Luca Toni, leyenda heterogénea
Luca Toni, ídolo en Verona | Foto: Serie A

Todo tiene su fin. Todo acaba. Los árboles caducos 'tiran' sus hojas en otoño para que en primavera le vuelvan a brotar otras nuevas, diferentes. La vida es así, sobre todo en esta época. Lo viejo cada vez tarda menos en ser viejo para dar paso a las novedades. Ya no prima la experiencia, sino la juventud. Todo se marchita y muere para que otras cosas nazcan y crezcan, el llamado ciclo de la vida.

Eduardo Sacheri es el autor de una de las frases que mejor explican la analogía entre el fútbol y la vida. El escritor argentino saca su pluma a pasear para hacer entender a aquellas personas a las que no les gusta el fútbol, todo lo que comparte este maravilloso deporte con la vida:

"Hay quienes sostienen que el fútbol no tiene nada que ver con la vida del hombre, con sus cosas más esenciales. Desconozco cuánto sabe esa gente de la vida, pero de algo estoy seguro: no saben nada de fútbol".

Módena, la ciudad donde comenzó todo

Al igual que la vida, el fútbol no suele tener memoria. Pero a veces hace excepciones. Y una de ellas es Luca Toni. Además, el italiano es el mejor ejemplo de otra frase mítica, esta vez de Abraham Lincoln: Al final, lo que importa no son los años de vida, sino la vida de los años. El delantero italiano ha decidido retirarse a sus 37 años después de pasar las últimas tres temporadas en el Hellas Verona, con el que consiguió el pichichi (junto a Mauro Icardi) la temporada pasada.

Luca Toni debutó como profesional en el Módena, equipo de su provincia natal, allá por la temporada 1994-1995. Con tan solo diecisiete años, el delantero italiano debuta con los canarini en la Serie C1. Esa misma campaña el transalpino llegaría a jugar un total de siete partidos y anotar hasta dos goles. Al año siguiente Toni ya se haría con un hueco en el primer equipo y disputaba 25 partidos en los que marcaba cinco goles.

Toni, con la camiseta del Vicenza | Foto: Sphera Sports
Toni, con la camiseta del Vicenza | Foto: Sphera Sports

Sin embargo, Luca Toni se marchaba al Empoli ese mismo verano. Con el equipo toscano disputaría la Serie B y conseguiría el segundo puesto, lo que valió para ascender a la máxima categoría del fútbol italiano. No obstante, el modenés tan solo se pondría la camiseta del Empoli en tres ocasiones. Así pues, Toni se iba al Fiorenzuola. Con el equipo de Piacenza también jugaría tan solo una temporada, al igual que en el ya extinto A.C. Andromeda, el Treviso y el Vicenza las tres siguientes campañas.

Debut en Serie A con el Vicenza y consagración con el Brescia, junto a Baggio y Guardiola

Después de su buena temporada en el Treviso, donde marcó 15 goles en 35 partidos en la Serie B, Luca Toni decidió dar el salto a Serie A con el Vicenza con 23 años. Su debut en la categoría de oro del calcio no fue todo lo bien que él deseaba, ya que a pesar de que fue titular indiscutible no pudo evitar el descenso de los lanerossi a Serie B. Tras su paso por el club del Véneto, el de Pavullo nel Frignano decidió fichar por el Brescia y quedarse en Serie A.

Su primera temporada con los norteños fue su consolidación en el panorama futbolístico italiano, ya que consiguió ser el máximo goleador del Brescia en un equipo con delanteros de la talla de Igli Tare y Roberto Baggio. Esa temporada el equipo dirigido por aquel entonces por Carlo Mazzone acabó en el decimotercer puesto de la clasificación, aunque consiguió llegar a las semifinales de la Coppa Italia.

Luca Toni, junto a Pep Guardiola | Foto: El Periódico
Luca Toni, junto a Pep Guardiola | Foto: El Periódico

Pero la felicidad de Luca Toni en Brescia no tendría demasiada continuidad, ya que la temporada siguiente dejó de contar para Mazzone y acabó relegado a un segundo plano. Los pocos partidos que disputó con el Brescia provocaron su salida en verano a la otra punta de Italia, exactamente a Sicilia.

