Día 7 en Cannes: Los Dardenne y Marion Cotillard arrasan en el Festival
Jean-Pierre y Luc Dardenne junto a Marion Cotillard (Foto (sin efecto): tve)

Los hermanos Dardenne y la japonesa Naomi Kawase han sido los protagonistas de esta séptima jornada en Cannes. Compitiendo por la Palma de Oro, han ofrecido dos cintas tan distintas como pueda imaginarse. Por un lado, el drama social de los Dardenne que tiene como protagonista a Marion Cotillard, y por otro la cinta mística Still the water que reflexiona sobre el ser humano y la naturaleza.

Jean – Pierre y Luc Dardenne forman uno de los dúos más importantes del cine mundial. Sus trabajos previos (El niño de la bicicleta, Rosetta, El hijo) les ha hecho ganadores de la Palma de Oro en diversas ocasiones. Colaborando por quinta vez con el actor Fabrizio Rongione presentan la película Deux jours, une nuit (Two days, one night), con la que vuelven a competir por el preciado galardón. El film ha sido recibido con gran ovación, e incluso hay críticos que la valoran como lo mejor que ha pasado por el Festival este año. De alzarse finalmente con la Palma de Oro, los Dardanne serían los primeros en conseguir tres de estos galardones.

La pareja de directores cuenta la historia de unos obreros que se verán sometidos ante Sandra, una mujer resignada e incompetente, a la que da vida Marion Cotillard. Los hermanos se encontraron con la actriz en un viaje en Bélgica mientras ella rodaba De óxido y hueso, y su deseo de tenerla en la película fue inmediato. Para Cotillard, trabajar con ellos ha sido todo un sueño: “era acceder a lo inaccesible”, y su interpretación ha sido también alabada por la crítica con lo que tiene bastantes papeletas de alzarse con el premio a la mejor actriz.

La naturaleza como concepto

Naomi Kawase vuelve a reflexionar sobre la naturaleza en su octavo largometraje, Futatsume no mado (Still the water). Tomando como recursos las líneas, las curvas y los infinitos sonidos, toma el campo de lo natural para crear paisajes y puestas en escena delicadas y poéticas. Enfrenta esta omnipotencia frente al ser humano, con su ciclo de vida y muerte a través de una historia de amor adolescente, creando contrastes.

Para Still the water, la directora se ha inspirado en una fábula que contaba su abuela, y se ha ido a rodarla a Amami Oshima, una isla japonesa de gran belleza, de donde es originaria su familia. Ante la cinta la crítica se ha dividido, estando aquellos que alaban la carga poética y los que la tachan de excesiva dosis de quietud y aburrimiento.

Sección 'Una cierta mirada'

En la categoría de Un certain regard se estrenaba ayer Ryan Gosling como director, además se vivía el regreso de Wim Wenders por cuarta vez a la sección y el debut del director Kanu Behl, que firma una cinta basada en su propia historia familiar.

Gosling ha presentado Lost River. El actor ya había acudido anteriormente en dos ocasiones al Festival. La primera de la mano de Cianfrance que lo dirigía en Blue Valentine en 2008, siendo luego presentado por Nicolas Winding Refn en Drive en 2011. Estrenándose como director, Gosling recrea una historia  sobre una familia que roza lo fantástico. Inspirado por los barrios abandonados de Detroit, el director manifiesta su deseo de hacer una película que dirija al espectador del sueño a la pesadilla, de lo fantástico a lo macabro. Con la proyección de la cinta se ha oído de todo en la sala. Aplausos de los críticos enamorados de una "ópera prima hermosísima, con escenas fascinantes" y abucheos de aquellos que tachan a Gosling de "un inexperto aprendiz de David Lynch"

Titli (mariposa, en español) es el debut de Kanu Behl en el Festival. Una cinta muy personal, basada en la propia historia personal del director, donde cuenta cómo el protagonista intenta huir de las actividades delictivas de su peculiar familia.  Los fantasmas que rondan los recuerdos de Behl han recibido muy buenas críticas, al igual que lo último de Wim WendersThe salt of Earth. Con esta, el director participa por cuarta vez en la sección Un certain Regard. En colaboración con Juliano Ribeiro Salgado, la película es un retrato de Sebastiäo Salgado, genial fotógrafo y viajero. Wenders, incondicional amante de la obra de Salgado, contaba en rueda de prensa que la historia de la que nacía este proyecto surgió hace 25 años, cuando compró dos fotografías que le llamaron mucho la atención y las colgó en su despacho. Veinte años después conocería en persona al artista y comenzarían una relación de amistad tan grande que Wenders decidió unirse al proyecto que Juliano Ribeiro, hijo del fotógrafo, había arrancado para narrar la vida y obra de su padre en la gran pantalla.

Agenda del día

En Competición: The search de Michel Hazanavicius y Adieu au language (Goodbye to Language) de Jean-Luc Godard.

Un certain regard: Fantasia de Wang Chao y Snow in Paradise de Andrew Hulme

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