablar de esto, así que no le dedicaré muchas líneas. El Atlas, simplemente, no puede jugar bien después de verse abajo en el marcador.

Así ha sido durante ya mucho tiempo, y el partido de este sábado no fue la excepción: Atlas juega bien, perdona en oportunidades de gol, Furch anota, y los Zorros ya no retoman el nivel. Desde que se anota el 1 - 0, ya todos sabemos que el duelo está perdido para el Rojinegro.

Falta de imaginación al ataque

Cuando los de 'Rafa' Puente tenían cierto protagonismo en la cancha del Corona, Luciano Acosta mostró buenas cualidades a la ofensiva. El 10 logró mover bien el balón y rematar en un par de ocasiones, pero, en general, a los rojinegros les cuesta mucho la generación en zona definitiva.

El famoso 'último pase', el tiro de media distancia, entre otros recursos que se utilizan para vulnerar la defensiva rival, no han sido correctamente explotados por los delanteros atlistas. El partido de la jornada 8 fue, con una alta probabilidad, el más tranquilo de este torneo para Jonathan Orozco, quien no tuvo que esforzarse mucho para mantener su arco en cero.

Y, hablando de cuestiones ofensivas, he hablado en varias ocasiones de que nadie le hace llegar balones a Ignacio Jeraldino. En columnas anteriores, he dicho que el chileno es victima de un sistema de juego en el que sus compañeros no son capaces de crearle opciones de gol. No obstante, creo que ese discurso ya llegó al punto de la obsolescencia.

Ante Santos, el ariete sólo tuvo una oportunidad de peligro en el área rival. Como delantero profesional, si tus compañeros no te dan parque, tu obligación es moverte y tratar de generar tus propias opciones.

Atlas es la segunda peor defensiva de la temporada, y es momento de comenzar a exigirle más a un refuerzo que llegó como la solución a la falta de gol en el equipo.

Cambios cuestionables

Aunque me dedico a analizar partidos de fútbol, es evidente que no tengo tanto conocimiento sobre los aspectos tácticos del juego como Puente del Río. Él es el director técnico y estoy convencido de que cada movimiento lo hace pensando en que es lo mejor para su equipo en una situación determinada.

Sin embargo, creo que no se necesita saber muchísimo para entender que un futbolista da su mejor nivel en la posición en la que se siente más cómodo. Contra Santos, se hicieron un par de modificaciones que contradicen esta lógica.

Claro, con desventaja en el marcador, es evidente que cualquier estratega quiera meter a más hombres de ataque. Pero, tras el ingreso de Javier Correa en lugar de Jesús Isijara, Puente recorrió a Luciano Acosta, su enganche nominal, a la posición de extremo por izquierda. Quedó claro que, pegado a la banda, Acosta no es tan peligroso como puede llegar a serlo por el centro.

Después, el entrenador decidió darle juego a Edson Rivera, un futbolista de vocación ofensiva cuya posición ideal es la de 'nueve y medio'. No obstante, al haber entrado en lugar de Édgar Zaldívar, se decidió que Rivera mantuviera el esquema jugando como contención. De más está decir que el aporte del canterano para tratar de regresar a su equipo al partido fue prácticamente nulo en ese puesto.

Hay que cuidar a Camilo

El torneo ya está en la mitad de su calendario y algo ha quedado claro en el equipo rojinegro: Camilo Vargas es el mejor jugador con el que cuenta Rafael Puente.

A pesar de las seis derrotas, el guardameta rojinegro ha evitado goles cantados debido a sus grandes reflejos y lances espectaculares. De no ser por Vargas, el Atlas hubiera sufrido goleadas de escándalo en más de una ocasión durante estas ocho fechas.

Pero el mal paso de La Academia es preocupante hasta en este rubro, pues, si el colombiano decide que se está desperdiciando su talento, fácilmente podría decidir dejar Guadalajara para brillar en un equipo más competitivo.

Durante la pretemporada, ya existieron rumores de que clubes como el América preguntaron por los servicios de este gran arquero. Con instituciones tan fuertes en lo económico dentro de la Liga MX, los cuales, siempre son candidatos al título, no podemos descartar que alguien como Tigres, Monterrey o el mismo América vuelvan a llamar a la puerta de Camilo.

En la 'Madriguera', o se ponen a trabajar para resolver la situación del club o convencen a Vargas de seguir creyendo en el proyecto. De lo contrario, el Atlas podría estarse despidiendo de su MVP tan pronto como este mismo verano.

Se necesitan cambios en calidad de urgencia

Para finalizar, me gustaría volver al punto de partida de esta Cabecera Norte. El equipo necesita cambios verdaderos de forma inmediata.

Cierto, el cuestionable sistema competitivo del fútbol mexicano evita la posibilidad de que el club vaya a descender esta temporada, pero, aunque no llegue a pisar el Ascenso MX, el saber que, en una liga convencional, el Atlas hubiera perdido la categoría, sería un golpe muy duro para su afición.

Y, más que pensar en el final de temporada, la directiva debería estar preocupada por el próximo fin de semana. El sábado 7 de marzo, el Atlas recibe a las Chivas para disputar el Clásico Tapatío, y hace rato que los Rojinegros no llegaban a este partido en un papel de víctima tan marcado como lo hacen ahora.

En un torneo en el que el equipo ha mostrado su peor versión en muchos años, los Zorros no pueden darse el lujo de perder ante el odiado rival, y menos jugando como lo han hecho hasta ahora.

La paciencia de 'la Fiel', de por sí, ya está más que rebasada, y una derrota ante el Guadalajara sería algo imperdonable para esta gestión.

En mi opinión, y hablando de manera muy personal, Omar Flores debería ser el encargado de dirigir el partido de la jornada 9. Veremos que deciden las altas esferas en la entidad atlista, pero no creo que a 'Rafa' Puente le quede mucho tiempo más en el banquillo rojinegro.

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