El Palermo y su valentía de dar un paso atrás

Luca Toni llegaba a Palermo, que militaba en Serie B, con la vitola de haber sido la referencia del ataque del Brescia hace dos temporadas por delante de Roberto Baggio, pese a la irregular campaña que vivió al año siguiente. Con los rosaneri consiguió el título de Serie B y ascender a Serie A, además de hacerse con el trofeo de capocannoniere gracias a sus 30 goles. El rendimiento del italiano en la siguiente temporada en Serie A fue vital para que los sicilianos consiguiesen el sexto puesto y se clasificasen para la Copa de la UEFA. Con 20 goles, Luca Toni únicamente se quedó a cuatro goles de Cristiano Lucarelli, pichichi de esa temporada con el Livorno

 Con el Palermo consiguió el título de Serie B y ascender a Serie ADespués de sus dos buenas temporadas en tierras palermitanas, Luca Toni fue fichado por la Fiorentina. Con los violas viviría una de sus mejores épocas, ya que en su primera temporada se hacía con su primer pichichi de la Serie A al conseguir un total de 31 goles. El de Pavullo se convertía así en el único jugador en 45 temporadas en anotar más de una treintena de goles en la Serie A y conseguía su primera y única Bota de Oro. Los tantos del delantero de Pavullo ayudaron a que los violas obtuviesen la novena plaza, a pesar de la sanción de 30 puntos por el caso Calciopoli. De hecho, de no haber sido sancionado, la Fiorentina podía haber alcanzado el segundo puesto.

Campeón del mundo y fichaje por el Bayern

Esa temporada acabó incluso mejor para Luca Toni. El delantero fue convocado para la Copa del Mundo de 2006 disputada en Alemania y fue fijo en los planes del selecciondor Marcello Lippi. El delantero de la Fiorentina anotó dos goles y fue un importante partícipe de la consecución del cuarto título mundial de la Nazionale.

Luca Toni sonríe con la camiseta azzurra | Foto: Serie A
Luca Toni sonríe con la camiseta azzurra | Foto: Serie A

El número de tantos de Toni disminuyó a la campaña siguiente hasta 16, aunque junto a Adrian Mutu fue el máximo goleador viola de la temporada. A pesar de ello, el de Módena salía por primera vez de Italia para desembarcar en el Bayern de Múnich. Con los alemanes alcanzó su mejor nivel y, al igual que en la Fiorentina, conseguiría el trofeo de máximo goleador de la liga en su primera temporada.

Vuelta a Italia, aventura asiática y regreso a Florencia

Luca Toni se mantuvo en el equipo muniqués durante tres temporadas, aunque la última tan solo disputó ocho partidos antes de irse cedido a la Roma. Solamente duró seis meses en el Olímpico para cambiar otra vez de equipo, ya que a la temporada siguiente fichaba por el Genoa. Con los rossoblù también jugaría medio año, puesto que en el mercado de invierno la Juventus lo ficharía.

El delantero no tendría casi oportunidades con la Vecchia Signora la temporada siguiente y hacía las maletas para fichar por el exótico Al-Nasr de los Emiratos Árabes Unidos en enero de 2012. Tras su breve paso por el fútbol asiático, Luca Toni volvía a la Fiorentina para disputar con la zamarra viola la campaña 2012-2013. Su experiencia ayudó sobremanera al equipo toscano, pero decidió terminar su segunda etapa en Florencia para fichar la temporada siguiente por un recién ascendido, el Hellas Verona.

Luca Toni, la unión de los Capuleto y los Montesco

La historia de Luca Toni con el Hellas Verona puede ser comparable a la de Romeo y Julieta. La conexión del futbolista de Pavullo con la ciudad veronesa fue instantánea y se convirtió rápidamente en un ídolo para los aficionados gialloblù. Todo parecía indicar que Toni había llegado a Verona para convertir la ciudad en su retiro dorado, pero nada más lejos de la realidad. El primer año acabó con 20 goles en Serie A y fue el mayor argumento ofensivo de los de Andrea Mandorlini, que acabaron décimos en su vuelta a la Serie A.

Sin embargo, el éxtasis del italiano llegaba en su segundo año. A pesar de que los veroneses empeorarían y solamente alcanzarían el decimotercer puesto. Pero Luca Toni anotaba 22 goles, los mismos que conseguía Mauro Icardi con la camiseta del Inter, con el que compartía el título de capocannoniere.

La historia de Luca Toni con el Hellas Verona puede ser comparable a la de Romeo y JulietaPero todo lo bueno acaba. Este año parecía el de la consagración del Hellas Verona, sobre todo por la pareja Pazzini-Luca Toni. Pero la decepción del primero y la irregularidad del segundo han provocado que los veroneses hayan acabado colistas de la Serie A y hayan provocado la retirada forzosa de Luca Toni, después de 21 temporadas como profesional.

Luca Toni consiguió el título de Serie B con el Palermo | Foto: Depor.com
Luca Toni consiguió el título de Serie B con el Palermo | Foto: Depor.com

Nadie sabe si Luca Toni hubiese continuado un año más o también se hubiese retirado esta temporada. Lo que sí se sabe es el legado que deja Luca Toni, un jugador único. Un futbolista capaz de demostrar que a veces hay que dar un paso atrás para dar dos pasos hacia adelante, tal como él mismo hizo en el Palermo y el Hellas Verona. Deja el fútbol para siempre Luca Toni, uno de los mejores delanteros de la historia del calcio, un delantero de la vieja usanza en un fútbol quizá demasiado moderno.

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