El broche de oro de 1989

El 20 de julio de 1989 América ponía la cereza en el pastel a una década brillante en la que consiguió 8 títulos oficiales.

El broche de oro de 1989
Antonio Carlos Santos, Carlos Seixas y Alfredo Tena fueron 3 pilares en la campaña 1988-1989 (Foto: Clubamericanista.com.mx)

La década de los 80 quedará por siempre en la memoria de los aficionados azulcremas. América se consolidó como el mejor de México tras obtener 5 ligas, 1 Liga de Campeones de Concacaf y 2 campeón de campeones. El 20 de julio de 1989 las Águilas cerraban esa inolvidable década con una victoria llena de garra y pasión.

Pocos días antes los de Coapa habían vencido a uno de sus acérrimos rivales, Cruz azul, en la final de la temporada 1988-1989. Tras ese triunfo las Águilas eran bicampeonas del fútbol mexicano y se habían ganado el derecho a disputar el campeón de campeones ante Toluca, a su vez campeón de Copa México.

El trofeo se disputó a un solo partido en el Estadio Azteca. América contaba con jugadores experimentados como Alfredo Tena, Cristóbal Ortega y Antonio Carlos Santos. Por su parte los `Diablos´ tenían en sus filas a elementos como Mauricio Gómez, Roberto Masciarelli y `Tuca´Ferretti

Carlos Hermosillo pasó al fútbol de Bélgica tras esa temporada.

Las Águilas salieron decididas a romper el cerrojo choricero y rápidamente lo lograron. Un tiro de esquina cobrado por Antonio Carlos Santos fue rematado de cabeza por Carlos Hermosillo. El delantero americanista marcaba así en su última noche como azulcrema. 

No se amilanaron los toluqueños y fueron hacia al frente. La recompensa llegó en el 2º tiempo cuando un centro de Ferretti fue desviado por la mano de Alejandro Domínguez. Bonifacio Núñez no dudo en señalar penal y `Tuca´ se preparó para cobrar. Contrario a la costumbre, Ferretti sacó un disparo suave que Chávez detuvo, estirándose a mano derecha.

Las Águilas volvían a disputar un título en tiempo extras, ahora ante Toluca.

Toluca siguió presionando y tras un par de ocasiones logró el ansiado empate. Fue un tiro desde fuera del área de Roberto Masciarelli el que dio la igualada, a pesar de la estirada de Chávez. Un balde de agua fría para la afición americanista que sentía tener otro título en sus vitrinas.

Tal como marcaba el reglamento el partido se fue a tiempos extras. Con los equipos extenuados después de una larga temporada, todo parecía indicar que el alargue terminaría sin goles. Sin embargo una falla increíble en el minuto 107 decantó la balanza a favor del América.

La jugada fue un desacierto choricero. Luis Delgado, defensor toluqueño, retrasó la pelota a su portero José Luis López, pero el pase fue corto, lo que aprovechó Carlos Seixas para robar la pelota, driblar al arquero y tirar ante el arco vacío. Toluca no pudo levantarse de ese error descomunal.

Tras el silbato de Bonifacio Núñez, el público explotó en júbilo. Las Águilas ganaban su 4º trofeo de campeón de campeones y sellaban una década pintada de amarillo y azul. Era un justo premio para un equipo que se había propuesto dominar el fútbol mexicano y lo había logrado con un juego espectacular.

Club América