Jugador Millenial

Ellos no se fueron en plenitud a Estados Unidos. Tú llevas tu talento en pleno verano cuando ellos ya lo llevan en el invierno.

Jugador Millenial
(Foto: Víctor Gómez l VAVEL)

Cuando se destapó en redes sociales que Carlos Vela sería el siguiente jugador mexicano que portaría una casaca de la Mayor League Soccer (MLS) dudé que fuera una realidad. Mucho se ha dicho del nacido en Cancún, Quintana Roo y, a pesar que ha sido de los jugadores con mayor talento en nuestro país, no sorprende tome la decisión que menos complicaciones le tome en lo deportivo y más dinero gane, como los millenials. 

Y aunque no haré el recuento literal de todos los rasgos que exhiben a quienes se les tacha de esa generación, uno es muy claro: hacer más dinero en el menor tiempo posible y al mínimo esfuerzo. Padrísimo, ¿no?

Muchos de su generación quisieran esa oportunidad: vivir en Los Angeles o San Sebastián, hacer lo que más te gusta y que te paguen fuertes cantidades de dinero por ello, tener logros personales, en lo profesional y la gente te reconozca como uno de los mejores en tu ramo. Carlos Vela lo tuvo, aunque eso de ser los mejores en su ramo depende de con quien lo compares. 

No muy afecto a las redes sociales, pero sabe manejarlas como si las hubiera creado. Sabe cuándo y por qué aparecer. Poco más de 841 mil seguidores solamente en Twitter lo respaldan. Su vida publicada parece de ensueño: "pool partys", juegos de billar, viajes, videos donde sale a ponerse la indumentaria de su actual equipo, un texto en el cual anuncia su salida para diciembre y, por arte en la siguiente publicación ya tiene la chamarra y gorra de una organización que solo cuenta con él y su dueño como confirmados. 

Ser el más grande del mundo nunca le importó. Salvo la vez que fue campeón del mundo con México en esa generación del Tri sub 17 en el ya lejano 2005, en Perú. 

Él mismo lo declara: llegaron ofertas importantes de equipos de gran nivel pero no quiso traicionar a los de San Sebastián y mejor se queda hasta diciembre, botándolos a media temporada, literal. 

No es casualidad que sea gran amigo de los Dos Santos y menos que los tres se unan en una sola ciudad como Los Angeles, para jugar al fútbol de manera profesional pero ¿por qué tan temprano?

¿Por qué a los 28, Carlos? ¿No crees que te faltaba más qué aprender en Europa? ¿Seguir rodeándote de los mejores jugadores posibles? ¿Por qué vas en plena edad de madurez futbolística a malgastarla en la MLS? Y si me dices que allá están Villa, Pirlo, Kaká, yo te diría que ellos lo vieron como su seguro de vida, como la pensión de más de 10 años de carrera al más alto nivel. Ellos no se fueron en plenitud a Estados Unidos. Tú llevas tu talento en pleno verano cuando ellos ya lo llevan en el invierno. 

No dejarás de sorprendernos porque en una de esas te convocan al mundial de Rusia y das la actuación de tu vida y la nuestra. Pero en una de esas evades la convocatoria porque no te sientes bien mentalmente. Ya quisieran muchos tres segundos de esa convocatoria para decir sí a la primera y sin pensar. 

No me sorprende tu decisión ni mucho menos que un día compres los mejores lugares en la duela de los Clippers o Los Lakers, al lado de donde se sentaba Jack Nicholson. 

Carlos, millenial, lo hiciste bien. Es más, me atrevo a decir que mejor que muchos otros en tu carrera. Nadaste de muertito y cuando necesitabas apretar, fuiste el tercer mejor delantero de la mejor Liga del mundo, y cuando quisiste aflojar, te fuiste a recoger dólares a muy temprana edad. 

Botepronto: Ya no hubo columna de eso, pero 222 mde por una persona que juega al fútbol es el más claro ejemplo del capitalismo salvaje de nuestro mundo. Así, nos lo vamos a acabar más rápido.

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