Un mordisco bastó para silenciar el rayo

El cuadro de los Xolos de Tijuana obtuvo su primer triunfo del año en casa al ganar 1-0 al cuadro del Necaxa

Un mordisco bastó para silenciar el rayo
Foto: Vavel México / Julio César Félix
Xolos de Tijuana
1 0
Necaxa
Xolos de Tijuana: Lajud, Valenzuela, Damián, Pérez, Orozco, Musto, Malcorra, Chávez, Bou, Lucero, Iturbe
Necaxa: Barovero, Beckles, Ponce, Lichonvosky, DeLuna, Pérez, Álvarez, Baéz, Gallegos, Barragán, González
MARCADOR: 1-0, min.24, Chávez.
ÁRBITRO: Adonai Escobedo
INCIDENCIAS: Jornada 2 del Torneo Clausura 2018 Estadio Caliente 26 333 espectadores

En el arranque de la segunda jornada del Torneo Clausura 2018, el cuadro de los Xolos de Tijuana iniciaban las acciones en casa al recibir al equipo de los hidrorayos del Necaxa

El juego prometía un partido poco espectacular por la forma en la que plantea los juegos Ignacio Ambriz, técnico hidrocálido al predominar la defensa sobre el ataque.  Los primeros minutos fueron variados y de pocas emociones para los dos equipos pues predominaba la posesión de la pelota y no tanto la velocidad.

El cuadro del xolaje comenzó a buscar el ataque por todos los modos posibles, al no poder tener profundidad, tuvo que recurrir a los disparos de media distancia y fue ahí que para sorpresa de todo mundo un certero zapatazo de Luis Gerardo Chávez al minuto 25' llegó el primer gol del año en el Estadio Caliente. 

Una vez que llegó la anotación, el partido 'despertó', pues los necaxistas se fueron con todo en los últimos minutos de la primera parte, sin embargo, no hubo más anotaciones ni peligro real para Gibrán Lajud. 

Para la segunda parte, los dos equipos buscaron marcar diferencia, sin embargo, en ambos casos también mostraban ciertas deficiencias a la hora de hacer los pases largos y con ello un bajo nivel de juego en gran parte del segundo tiempo. 

Necaxa intentaba hacer daño en el juego aéreo, pero no tenía mucha claridad y al paso de los minutos fue perdiendo potencia, aunado al buen control de juego por parte de los Xolos, que terminaron defendiendo el juego sobre la hora.