Club Independiente Santa Fe
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Club Independiente Santa Fe

1941 Bogotá D.C.


Independiente Santa Fe es un club del fútbol profesional colombiano, fundado el 28 de febrero de 1941 en la ciudad de Bogotá.

El equipo rojo de la capital es conocido también como El Primer Campeón, El Expreso Rojo, El León, Albirrojo, La Fuerza de un Pueblo, Los Cardenales,  juega actualmente en la primera división del fútbol colombiano donde suma nueve títulos: 1948, 1958, 1960, 1966, 1971, 1975, 2012-I, 2014-II, 2016-II. También ostenta títulos de Copa Colombia: 2009. En Superliga Santa Fe cuenta con tres títulos: 2013, 2015, 2017. Es el Primer Campeón Colombiano de la Copa Sudamericana: 2015. Así como ser el primer equipo colombiano en dar una vuelta olímpica en otro continente, ganando la Copa Suruga Bank: 2016. En la historia cardenal también queda marcada con letras doradas en ser el primer equipo en ganar La Liga Femenina en 2017.

Independiente Santa Fe juega sus partidos de local en el Estadio Nemesio Camacho ‘El Campín’ de la ciudad de Bogotá, escenario que comparte con su rival de patio: Millonarios.

Los inicios del 'cardenal'

Aunque la fecha de fundación de Independiente Santa Fe se remonta a febrero 28 de 194, sus orígenes nos llevan un poco más allá; a los campos del Gimnasio Moderno donde un grupo de ex alumnos de dicho plantel buscaban en el fútbol una forma de permanecer unidos como lo habían sido en sus épocas de estudiantes. Y fue precisamente en las bodas de oro del prestigioso colegio bogotano que decidieron seguir con la sana costumbre de reunirse alrededor de un balón y crearon el equipo de ex alumnos del Gimnasio Moderno F.C.B, curiosamente un combinado que usaría en un principio una casaca blanca con franja azul pero con el tiempo se modificaría  a los actuales colores.

Sus inicios deportivos y sus resultados no eran los mejores jugaban contra egresados de otras instituciones educativas como el Liceo de La Salle y de La Escuela Ramírez, casi siempre con derrotas para nuestros protagonistas, sin embargo esto en vez de acabar con el ímpetu deportivo les lleno de valor para inscribirse en la liga Deportiva De Bogotá y dio la idea de reforzarlo con jugadores egresados de otros colegios, algunos incluso actuales rivales en las canchas.

Sin embargo el inicio no fue nada fácil, los ex estudiantes del Gimnasio ahora en su gran mayoría estudiantes de derecho de la Universidad del Rosario ubicada en el centro de la ciudad, veían muy difícil trasladarse hasta su antiguo colegio para las reuniones y entrenamientos, fue así como las reuniones de fundadores se empezaron a realizar en el café del Rhin, punto de encuentro de los futuros hombres de leyes bogotanos.

Nombre y definición de colores

Lo primero que hicieron los fundadores fue cambiar la razón social y era obvio pues con la llegada de refuerzos de otros colegios era ilógico mantener el de ex alumnos del Gimnasio Moderno. Se cuenta que en esas reuniones se miro al sur del continente, hacia Argentina donde el fútbol ya estaba más arraigado y se busco inspiración en los nombres del país gaucho, sin embargo ni Boca Juniors ni River Plate lograron cautivar lo suficiente, en cambio el nombre de otro de los grandes Independiente dio idea a lo que sería su nuevo nombre, este se sumaría a Santa Fe pasaje muy famoso de la capital bogotana y donde se ubicaba el famoso café y centro de reuniones así pues nació Independiente Santa Fe y la leyenda empezaba a tomar vida.

El tema de los colores posee algo de magia y leyenda, algo que solo acompaña a las grandes instituciones. Si bien al inicio se uso una camiseta blanca con franja azul, en el momento de alistarse para su primer torneo amateur esta camiseta estaba, optaron por usar camiseta verde la cual también perdió su color después de unos entrenamientos, entonces y al parecer por idea de Álvaro Gómez Hurtado quien en ese entonces acababa de llegar de un viaje desde Inglaterra y había tenido la oportunidad de ver jugar al Arsenal de Londres propuso usar camisa blanca con chaleco rojo, pantalón blanco y medias rojas en alusión al conjunto británico.

Entonces y ya con todo en regla el 28 de febrero de 1941 y como reza en el acta de fundación citó: En Bogotá a febrero 28 de 1941 resuelven crear un club deportivo de fútbol que llevara el nombre de Club Independiente Santa Fe y de carácter meramente deportivo.

Presidente: Gonzalo Rueda Caro / Vicepresidente: Luis Robledo / Secretario: Ernesto Gamboa / Capitán: Luis Carlos Reyes.

Esos años de amateur sirvieron para que la afición capitalina se fuera animando a acompañar al conjunto rojo y blanco en sus juegos, además teniendo en cuenta el auge del fútbol a nivel Sudamericano dio pie a algunos juegos internacionales de tipo amistoso obviamente, pues en Colombia el fútbol profesional aun tardaría un poco.

