Atlético dejó su legado en la Copa Libertadores

Más allá de la derrota sufrida en Brasil, el plantel de Pablo Lavallén tiene otro desafío imponente en el horizonte sudamericano: la Copa Sudamericana.

Atlético dejó su legado en la Copa Libertadores
El plantel tucumano. Foto: gentileza de Olé

La derrota contundente de Atlético Tucumán ante Palmeiras en un copado y multitudinario Allianz Parque dejó en claro algo incuestionable y que no suele ser tenido en cuenta: el coraje y la entrega frente al poderío de un rival.

La dinámica del grupo 5 de la Copa Libertadores fue tal que hizo que los hinchas que aman el fútbol Decano estuvieran esperanzados en acceder a la próxima fase de la Copa Libertadores. Eso esta muy bueno y habla las claras de la confianza que se le manifiesta al equipo, sin embargo se dejó de lado que la participación del equipo de Lavallén en este certamen es, realmente, histórico. Es un punto de inflexión para la provincia que por años lució futbolera y con el grito del gol a flor de piel en cada una de las canchas, desde: Tucumán Central, La Florida, Nuñorco, Sportivo Guzmán, Concepción FC y todos los equipos de la Liga Tucumana de Fútbol hasta  la actualidad de San Jorge, San Martín y Atlético Tucumán.

De alguna manera el granito de arena que pusieron estos equipos se ve reflejada en la actualidad continental futbolística del Deca , más que nada para seguir engrandeciendo el valor del fútbol tucumano en esta parte del país. Guillermo Acosta hasta hace pocos años jugó en San Jorge y, anteriormente, paseó su fútbol por Atlético Concepción de la Banda del Río Salí. Sus actuaciones en el plantel verde, le valió la gran oportunidad de jugar la B Nacional y ahora disputar primera división.

Atlético Tucumán tiene mucho para corregir en cuestiones de disposición o, mejor dicho, posicionamiento táctico en la faz defensiva porque esa fue su debilidad en los partidos que jugó en la fase de grupos, pero ahora cuenta con un intangible muy importante: la experiencia. En algunos tramos del juego, el conjunto tucumano pecó de inexperiencia y esto fue aprovechado en algunos lapsos de los partidos que disputó ante Palmeiras, Peñarol y Jorge Wilsterman.

Como saldo positivo aparecen los tremendos partidos y donde se pudo apreciar el funcionamiento pleno del equipo ante Junior de Barranquilla y aquella aventura épica que significó el encuentro ante El Nacional de Ecuador. Allí se vio un equipo hambre de gloria, alocado por figurar en un torneo que tiene el nombre de los de los próceres que dejaron su sello y legado en la historia Política de Latinoamérica.

Atlético ya instaló el fútbol tucumano en la Libertadores, ahora resta que lo haga en la Copa Sudamericana. El coraje y la entrega ya la tiene.

El resumen del partido 


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