Un ADN corrompido

Las promesas de la administración actual en Pumas podría estar en riesgo, a pesar de lo prometedor que se veía.

Un ADN corrompido
(Foto: José iván Ruiz/ VAVEL México)

El 17 de febrero de 2017, con bombo y platillo, la directiva de los Pumas de la UNAM presentó el proyecto "ADN Pumas", con una proyección de seis años de cambios institucionales de manera radical, lo que haría de los universitarios volvieran a los primeros planos y se convirtiera en potencia, tanto en el primer equipo, como en fuerzas básicas.

Pero, con lo que ha sucedido en el Apertura 2017 de la Liga Bancomer MX, las ideas podrían esfumarse y estancarse. No es un secreto que la dirigencia de Rodrigo Ares de Parga ya no tiene el apoyo de la afición, quienes han pedido su renuncia de manera constante en todos los medios de comunicación y redes sociales posibles.

De Parga en uno de los encuentros en CU (Foto: Imago7)
De Parga en uno de los encuentros en CU (Foto: Imago7)

¿Cómo saber que el proyecto "ADN Pumas" era tan ambicioso como para que el siguiente presidente del patronato pudiera seguir sus paso? Por lo pronto, en estos días, ya hay pocos resultados que le darían la razón a los hombres que diseñaron esta proyección.

Un cadena sin resultados

La primera gran idea de "ADN Pumas" es el movimiento de jugadores. Su principal eje era el de tener "jugadores jóvenes expertos" aunados a que se pudieran consolidar, así como la venta de veteranos para "aumentar el espacio" a estos hombres de fuerzas básicas. Esta idea se cumplio cabalmente con la salida de Darío Verón, Alejandro Palacios, Dante López, o Matías Britos y toda la base que había creado Guillermo Vázquez para el subcampeonato del Apertura 2015.

Muchos de estos jugadores ya no están en el equipo (Foto: Imago7)
Muchos de estos jugadores ya no están en el equipo (Foto: Imago7)

Pero la contradicción viene con los refuerzos para este torneo. Sin incluir a Nicolás Castillo, los nuevos elementos auriazules no vinieron a aportar más que una veteranía sin rumbo. Joffre Guerrón (32 años), Mauro Formica (29 años) y Marcelo Díaz (31 años) simplemente no han aportado la calidad que se esperaba con ellos.

La idea de que se tuvieran "extranjeros de calidad" con una "visoría única" ha quedado en el olvido. Incluso se presumía de un gasto en "inteligencia deportiva" para captar a jugadores que se acoplaran al estilo de juego de los del Pedregal. Se ha notado que esto no se implementó para la planeación del campeonato actual.

Fuerzas Básicas apresuradas

Pumas es uno de los equipos con mayor número de mexicanos y canteranos en sus filas. Esto no ha sido realmente por una convicción absoluta, sino por necesidad en cuestión de jugadores. Las lesiones de Pablo Barrera al final de la temporada pasada y la constante ausencia de Castillo, han obligado a los técnicos en turno para apresurar procesos.

Brian Figueroa y Bryan Silva son ejemplos claros de que la falta de recambios en la banca los hicieron debutar en primera división. El primero se ha consolidado como uno de los mejores de la temporada y el segundo fue incluido por la lesión de la estrella chilena y que no había delanteros nominales. Guerrón simplemente ha sido relegado de las convocatorias. Figueroa también le ganó la carrera a Nestor Calderón, quien pasó de 'contratación estelar' al llegar del campeón Chivas a una incógnita absoluta.

Silva en su debut ante Toluca (Foto: Imago7)
Silva en su debut ante Toluca (Foto: Imago7)

Alan Mozo, Rodrigo González, Pablo Jáquez y otros nombres siguen siendo el gran futuro universitario. Su gran pecado será exponerlos con tan pocos minutos. También habrá que añadir que los otros canteranos con experiencia que tenía el conjunto capitalino como Omar Islas o Andrés Iniestra fueron cedidos a Venados de Mérida, quien dirige Bruno Marioni.

Incluso, la idea de que los técnicos salidos de cantera tendrían que ser graduales también han tomado velocidad. La salida de Juan Francisco Palencia y la renuncia de Sergio Egea, han puesto de nuevo en la mira a David Patiño, quien buscará por fin la consolidación de ese puesto que ha tenido en sus manos tres veces y que, simplemente, no ha tenido el apoyo de los altos mandos.

Un triangulo sin esquinas

Como tal, hay cosas que si ha cumplido el "ADN Pumas". La renovación de las instalaciones de Cantera, así como la mudanza del primer equipo a ellas se ha hecho sin ningún problema. Además de que la convivencia con las filiales sub 17, sub 20 y femenil es constante. También se pudo regresar a un hombre a la Selección Nacional con Jesús Gallardo en las convocatorias de Juan Carlos Osorio y la busqueda de nuevos patrocinadores defienden un poco este diseño de futuro.

Ahora, que esta proyección futurística tenga tantos años y tanto costo de por medio, lo está tambaleando. Los rumores de la llegada de Grupo Carso cambiarían radicalmente el panorama auriazul. Lo que es muy seguro, según las circunstancias que pueden apremiar por el tema del descenso, es que los cambios llegarán al final del torneo. Un ADN corrompido, pero que sigue siendo interesante en las directrices que lo forjan.