Inicio del fútbol profesional: primeros para la eternidad

Después del triunfo en el primer clásico oficial disputado llegó otra victoria en calidad de visita 3-6 ante Universidad, y un empate contra el siempre complicado Deportivo Cali a tres tantos y que a pesar de ser un buen resultado dejó el amargo en la boca pues el conjunto cardenal se dejó sacar el triunfo a las postrimeras del encuentro. Lastimosamente y en el cierre de la primera vuelta en juego aplazado Santa Fe perdía por primera vez en el torneo, su rival el Deportivo Independiente Medellín daba buena cuenta y vencía al expreso con un 2-0, en la capital de la montaña. El bache futbolístico se acrecentó con la derrota 1-2 contra Atlético Municipal en la capital de la montaña y el triunfo del Junior de Barranquilla 6-3 sobre el DIM una combinación de resultados que ponía a cachacos y costeños como líderes del torneo con 15 puntos y aseguraba una recta final del torneo candente y llena de emociones.

Sin embargo cuando al parecer se venía la noche y el camino al título se complicaba, llegó el juego bisagra, ese juego que aclaró las dudas, y ocurrió el 7 de noviembre, esa tarde ante su parcial el Expreso recibió al Atlético Junior y en medio de un juego magistral lo venció 4 goles a 1, ante 25.000 espectadores que abarrotaron las tribunas del máximo escenario capitalino.

De ahí Santa Fe se dedicó a ganar y ganar juegos con lo que aseguraba cada vez más su primera estrella, triunfo 2-1 ante América, Universidad y Millonarios era una puntada más a la primera estrella en su camiseta, y fue así como al llegar a la última fecha el 19 de diciembre y pese a caer ante el Deportivo Cali en la capital del Valle el cardenal pudo gritar campeón, primer campeón del Fútbol Profesional Colombiano una chapa que es exclusiva de los equipos históricos.

El plantel completo de ese torneo fue: Julio ‘Chonto’ Gaviria, Antonio Julio de la Hoz, Lorenzo ‘Cristo’ Delli, Gabriel Pineda, Roberto ‘Perro’ Gámez, Jesús María ‘Gallego’ Lires López, Germán ‘Cabecita de Oro’ Antón, Rafael ‘Canoita’ Prieto, Oscar ‘Loco’ Bernau, Alberto Guardiola, Jesús Fiscó, Luis ‘Gallito’ Contreras, José Kaor Dokú, Luis Alberto ‘Mono’ Rubio, Miguel Talero, Hernando ‘Tigre’ Moyano, Luis Vásquez, Julio Zamudio.

1949 – 1957: Nueve años de ayuno

Después del primer título, la idea en las huestes cardenales era seguir cosechando triunfos y títulos, pero no todo siempre sale como uno lo planea, y el factor económico para todos los equipos pero en este caso para Santa Fe jugó un papel predominante, lejos de mantenerse en las primeras posiciones Santa Fe se vio relegado a ser un equipo de media tabla para abajo, siendo las mejores ubicaciones las conseguidas en los años 1949 y 1953 con un tercero y cuarto puesto respectivamente y el peor de ellos una última posición en el año 1954.

Juegos internacionales: A pesar de ser una época difícil los juegos con clubes de otros países no faltaron en este transcurrir de años, nueve en total, se jugaron más de 60 juegos amistosos, un número importante teniendo en cuenta que la Copa Libertadores como la conocemos aún no existía y que el transporte no era tan fácil, ni con las mismas comodidades que actualmente tienen los equipos. Giras a Ecuador, Bolivia, y Centroamérica, con buenos resultados son puntos para rescatar.

1958: segunda conquista

Pasaron 10 años para volver a celebrar un título, tuvo que transcurrir una década para el segundo trofeo cardenal y como ha sido una constante si no es sufrido no cuenta, si no es sufrido no parece de Santa Fe, aunque el equipo empezó cabalgando el torneo los altibajos no faltaron y por momentos vio como la segunda estrella se alejaba del firmamento rojo y blanco. El torneo del 58 contó con varias características, solo participaron 10 equipos a diferencia del 57 en que eran 12 los participantes, la diferencia radicó en el retiro del Boca Juniors de Cali y la unión entre Nacional y Medellín formando un solo equipo que representará a la zona Antioqueña y se conocería como Independiente Nacional. Todo esto se debió a problemas económicos, así pues el torneo se inició el 11 de mayo y se programaron 36 fechas, es decir, cuatro vueltas todos contra todos y con finalización en diciembre.

Primera vuelta: Seis triunfos, una derrota y dos empates que dejaron a Santa Fe como líder de esta primera vuelta; entre los resultados para destacar encontramos un triunfo en Cúcuta por marcador de 1-2 en calidad de visita, goleada al América 5-2 y triunfo ante Millonarios 3-0. Su única derrota fue ante el Deportes Quindío 2-0 en Armenia, lo cual al cierre de la primera vuelta lo deja como líder con 14 puntos, dos más que su escolta Millonarios que lo seguía en la tabla.

