Una nueva generación de talento ya brilla en la Ligue 1
Mouctar Diakhaby ha sido una de las grandes revelaciones del curso. | FOTO: OLWeb.fr

Ya figura en el dominio público, motivado por las corrientes más influyentes en el análisis del planeta fútbol como ente global, el hecho de que el fútbol francés está realizando en los últimos años un trabajo en la formación de jugadores que está dando como resultado un goteo de talento de alto nivel con pocos precedentes. Los recientes éxitos de las selecciones galas en los campeonatos de categorías inferiores se están ahora canalizando en un desembarco al equipo nacional que, si bien es contundente en número, lo es aún más en el abrumador nivel que los futbolistas promocionados atesoran.

Dicha transición, que es, posiblemente, el paso más importante de cara al futuro del jugador, se dificulta sobremanera en otras ligas -en especial la Premier League- debido a los altos presupuestos que se manejan en los clubes, que cierran las puertas a los jugadores de las academias, y a la alta diferencia en términos de competitividad y físico existente en el profesionalismo respecto a lo que conocen los futbolistas que debutan. Sin embargo, en la Ligue 1 los jóvenes sí encuentran un espacio donde continuar desarrollando su talento, pues las oportunidades y la confianza en jugadores de escasa edad son una tónica constante en los clubes galos. Lo ha sido también en el curso recién acabado, en el que una considerable cantidad de precoces futbolistas han irrumpido con fuerza en la liga, llegando, incluso, a asumir papeles de liderazgo en contextos de trascendencia máxima, ya sea en clubes implicados en la lucha por el título como en los que buscaban escapar de las llamas del descenso.

Alban Lafont e Issa Diop han tenido una importancia capital en el Toulouse. | FOTO: Tfc.info
Alban Lafont e Issa Diop han tenido una importancia capital en el Toulouse. | FOTO: Tfc.info

Mbappé se salta las etapas

No existe ningún equipo campeón en las grandes ligas del continente que aúne tanta juventud como el Mónaco de Leonardo Jardim. El técnico portugués ha conseguido construir un sistema que acoge con efusividad a los jóvenes que lo copan. Apenas superan la veintena, pero Thomas Lemar, Bernardo Silva, Benjamin Mendy, Tiemoué Bakayoko o Fabinho se han erigido como líderes de un conjunto que este curso ha logrado destronar a un PSG que parecía invencible, mediante descaro y vértigo. Pese a su juventud, eso sí, hablamos de jugadores que ya habían demostrado su nivel en este entorno, lo que contrasta con la mayor explosión de talento conocida en el fútbol europeo en los últimos nueve meses.

Kylian Mbappé irrumpió con fuerza en los onces titulares del cuadro del Principado en un contexto muy propicio para su desempeño. Una idea de juego volcada hacia un ataque que goza de muchas ocasiones de ofensiva en campo abierto invitaba a la explosión del precoz genio de Bondy. Las brillantes actuaciones del delantero pusieron en alerta a los ojeadores de los grandes clubes europeos, y estimulan ya al gran público, especialmente por venir acompañadas del éxito de su equipo, campeón de liga y semifinalista de Liga de Campeones. Tal ha sido el impacto de Mbappé en el ecosistema del Mónaco que, a sus 18 años y una cortísima estancia en la élite, se erigió en el líder de un equipo ganador en la recta final de la temporada más exitosa del club en este siglo. Unas poderosas cifras, con 18 goles en 23 encuentros desde su consolidación en el mes de febrero, ilustran el majestuoso nivel de un hombre que está en el punto de mira de los grandes clubes de Europa.

