Celebración del anillo y victoria, por cortesía de don Stephen
Stepehn Curry agradece una asistencia. | Foto: NBA

Tercera noche así en cuatro años, segunda de manera consecutiva: los Warriors reciben los anillos de campeones, los jugadores se los ponen para la foto de familia y a jugar, fuera el chándal largo y las sudaderas y ha demostrar ese papel de campeones actuales que tienen. Este partido tenía una pequeña trampa, y es que el año pasado perdieron ante los Rockets y en 2016 hicieron lo mismo en el primer partido de Durant en Oakland ante los Spurs de Popovich. Pero hoy no se podía fallar, dicen que no hay dos sin tres, pero este partido se pareció más al inaugural de la temporada 2015, cuando ganaron a los Pelicans de Davis con un tremendo partido de Curry también.

Foto: @warriors
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Oklahoma, llegando en cuadro sin Andre Robertson todavía y con Westbrook también fuera, salieron con Patterson y Ferguson de titulares y en conjunto pelearon mucho por un resultado que fue muy ajustado pero que demostró que los Thunder tienen ganas de pelear este año, no se van a arrugar ante nada ni ante nadie.

Sin el base de unos, el base de otros fue el martillo pilón que inclinó por dar la victoria a los suyos.

Los Warriors tuvieron que sobrevivir a una mala segunda parte, ya sea por desconexión y acierto del rival o exceso de confianza, y en parte lo hicieron por el base de Akron y por Durant, que también llegó a buenos números, todo lo contrario que un Klay que fue el claro ejemplo de la desconexión local con un solo triple anotado de ocho intentados. De Hecho, los Warriors llegaron a fallar diez tiros seguidos desde más allá del arco en ese segundo tiempo. Los Thunder tuvieron como activo más constante el debutante Schröder (claro candidato a sexto hombre del año porque cuando vuelva Westbrook irá al banquillo) que acabó por encima de los 20 puntos. Si bien Paul George no estuvo nada bien en el primer tiempo, despertó a base de triples y acierto en el tercer cuarto, pero acabó acusando la fatiga de todo el partido persiguiendo ese Ferrari anotador en el que van siempre los de La Bahía.

Foto: @NBA
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Tras un primer cuarto en el que los locales se impusieron por delante con un 31-23, en el segundo trabajaron para llegar a los diez puntos de ventaja y llegaron al descanso diez arriba, 57-47.

Sorprendente hasta entonces el rendimiento de Damian Jones, ese pívot que pinta titular hasta la recuperación de Cousins y en el que Kerr tiene confianza total. Ayer cuajó su partido más anotador con 12 puntos y 3 tapones en los 26 minutos que estuvo sobre la tarima.

De la sobrada de Curry en el primer tiempo con 5/5 en triples al atasco del equipo en general y el despertar de Paul George, principal valedor de que los Thunder llegasen a ponerse por delante en el marcador. Tras un horrible 1/8 en tiros en el primer tiempo lo arregló en el segundo para rozar los 30 puntos al final del partido, siendo el mejor de los suyos.

Foto: @okcthunder
Foto: @okcthunder

Trabajo sucio en las pinturas, cosa de Steven Adams que siempre cumple y tuvo mucho trabajo ante el joven Jones y los dos contra uno que este hacía con Green a veces, muy errático y sin confianza en el tiro, pero con 13 rebotes y un trabajo incansable en defensa.

Lo dicho, 12 buenos minutos de PG13 en un tercer cuarto espléndido en el que anotó tres tiros de tres y tres tiros de dos. A los 28 minutos de partido los Thunder mandaban en el marcador, 66-67, pero con el paso de los minutos y sobretodo la llegada de los últimos instantes los visitantes se fueron poco a poco apagando y quedando sin chispa, los Warriors se hicieron fuertes atrás y arriba algunas cositas de Curry y Kevin Durant fueron suficientes para apuntarse la primera victoria del curso y empezar la temporada 2018/2019 con buen pie.

Curry puso la chispa cuando y como quiso. A pesar de un segundo tiempo más discreto, supo ser diferencial y dar la victoria a los suyos gracias a los 32 puntos con 5/9 en triples, además de 9 asistencias y 8 rebotes. Durant fue el otro warrior que aportó muchos puntos con 27 en total y 8 rebotes, Klay llegó a los 14 con un horrible 5/20 en tiros de campo, Jones alcanzó los ya mencionados 12 y 10 fueron para Looney que logró el doble-doble con 10 rebotes.

Por parte de los Thunder, 27 fueron para Paul George, 21 logró el alemán Schröder con 9 rebotes y 17+11 para Steven Adams.

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