Segunda vuelta: Menos emocionante y menos triunfante resultó esta segunda vuelta, tres triunfos ante Cúcuta, América, y Quindío y seis empates frente Tolima (1-1), Millonarios (1-1), Bucaramanga (1-1), Pereira (2-2), Independiente Nacional (2-2), y un (3-3) con Deportivo Manizales lo mantuvo en la zona alta pero con deuda futbolística.

Tercera vuelta: Empieza la zona baja con cinco triunfos, un empate y  tres caídas, ante Cúcuta (3-1), (0-2) con Millonarios y (1-0) contra Pereira, aunque cerró esta ronda manteniéndose como líder, las diferencias se acortaban y tan solo dos puntos lo separaban de Pereira y Millonarios sus más cercanos competidores.

Cuarta vuelta: Un cierre de campaña emocionante fue el que dio Santa Fe en esta última parte, la última fecha se disputaba el 13 de diciembre y  para ese día Santa Fe y Millonarios llegaban con igualdad de puntos 46 en total y la última fecha se disputaba dependiendo los resultados del rival. A las 11:00 a.m. Santa Fe dio buena cuenta al Once Manizales venciendo por 2-0 y ahora tenía que esperar que Millonarios no ganara, aunque el conjunto azul ganaba 2-0 faltando 15 minutos para el cierre del juego que se disputó en horas de la tarde, su rival el Cúcuta Deportivo que actuaba de local consiguió igualar la pizarra y empatar a dos el encuentro, marcador que le permitió gritar campeón a Santa Fe por segunda vez en su historia.

El plantel completo de ese torneo fue: Carlos Rodríguez, Carlos Alberto Bolla, César Álvarez, Manuel Pacheco, Rodolfo Bedialle, José Vicente Grecco, Juan José Ferraro, Miguel ‘Pecas’ Vega, Jaime Silva, Norberto ‘Gallito’ Hernández, Juan Carlos Pellegrino, Edilberto González, Nicolás Gianastasio, Hernando ‘Mono’ Tovar, Mario Bustamante, Fernando Fernández, Carlos Aponte.

El Tricampeonato y las grandes figuras ‘cardenales’

Para 1959 llegan a Independiente Santa Fe dos jugadores que serían definitivos en los próximos logros del expreso rojo, Osvaldo Panzutto y Orlando Alberto Perazzo. En cuanto a nombres locales llegarían Héctor ‘Zipa’ González, Víctor García, Héctor Lombana, Joaquín Navarrete. Para este mismo año regresa el estratega argentino Julio Tocker, quien logra la contratación de varios jugadores. Para el 11 de diciembre de 1960 Santa Fe llega con seis puntos de ventaja sobre su rival América de Cali, el juego termina en tablas (1-1). Siendo este Santa Fe uno de los mejores equipos en toda su historia con Bevilacqua, Rodríguez, Milne, Silva y Tovar, entre otros. Los cardenales sumaban fecha tras fecha y solo en la fecha nueve del torneo pierde su invicto en el estadio de la capital contra su eterno rival escarlata.

Ya el 21 de agosto el cuadro capitalino demostró que estaba hecho para salir campeón y en el clásico ante Millonarios logró remontar un marcador (2-3), siendo este el inicio del camino para conseguir la tercera estrella en su escudo. Este año para Santa Fe fue tan bueno que inició nueve fechas invictas, luego de caer ante América y Medellín, volvió a registrar una serie de nueve juegos, perdiéndolo de nuevo con América y Tolima respectivamente. Para la recta final solo presento una derrota ante Unión Magdalena, una campaña completa con 21 partidos disputados.

El plantel completo de ese torneo fue: Carlos Rodríguez, Osvaldo Panzutto, Guillermo Milne, Carlos Aponte, Leonardo Bevilacqua, Orlando Alberto Perazzo, Juan Montero, Miguel Reznik, Ricardo Campana, Héctor ‘Zipa’ González, Hernando ‘Mono’ Tovar, Jaime Silva, Jairo ‘Niño’ Arias, Norberto ‘Gallito’ Hernández, Juan Carlos Pellegrino, Mario Bustamante, Víctor García, Manuel Pacheco.

En 1966, Santa Fe se armó para gritar campeón

La llegada del doctor Gabriel Ochoa Uribe, trajo cambios inmediatos a los esquemas de Independiente Santa Fe. Con la salida de 24 jugadores la nómina cardenal se renovaba por completo. Al plantel campeón llegó Delio ‘Maravilla’ Gamboa luego de pasar por el rival de patio. También llegaron al cuadro bogotano Orlando Marín, Ignacio ‘velitas’ Pérez, Osvaldo Ayala, Ary Goncálvez, Luis Carlos Franca, Efraín Padilla, Pedro ‘Pollo’ Díaz, Carlos Robelle, Rodrigo Miranda, entre otros. Aunque este Independiente Santa Fe se había armado para ser campeón durante el torneo fue criticado por no jugar bien, la defensa era su mayor fortaleza y muchos lo denominaban como el equipo “bajo los palos”, pero su estrategia funcionaría y era el líder indiscutible del torneo.