Kylian Mbappé ha irrumpido con fuerza en el panorama europeo. | FOTO: ASMonaco.com
Kylian Mbappé ha irrumpido con fuerza en el panorama futbolístico europeo. | FOTO: ASMonaco.com

Desarrollo de jóvenes en distintos entornos

No es el París Saint-Germain un club matriz en desarrollo de cantera para el fútbol profesional dentro del propio club. La identidad actual del club capitalino no ha sido, de todos modos, impedimento para que en el nuevo proyecto de Unai Emery se hiciera sitio un mediocentro cuya consolidación se ha hecho real en la primera mitad del nuevo año. Adrien Rabiot se convirtió en un habitual de los onces del técnico vasco en un año que se antojaba difícil, por la llegada del polaco Grzegorz Krychowiak y la imperecedera regularidad de Thiago Motta. Supo el joven futbolista francés aprovechar el bajo nivel del primero y los problemas físicos del segundo, para mostrar su claridad con la pelota desde la posición de vértice en el 4-3-3 en una versión mucho más madura de un futbolista capacitado para liderar la medular de los grandes clubes. Más sorprendente ha sido el nivel mostrado por el central Presnel Kimpembe, que protagonizó sonoras exhibiciones en defensa y demostró una buena compenetración con Thiago Silva o Marquinhos.

A sus 18 años, otro central ha irrumpido en un equipo de la zona alta del campeonato. En un Niza que volverá a disfrutar de la Champions en agosto y que se ha mostrado inexpugnable en su feudo, Malang Sarr ha conseguido disputar 27 partidos ligueros, mostrando unas aptitudes excelsas y adaptándose al complejo y exigente sistema de Lucien Favre. No tuvo miedo el suizo en apostar por la juventud, como se demuestra con la presencia de Vincent Koziello en la medular -34 encuentros este curso a sus 21 años- y del griego Anastasios Donis en la delantera, con una participación y un rendimiento notable en primavera.

Malang Sarr pertenece al cuantioso ramillete de jóvenes centrales galos. | FOTO: OGCNice.com

Dos de las más convincentes apariciones de la temporada se han dado en Lyon. El semifinalista de la Europa League ha ofrecido al fútbol francés a dos de las figuras que marcarán la próxima década, Mouctar Diakhaby y Lucas Tousart. El primero es un central que, a pesar de su envergadura, maneja el esférico de forma sobresaliente y es muy poco propenso a cometer errores, demostrando una madurez impropia de sus 20 años. Con la misma edad, la creatividad de Tousart ha convencido a Bruno Génésio y ha dejado en un segundo plano a futbolistas de importante magnitud en el país, como Mathieu Valbuena o Nabil Fekir.

Se trata de algo similar a lo que ha hecho en Marsella Maxime Lopez, ganándose el puesto con 19 años en un club con una plantilla consolidada. La extraordinaria segunda mitad de curso del conjunto de Rudi Garcia se debe, en parte, a la irrupción del menudo centrocampista, que ha otorgado todavía más calidad a la sala de máquinas del Vèlodrome.

Maxime Lopez
Maxime Lopez, talento de la casa en Marsella. | FOTO: Ligue1.com

En la portería, nadie ha hecho más ruido que Alban Lafont. El guardameta del Toulouse ha protagonizado actuaciones muy sonoras esta temporada, disputando prácticamente todos los minutos contando con apenas 18 años. Si el conjunto de Pascal Dupraz ha sido el cuarto menos goleado del campeonato es, en parte, mérito de Lafont, si bien la aportación adolescente en el cuadro violeta no se limita al guardameta. Issa Diop, que con 20 años ya se ha consolidado como uno de los centrales europeos con mejor provenir, ha formado una de las parejas de centrales más fiables del campeonato junto a Christopher Jullien, siendo claves en un equipo que ha conseguido evitar el sufrimiento que sí había padecido la temporada anterior.

Saint-Maximin ha explotado liderando al descendido Bastia. | FOTO: SCBastia.corsica

La lista de jóvenes talentos con peso en el fútbol francés es interminable. Rony Lopes y Mike Maignan (Lille); Amine Harit (Nantes); Joris Gnagnon y Adama Diakhaby (Rennes); Marcus Coco (Guingamp); Thomas Didillon e Ismaila Sarr (Metz); François Kamano y Valentin Vada (Burdeos); Jonathan Ikeme y Nordi Mukiele (Montpellier); Yann Karamoh y Jean-Victor Makengo (Caen); Youssef Aît Bennasser (Nancy) o Allan Saint-Maximin (Bastia) han demostrado esta temporada que tienen las condiciones necesarias para brillar. Han asomado la cabeza esta temporada, algunos de ellos en entornos de máxima dificultad, y serán algunos de ellos los que exploten definitivamente en la temporada que está ya por comenzar.

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