Fiesta en el Malvinas

Sin dudas el color del encuentro la pusieron ambas parcialidades en sus respectivas tribunas. La gente de Godoy Cruz llenó sus localidades y los futbolistas en la cancha acompañaron con una victoria.

Fiesta en el Malvinas
Foto: Carlos Barrera- Godoy Cruz VAVEL

Es rara la sensación cada vez que hay un encuentro futbolístico y están presentes ambos grupos de simpatizantes alentando desde fuera del campo. Es algo de lo que estábamos muy acostumbrados antes pero ahora se convirtió en una rareza. Esto mismo es algo que todo fanático del fútbol lamenta cada fin de semana y que seguramente sueña con que se vuelva a dar en un futuro cercano.

Para sanar un poco ese dolor, en la Copa Vendimia que se disputa en nuestra provincia, nos dimos el gusto de volver a sentir esa linda sensación por lo menos, por tres encuentros. Todavía falta uno y es el que más promete por la rivalidad que hay entre ambas instituciones. En la primera semifinal pusieron el color y el sonido los simpatizantes de Gimnasia y de Independiente Rivadavia, en el día de hoy la pusieron los del Tomba y los del Globo.

Alrededor de las 14 horas comenzaron a ingresar unas cuantas docenas de personas a las populares, muchas más todavía se encontraban en el trámite de conseguir las entradas en las boleterías del club. Poco a poco se acercaba la hora del pitido inicial, la popular sur se fue llenando de remeras azules y blancas. Ya pasadas las 15, a poco del inicio, los lugares designados para Godoy Cruz superaban el 80% de su capacidad. La voz del estadio comenzó a mencionar los titulares y se asomaban grandes ovaciones para los pilares del conjunto de Diego Dabove: Santiago García, Luciano Abecasis y Ángel González entre los más aplaudidos.

Igualmente, no todo fue fiesta por unos minutos, la gente comenzó a notar que faltaba un futbolista entre los 11 titulares, y ya muchos sabían la razón. Era Pol Fernández, el gran ausente de la fiesta que por desgracia, se quedó con ganas de volver a jugar con la camiseta del Expreso por lo menos unos minutos.

La alegría volvió a inundar el Malvinas cuando apareció el Morro García con la cinta de capitán en el brazo junto con sus compañeros y sus rivales. Papelitos volaban, bengalas de humo y el típico gran telón que se despliega en la popular en las ocasiones especiales.

Al igual que la explosión del sector sur cuando el capitán uruguayo marcó la única diferencia del encuentro. También, una de las cosas más lindas fue la lucha de alientos entre ambas parcialidades. La misma se dio durante los 90 minutos y por cuestiones futbolísticas, los que más terminaron disfrutando fueron los hinchas tombinos. Estaba servida la mesa para ser un gran día de fútbol y a pesar de que el encuentro no brilló, lo que si deslumbró fue ver nuevamente la lucha pacífica pero con el folclore característico de ambas hinchadas.