Ya en noviembre, para la fecha 47 se enfrentaba Santa Fe siendo líder y Medellín de segundo, era un partido que definía casi el campeón. Las cosas no parecían salir para Santa Fe que comienza perdiendo un primer tiempo con diferencia de tres goles, un partido que parecía liquidado. Pero la confianza en el equipo antioqueño hizo que el bogotano aprovechara las bandas y comenzara a descontar a través de Gelson y Devani. Pero Medellín no se daba por vencido y marca un gol más, pero mucha más fuerza tuvo el equipo cardenal que logra empatar un partido imposible con Franca y Waltinho. Con este triunfo Santa Fe conservó su ventaja y aseguraba prácticamente el título. Los cardenales lograron 102 goles en la temporada.

El plantel completo de ese torneo fue: Omar Lorenzo Devani, Carlos Antonieta, Delio ‘Maravilla’ Gamboa, Alfonso Cañón, Claudionor Cardozo, Pablo Centurión, Efraín ‘Pastusito’ Castillo, Igancio ‘Velitas’ Pérez, Osvaldo Ayala, Ary Goncálvez, Orlando Marín, Germán Avila, Luis Carlos Franca, Carlos Rodríguez, Carlos Aponte, Walter Moraes ‘Waltinho’, Gelson Viera, Efraín Padilla, Ramón ‘Mocho’ Rodríguez, Carlos Robelle, Pedro ‘Pollo’ Díaz, Newton López ‘Livinho’, Gilberto Carrión, Waldino Ferreira ‘Russ’, Rodrigo Miranda, Alonso ‘Cachaco’ Rodríguez, Nadyr Pretes ‘Laerte’, Omar Dalombo, Arturo Rojas.

1971: cinco años para volver a gritar campeón

Un año donde nuevamente la Junta Directiva acompañada del entrenador Toza Veselinovic deciden prescindir de una serie de jugadores como Pedro Prospitti, Juan Martínez, Ezequiel Llanos, Mario Moreno, Luis ‘Chorizo’ Velásquez, Darío Vásquez, Germán ‘Remache’ Garcés, entre otros. El equipo capitalino comienza una gran campaña en la apertura del torneo, donde lograba conseguir triunfos tanto de local como de visitante, perdieron solo tres partidos. Entre febrero y junio permanece invicto en 19 de las 26 fechas. Llegan igualmente momentos de caídas donde pasadas las fechas Santa Fe se vuelve a recuperar y reacciona para ingresar a los cuadrangulares finales donde compartía grupo con Nacional, Cali y Millonarios.

Al concluir el cuadrangular se termina empatado con Atlético Nacional, obligando a una serie extra, los partidos de ida y vuelta terminaron empatados a cero goles. Lo que lleva a que un 10 de febrero se juegue en Cali el partido de la gran final, los cardenales vencieron por 3 goles a 2 al cuadro verdolaga.

El plantel completo de ese torneo fue: Omar Lorenzo Devani, Carlos Antonieta, Delio ‘Maravilla’ Gamboa, Alfonso Cañón, Claudionor Cardozo, Pablo Centurión, Carlos Aponte, Efraín Castillo, Ignacio ‘Velitas’ Pérez, Orlando Marín, Osvaldo Ayala, Ary Goncálvez, Luis Carlos Franca, Germán Avila, Carlos Rodríguez, Walter Moraes ‘Waltinho’, Gelson Viera, Efraín Padilla, Ramón ‘Moncho’ Rodríguez, Carlos Robelle, Pedro ‘Pollo’ Díaz, Newton López, Gilberto Carrión, Rodrigo Miranda, Alonso ‘Cachaco’ Rodríguez, Waldino Ferreyra ‘Russo’, Nadyr Pretes ‘Laerte’, Omar Dalombo, Arturo Rojas

1975: sexta conquista

A Santa Fe llega el chileno Francisco Hormazábal, gracias a la gran campaña realizada con Deportivo Pereira, un año donde nuevamente hubo muchos cambios en la nómina donde salieron Eladio Vásquez, Jorge Bermúdez, Domingo ‘Tumaco’ González, John Jairo Gutiérrez, Heliodoro Cantor, Oscar Ortega, Augusto Rangel, Janio Cabezas, Carlos Rodríguez, Heliodoro Vásquez, entre los argentinos y yugoslavos

Desde Argentina y por recomendación de Lorenzo ‘Cristo’ Delli ex jugador cardenal, llegan al equipo Carlos Alberto Pandolfi y Leonardo Recúpero. Santa Fe como tenía acostumbrado realiza una excelente primera vuelta con seis triunfos, cuatro empates y dos derrotas. Carlos Alberto Pandolfi es el goleador del equipo con 10 goles.

