El Vasco sigue con rotaciones
Foto: Infobae

¿No lo encuentra o no lo quiere encontrar? Arruabarrena todavía no tiene definido una alineación ideal para afrontar este 2015, que incluye Copa Libertadores en el primer semestre. Sin embargo, parece que la rotación de jugadores, por ahora, le está dando un efecto deseado. Al no tener todos el puesto garantizado, con dos o tres jugadores por posición que saben cumplir la función a la perfección, el Vasco se mantiene en la línea de variar y dejar que los jugadores entreguen todo para demostrar que pueden afianzarse en un equipo ideal.

Equipo ideal es, sin dudas, lo que verdaderamente busca el DT. Porque, con la gran cantidad de jugadores que tiene en su planilla, sería imposible buscar un once titular que se mantenga en todos los partidos, y más con la frecuencia que la doble competencia presenta. Ni siquiera se sabe el esquema; aunque siempre utilizó 4-3-3. Con Lodeiro, pieza clave que se fortalece como enganche, el esquema "ideal" quedaría quebrado en esa clásica postura del Vasco.

Este jueves, cuando Boca reciba a Montevideo Wanderers en lo que será el estreno de la Bombonera en esta edición 2015 de la Libertadores, obviamente habrá cambios a lo que fue la victoria frente a Temperley por el torneo doméstico. De hecho, serán siete los cambios, donde sólo dos son obligados (el Cata Díaz y Calleri, por sanción en la competencia internacional).

En el resto de las posiciones, todos cambios a gusto de Arruabarrena. Ya sea por preferencia para afrontar el encuentro, para mantener un carácter más ofensivo, más experiencia en la Copa, para darle descanso a los que jugaron el domingo, o más de una.

Primero, el arquero. Orión es uno de los cuatro que repite titularidad, aunque se haya perdido todo el segundo tiempo en Zona Sur por una ingenua agresión al terminarse la primera mitad, por ende, no atajaría el próximo fin de semana por el torneo de 30 equipos, lugar que ocuparía Guillermo Sara. En la defensa, donde el Vasco tiene una idea de lo que para él sería la alineación ideal; con Marín (sin competencia nata por el puesto, con Fuenzalida de un nivel no muy alto y Peruzzi todavía no apto para jugar), Cata Díaz, Torsiglieri y Colazo o Monzón (la única duda, por ahora). Y así serán los apellidos que salgan desde el arranque el jueves en la Bombonera, con excepciones obvias: Burdisso reemplazará a Cata Díaz, mientras que, finalmente, Colazo será quien inicie en el lateral, relegando a Monzón, titular frente a Temperley.

Del medio en adelante es donde menos certezas tiene, tras una infinidad de jugadores de gran calibre. En la mitad de la cancha irán Erbes, Gago y Lodeiro, donde el uruguayo será el único que repite, que acompañó a Meli, Pablo Pérez y Cubas contra el Gasolero, en un dibujo que utilizó al ex Corinthians como enganche y no como volante por afuera como lo será mañana.

En la delantera, la cambiará por completo. Pese a que Calleri y el Burrito Martínez hayan sido quienes marcaron los goles para ganar el domingo pasado, el Vasco pondrá, esta vez, a otros tres jugadores. Palacios-Osvaldo-Chávez. Una ofensiva que se perfila bien. Con Palacios que volvió y en tres partidos marcó cinco goles (uno en el 5-0 vs. River, y dos dobletes frente a Olimpo y Palestino), con Chávez como un tanque en el ataque, y sumado a la nueva incorporación Daniel Osvaldo, otro reconocido como fanático Xeneize que se lo nota entusiasmado por su debut al igual que la gente de Boca, que conoce su dimensión, como jugador clave en varios equipos europeos y en la Selección de Italia.

Así es como el Vasco no encuentra su once ideal: porque todos juegan como quiere, y es imposible de decidir; porque todos demuestran que pueden llegar a ser titulares en un plantel que no tendrá un equipo titular; para darle descanso a unos y que se movilicen otros. Así funciona este nuevo Boca, con un doble desafío y la Copa Libertadores entre ceja y ceja.

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