71 campeones

El mundo se une de manera abrumadora no por el sentimiento de solidaridad con los brasileños, sino porque saben que es un accidente aéreo al que están expuestos todos los jugadores de futbol.

71 campeones
(Foto: 24 horas)

Más que la imagen del avión prácticamente destrozado, es de mayor impacto (para su servidor) el niño que está solo en la grada del Chapecoense. A él le destrozaron la ilusión de ser campeón, tal vez de la segunda copa más importante a nivel de clubes del continente, por la calidad de los equipos que participan.

Más que los gritos de pánico narrados por un miembro de la tripulación que sobrevivió, me quedo con los cánticos en el interior del vestidor del Chapeco una vez, presumiblemente, haber sentenciado su pase a la final de la Copa Sudamericana a disputarse en Medellín, donde hoy están de luto.

Más que el llanto colectivo de los aficionados que se dieron cita en el estadio del conjunto verde, también está el llanto de Tiaginho, quien horas antes de la catástrofe aérea se había enterado que iba a ser padre y derramó lágrima de felicidad por ello.

Y así, los distintos medios de comunicación difunden a través de las redes sociales contenido se sensibiliza a la humanidad a través de un vínculo emocional que es imposible abstenerse de ello.

Lo ricos haciéndolo de ricos: Cristiano Ronaldo donará 3 millones de euros para el equipo y los familiares de los fallecidos, el París Saint Germain hará lo propio dando 40 millones de euros para el club. Los medianos con lo que pueden: las federaciones de Brasil y Argentina analizan prestar jugadores gratis para que la franquicia siga participando y en la máxima categoría de futbol brasileño le darían tres años sin descender como muestra de solidaridad. Los “pobres” no son realmente los que no tienen dinero, es la afición que toma del luto de la tragedia en la fuerza más grande para honrar a sus jugadores, los caídos, los pocos sobrevivientes y los que no viajaron con el equipo por distintas razones.

El mundo del futbol, música y sectores sociales y políticos se unen de manera abrumadora no por el sentimiento de solidaridad con los brasileños, sino porque saben que es un accidente aéreo al que están expuestos todos los jugadores de futbol y de cualquier otra profesión que debe tomar un avión para trasladarse por trabajo, familia o gusto. Su vínculo es porque a ellos también les puede pasar.

Botepronto: Chivas TV como su equipo de futbol, cobran mucho, crean ilusiones, pero fallan a la hora buena.