En el segundo torneo llega al país uno de los mejores jugadores de la época Juan Calos Sarnari, además de la aparición de Luis Fernando López y James Mina Camacho. El expreso rojo ajusta 12 fechas de invicto, logrando una gran presentación para llegar al hexagonal final.

Los cardenales confirman su poderío ganando ocho partidos, empatando tres y perdiendo solo uno. Se corona campeón en un vibrante partido contra el Deportivo Independiente Medellín en el Atanasio Girardot.

El plantel completo de ese torneo fue: Luis Gerónimo López, Rafael Pacheco, Leonardo Recúpero, Ramiro ‘Bimbo’ Viáfara, Carlos Alberto Pandolfi, Alfonso Cañón, José Antonio Tébez, Bernardo Chía, Oscar Bolaño, Oscar Mejía, Ernesto Díaz, Héctor Javier Céspedes, Hernando Piñeros, Alonso ‘Cachaco’ Rodríguez, Juan Carlos Sarnari, Darío López, Teófilo García, Moisés Pachón, Augusto Rangel, Luis Alberto Montaño, José De los Santos Romero, James Mina Camacho, Luis Fernando López.

2012: fin a 37 años de sequía

37 años de sequía de triunfos tuvo que vivir Independiente Santa Fe, luego de bordar la sexta estrella en el escudo cardenal, el equipo bogotano tuvo altibajos, cambios, y una serie de torneos en los que soñaban con volver a coronarse campeones pero que tan solo les alcanzó para quedar como subcampeones, en 1979 con cambios oportunos en la dirección; en 2005 las viejas y nuevas generaciones soñaron con ver de nuevo o por primera vez a su equipo amado campeón, pero fue el Atlético Nacional quien trunco el sueño capitalino.

El primer semestre del año 2012 quedó incrustado para siempre en la memoria y el corazón de los santafereños. Atrás quedaron casi 37 años de angustias, de decepciones y de momentos felices que no lograban ocultar el inmenso anhelo de lograr la séptima estrella.

La espera terminó y el 15 de julio de ese año, el león y su gente pudieron sacar ese grito que tenían represado en la garganta y colgar la séptima estrella en su escudo. El semestre no tuvo para Santa Fe el mejor comienzo. En las ocho primeras fechas, el equipo tan solo obtuvo un triunfo frente al Cúcuta Deportivo, seis empates (cinco de ellos de forma consecutiva) y una derrota ante el Deportes Tolima. Pero llegaría luego el clásico ante Millonarios, en donde el expreso se impuso por marcador de 3-4 y ahí empezaría el ascenso deportivo y de resultados que lo llevaría a la cúspide. 

Tras lograr el primer lugar del cuadrangular semifinal B, Santa Fe clasificó a la gran final para enfrentar a Deportivo Pasto. En el juego de ida disputado en el Estadio Departamental Libertad de Pasto, el cardenal lograría un valioso empate 1-1, que lo dejaba con amplias posibilidades de lograr el título. Llegó el juego de vuelta en el Estadio ‘El Campín’ de Bogotá en donde el local ganó por 1-0 y el pueblo albirrojo hizo realidad ese sueño de tantos años: la séptima estrella.

Los once inicialistas de Santa Fe en ese partido fueron: Camilo Vargas; Sergio Otálvaro, Francisco Meza, Julián Quiñones, Luis Carlos Arias; Yulián Anchico, Juan Daniel Roa, Daniel Torres, Ómar Pérez; Jonathan Copete y Diego Cabrera.

2014: la octava gloria para el ‘expreso rojo’

De la mano de Gustavo Costas, la octava se bordó en el escudo de Independiente Santa Fe; los cambios fueron pocos en la nómina, el estratega argentino buscaba continuidad al grupo que ya había generado confianza, experiencia, jerarquía y seguridad. En el equipo se le dio continuidad a Yulián Anchico, Luis Carlos Arias, Jefferson Cuero, José Julián de la Cuesta, David Ferreira, Wílder Medina, Francisco Meza, Yerry Mina, Dairon Mosquera, Sergio Otálvaro, Omar Pérez, Juan Daniel Roa, Darío Rodríguez, Armando Vargas, Camilo Vargas, Ricardo Villarraga, Róbinson Zapata.

El debut para el técnico Gustavo Costas no era el mejor, comenzó con una derrota el torneo ante Águilas Doradas, y luego comienzan los altibajos entre triunfos, empates y derrotas. Pero aún así logran ubicarse en las semifinales en el grupo A con Nacional, Once Caldas y Huila. Grupo en el que logró sumar 11 puntos, los mismos de Huila, pero el cuadro cardenal saca la ventaja para llegar a la final por terminar primero en el Todos contra todos. Ya en los partidos de la final Santa Fe saca ventaja en Medellín con un triunfo 2-1 ante el poderoso. Con este triunfo en la capital de la montaña, los bogotanos se traían una ventaja en el camino por la octava estrella. El empate 1-1 en Bogotá le fue suficiente a Santa Fe para volver a gritar campeones y marcar la octava estrella en el escudo cardenal.

