León, el peor local del torneo

Durante el Clausura 2017, León solamente pudo ganar dos partidos en casa, situación que coloca al equipo como el peor local del torneo.

León, el peor local del torneo
Foto: Agencias.

Se fue un torneo más y, a pesar de haber levantado el vuelo en los últimos partidos, nada puede disfrazar la mala temporada que tuvo el Leon. Si bien la pretemporada no fue la mejor, nadie auguraba un torneo tan complicado donde el mal futbol, lesiones y suspensiones terminaron por sepultar cualquier esperanza leonesa de pelear por el título. Sin embargo, la calidad del plantel y jugar en casa eran las armas a las que los Panzas Verdes le apostaron para salir adelante. El Clausura 2017 será recordado por ser el peor torneo como local que ha tenido el León desde su ascenso en 2012. 

Papel Esmeralda en casa

Jugando en casa, León mostró que había llegado a Primera División para quedarse, ya que, sorprendentemente, la Fiera era capaz de llenarle la canasta a sus rivales, siendo Tijuana y Atlas sus clientes favoritos. Sin embargo, en este torneo, León sumó solamente 8 puntos conseguidos de 27 posibles y, además, el equipo consiguió su primera victoria en el Nou Camp hasta la jornada 13 ante Veracruz. En total, los Pamzas Verdes tuvieron récord de 2 victorias, 2 empates y 5 derrotas. Números que ponen al equipo como el peor local de este torneo.

Pachuca, Pumas, Cruz Azul, Tijuana y Toluca fueron los rivales que vencieron a los Esmeraldas, equipos hechos para pelear un lugar en la Liguilla. Por otro lado, León solamente pudo vencer a Veracruz y Puebla, oncenas que durante toda la campaña estuvieron peleando su permanencia en Primera División.

Asimismo, gracias a la mala temporada de los Panzas Verdes en casa, Tijuana finalmente consiguió su primer triunfo en suelo leonés desde el 2010. El último triunfo fronterizo fue cuando ambos aún militaban en la división de ascenso.

Respuesta de la afición

Por si fuera poco, León tuvo la cuarta peor asistencia a su estadio; ya que, en total, 186,815 espectadores fueron al Estadio León durante toda la temporada, lo que se traduce en un promedio de 20,757 de aficionados por partido. Números que reflejan que la mala temporada Esmeralda sí tuvo repercusión en la pasional afición del Bajío.