La nómina de ese partido fue: Camilo Vargas, Sergio Otálvaro, Yair Arrechea, Francisco Meza, Dairon Mosquera, Daniel Torres, Luis Manuel Seijas, Luis Carlos Arias, Yerry Mina, Omar Pérez, Armando Vargas, Wilson Morelo, Ricardo Villarraga, Jeffersonn Cuero.

2016: el noveno título

La novena estrella cardenal llega en un año que muchos no esperaban, los cambios en el equipo, la salida de Gerardo Pelusso y la llegada de Alexis García, generaban tensión en las cuestas cardenales. Pero cuando el triunfo llega a un equipo así se viste y los caminos se van abriendo.

Un viejo y querido conocido de la casa llegaba de nuevo, el argentino Gustavo Costas volvía para lucir sus leggins en ‘El Campín’, asumiendo un grupo que había tenido bastantes variantes por los cambios de directores técnicos. El argentino reapareció ante Túlua con triunfo por la mínima diferencia. Luego llegan partidos donde el triunfo no se veía, pero con la cabeza en alto el grupo vuelve a levantar y en los últimos nueve partidos logra triunfos y empates que lo ponen en cuartos de final ante Medellín. Para la semifinal Santa Fe se vuelve a encontrar con Nacional y lo deja en el camino para llegar a la final ante Tolima, segundo campeonato del argentino Gustavo Costas que igualaba en registro a Julio Tocker.

 

El ‘león’ y su encuentro con 'la otra mitad de gloria' continental

La segunda mitad de la década del 2010 marcó y marcará el pináculo, la cresta, lo más alto que hasta el día de hoy, Santa Fe haya podido alcanzar en su laureada historia. La diferencia, es que desde entonces ya no inscribe su nombre en lo más alto del fútbol colombiano, sino también, el primer equipo de Bogotá se abrió su espacio para siempre en lo más alto del fútbol sudamericano, incluso, fuera del continente.

La historia de Santa Fe en 2015 en el ámbito internacional no acabó en ese primer semestre. El sistema del fútbol colombiano para ese entonces determinaba que la Superliga, el torneo que enfrentaba a los dos campeones de la temporada inmediatamente anterior, otorgaba un cupo a la Copa Sudamericana. De manera que, uno de los dos campeones que se enfrentaban en esa competición, recibiría premio doble, pues, además de obtener el tiquete a la Copa Libertadores, accedería a disputar ‘la otra mitad de la gloria’Gracias a que Santa Fe inició ese año a lo grande, a lo campeón, ganándole a Atlético Nacional la edición 2015 de la Superliga, se aseguró poder participar en las dos competiciones de clubes de la Conmebol.

Luego de la eliminación del Primer Campeón en los cuartos de Final de la Copa Libertadores, de la primera salida de Gustavo Costas como Director Técnico, y con un nuevo semestre en la mira, el equipo estrenaba timonel, siendo el uruguayo Gerardo Pelusso el nuevo conductor del Expreso, y estableciendo en la Liga del segundo semestre, en la Copa Postobón, y ahora en la Copa Sudamericana sus objetivos en la segunda parte del año.

El camino en la Copa Sudamericana, cuyo formato en las primeras rondas ponía a equipos de la zona norte a enfrentarse entre ellos, y lo propio para los de la zona sur, determinaría que Santa Fe comenzara su camino ante Liga de Loja de Ecuador. Este primer escalón fue resuelto con relativa facilidad, tras un debut en tierras ecuatorianas que terminó con un empate a cero goles y un partido de vuelta en el que se impuso toda la categoría con un 3-0 global, gracias a un triplete de Wilson Morelo. Esta fue la serie más holgada que sortearon los dirigidos por Pelusso, pues a partir de allí, el camino sería espinoso, sufrido, pero feliz.

Al león lo esperaba en el segundo escalón hacia la gloria un grande con cada una de las letras de la palabra, un campeón, un histórico del fútbol sudamericano y mundial, tres veces campeón de Copa Libertadores y de Copa Intercontinental. El Club Nacional de Football de Uruguay, que en sus filas contaba con el histórico Washington Sebastián 'El Loco' Abreu.

Enfrentar al bolso como se le conoce a este club sería un obstáculo realmente difícil de superar, pero Santa Fe supo manejar con bastante inteligencia esta serie, con un fútbol contundente en el que la efectividad, la practicidad y el orden táctico fueron sus pilares para obtener los tres puntos en Montevideo con un marcador 0-2 con goles de Wilson Morelo y Luis Manuel Seijas. Esta forma de jugar fue el factor diferencial, no solo ante Nacional, sino durante toda la carrera de Santa Fe hacia la copa. Sabiendo que lideraban la serie, les esperaba administrar muy bien lo logrado de visita; sin embargo, la poca claridad de cara al gol le pasó factura al equipo, y se encontró con la única derrota de la Copa en condición de local.

Ya en la fase de octavos de final, otro histórico del continente sería el rival de turno. Santa Fe, entre los 16 mejores de la Copa se cruzó ante Emelec de Ecuador. En esta oportunidad, el Expreso hizo su tercera parada en Manta, ya que el estadio George Capwell de la ciudad de Guayaquil, de donde es oriundo el club eléctrico, se encontraba en remodelación. El primer partido terminó siendo la segunda caída de Santa Fe en la copa con un marcador de 2-1, luego de arrancar dicho compromiso arriba en el marcador gracias a la solitaria anotación por intermedio del bogotano, y canterano Juan Daniel Roa. Sin embargo, se sabe que anotar goles de visitante significa oro para definir las series de ida y vuelta, y así fue. En el encuentro de vuelta en la capital colombiana, un único gol anotado por Wilson Morelo, fue suficiente para que el león diera otro paso importantísimo hacia los cuartos de final.

Un duelo absolutamente independiente se avizoraba en el horizonte. Ya entre los ocho mejores de la competición, el rival más importante y desafiante de todos los que había en la mitad del cuadro del albirrojo apareció en su camino. El multicampeón argentino, el Rey de Copas, Independiente de Avellaneda vs Independiente Santa Fe era el duelo de cuartos de final. El primer partido en el Gran Buenos Aires tuvo en Robinson Zapata y en Leyvin Balanta las dos figuras del equipo. Fiel a su estilo, el elenco cardenal basó su juego en saber ser cauteloso, en esperar el momento preciso para atacar y explotar su efectividad. En un partido memorable, en el que Zapata atajó penal con el marcador 0-0, y luego Balanta convirtió en una cabalgata por banda izquierda, Santa Fe conquistó por primera vez suelo argentino, llevándose la victoria por 0-1. Día para la historia, signo claro de lo que le esperaba a Santa Fe.

En Bogotá, y con la ventaja en la serie, Santa Fe ratificó aquella noche histórica en Avellaneda con un empate 1-1 tras empezar arriba en el marcador con gol de Francisco Meza con el sello del equipo: la táctica fija de la pelota quieta, los centros al área y los cabezazos de la saga central. Una impronta que le hizo a Santa Fe imponerse ante la historia y la hidalguía de Independiente y darse una cita entre los cuatro mejores de la Sudamericana por primera vez en su historia.

El penúltimo escollo para Santa Fe fue el sorpresivo Sportivo Luqueño, rocoso como todo típico equipo paraguayo pero peligroso. Las semifinales arrancaron en la ciudad de Luque, con otra buena muestra de fútbol táctico. Un gol de media distancia del volante mixto Baldomero Perlaza ayudó a rescatar un punto luego de estar abajo en el marcador, y con el 1-1 en condición de visitante, Bogotá esperaba por la confirmación del tiquete a la gran final.

Todo estaba listo, y ‘El Campín’, que salvo el partido ante Nacional, fue un refugio para el león, estaba expectante como nunca. Fue un partido más especulativo, con pocas opciones de gol que terminó en un 0-0. Sin ser el partido esperado, fue suficiente para llegar a ser el segundo equipo colombiano en llegar a la final de la Copa Sudamericana. Alegría absoluta, y un nuevo intento por alcanzar lo más alto del continente.

La gran final llegó, y el rival, un tradicional e histórico equipo argentino: Huracán, que hizo una brillante campaña eliminando al campeón reinante, River Plate. Llegaba la hora, el momento de la verdad, el encuentro con la historia y con la eternidad. 

No fue una final vibrante ni mucho menos descollante, y se encontraron dos equipos que mostraron una propuesta similar. La espera y el nerviosismo se apoderaron de ambas escuadras en los 210 minutos que duró la final en sus dos partidos. Santa Fe inició todas sus eliminatorias en condición de visitante, sacando en su gran mayoría al menos un punto. Esta vez, no fue la excepción, y el elenco cardenal salió del estadio de Parque Patricios con un 0-0. La máxima emoción, fue un remate del ecuatoriano Daniel Angulo que se estrelló en el horizontal.

Para el partido de vuelta, la fiesta fue enorme, Bogotá se vistió de gala y las almas que coparon el Coloso de la 57 estuvieron a la altura, viviendo la ansiedad de las horas previas a la gran final como nunca. Sin embargo, la tensión invadió a los protagonistas, y sin un claro dominador, la final tuvo que ser dirimida desde los disparos desde el punto blanco del penal. Pero la gloria pertenece a los que la han trabajado incansablemente, y este Santa Fe. Por esto, el destino recompensó un proceso de varios años para el conjunto albirrojo. La tanda de disparos desde el manchón blanco de penal resultó ser mucho más benévola de lo esperado, pero no por menos fue sufrida.

Al final, Omar Pérez, Luis Manuel Seijas y Leyvin Balanta, pero sobre todo Robinson Zapata fueron los héroes de la noche del 9 de diciembre de 2015, una noche que quedará por siempre marcada en la historia de Santa Fe, del fútbol de Bogotá, que hasta hoy tiene a su único campeón continental, y en la historia del fútbol colombiano, que tiene en el león, al único club del país en quedarse con la Copa Sudamericana. Es la otra mitad de la gloria, pero para Santa Fe, es la gloria infinita.

Las máximas figuras cardenales en esta competición fueron: Robinson Zapata, la dupla de centrales Yerry Mina y Francisco Meza, quienes terminaron el 2015 siendo elegidos como la mejor saga central de américa, Luis Manuel Seijas, y Wilson Morelo, goleador de la competición con cinco anotaciones.

La formación de la final, y la que en mayor medida protagonizó la mayoría de los encuentros en la Copa Sudamericana: Arriba de izquierda a derecha: Yulián Anchico, Robinson Zapata, Baldomero Perlaza, Daniel Angulo, Yerry Mina y Francisco Meza. Abajo: Luis Manuel Seijas, Wilson Morelo, Juan Daniel Roa, Leyvin Balanta y Yeison Gordillo.

La Suruga Bank: conquista de un sueño intercontinental

Comenzó un nuevo año, y Santa Fe no se conformó con haber obtenido la Copa Sudamericana de 2015; el nombre del equipo se exhibió en los Estados Unidos, llegando a chocar con equipos de la talla del Bayer Leverkusen de Alemania.  Los jugadores eran conscientes de la oportunidad que tenían por delante y de un nuevo reto que ponía la vara aún más alta para sus aspiraciones y seguir engrosando el prestigio ya ganado. El reto ahora estaba a más de 14.000 kilómetros de Bogotá. Japón, era el lugar de una nueva aventura.

Luego de un comienzo de año agitado y convulso en materia de competiciones, que terminó con una rápida y repentina salida de Gerardo Pelusso en marzo de 2016, hubo una especie de paréntesis en los resultados deportivos del equipo, ya que bajo el primer interinato de Gerardo Bedoya y Agustín Julio, y luego un breve paso de Alexis García como timonel principal, el equipo no tuvo una muy buena Copa Libertadores en 2016. La primera mitad del año acabó con una sensación diferente a la que se había dejado en 2015, por lo que había que pensar rápido en una solución ante lo que se venía: la defensa del título de Copa Sudamericana, pero aún más importante, la experiencia de defender a Sudamérica en Japón en el mes de agosto.

En julio regresó el argentino Gustavo Costas, que dejó el mejor de los recuerdos en la afición santafereña, y sin titubear, tomó las riendas del equipo para recomponer el camino. Lo principal, era encarar el máximo desafío de traer la Copa Suruga Bank de tierras japonesas.

El tiempo decidió que coincidiera la fecha del encuentro, con la semana en la que Bogotá, la casa del león, festejaba un aniversario más de fundación. La fecha llegó, y el 10 de agosto de 2016, en el estadio mundialista de Ibaraki, Santa Fe, como campeón de la Copa Sudamericana, y Kashima Antlers, campeón de la Copa de Japón, disputarán la edición número 9 de la Copa Suruga Bank.

Fue un encuentro en el que Santa Fe tuvo que apelar a su característica garra y lucha para saber soportar los embates de un Kashima que se plantó muy bien en el desarrollo del encuentro con una propuesta ofensiva. El onceno cardenal también tuvo sus opciones, pero tuvo una propuesta más reactiva que propositiva. Una vez más, la figura de aquel encuentro fue el mítico internacional Róbinson ‘Rufay’ Zapata, quien parece uno de los llamados a dejar historia en el fútbol colombiano. No contento con haber sido el héroe de la final de diciembre de 2015, volvió a recordar esas noches de penales atajados para vestirse nuevamente de héroe, y atajar nuevamente un penal que pudo haber terminado con una historia muy diferente en la noche japonesa, madrugada bogotana.

Esa memorable atajada, fue el impulso que necesitó Santa Fe para darle un giro al libreto del partido, y tal y como siempre ha sido e los momentos más importantes de los títulos logrados, la pelota quieta fue la infaltable aliada. Un tiro libre ejecutado por el argentino Jonathan Gómez al minuto 79’, encontró a Humberto Osorio Botello, quien logró empalmar hacia abajo, para poner a celebrar a toda la hinchada con un cabezazo que valió la gloria intercontinental. Solo era cuestión de dejar pasar los siguientes 12 minutos más reposición, para que Santa Fe dejara huella ahora no solo en Sudamérica, sino que su nombre se conociera en otro continente, aquel que hasta hoy, solo Santa Fe logró conquistar a nombre de Colombia.

De la mano de Gustavo Costas, Omar Pérez, Zapata, Sergio Otálvaro, Yulián Anchico y Juan Daniel Roa como principales figuras, Santa Fe culminó así, con la obtención de la Copa Suruga Bank, el año en el que se inmortalizó el nombre del club en los registros del plano internacional. El león, pasó a ser uno de los mejores equipos del mundo por varios meses, pero quedará escrita para la eternidad esta parte de la historia, cuya tinta dorada será por siempre indeleble.

Biografía elaborada por: Ana María García, Carlos Morales, Fabio MateusJordan Bernal.

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