Pablo de Lucas, clase por bandera

Desde que aterrizara en la capital charra allá por el 14 de julio de 2011, Pablo de Lucas Torres (Elche, Alicante; 20/09/1986) ha podido vivir todo lo que el fútbol te da y también lo que te quita. Excepto su soñado ascenso. Con todos sus sueños por cumplir y tras una época dubitativa con mucha inestabilidad, esta perla pasa uno de sus peores momentos deportivos en Salamanca y su futuro vuelve a ser incierto.

Una extraña trayectoria en el Sporting

Salido de la cantera del Sporting de Gijón y siempre como el jefe de la medular, de Lucas pasó por las diferentes categorías inferiores del conjunto asturiano. Escalando, paso a paso, llegó hasta el filial, donde una campaña fue suficiente para tener la oportunidad en el primer equipo. Fue con un grande, una de las personas que ha marcado su vida, con quien debutó. ‘Manolo’ Preciado le permitió disfrutar de algunos minutos con la primera plantilla.

No desaprovechó la ocasión el bueno de Pablo, que en la campaña 2006/07 ya estuvo con el primer equipo; llegó para quedarse. Pasó una campaña por el conjunto asturiano en Segunda División y no aguantó más: ascendieron a Primera División en la 2007/08. Con el ilicitano como un futbolista más de la plantilla, disputando doce partidos y anotando un gol, llegaron a la máxima categoría del fútbol español. Tras mucho esfuerzo, el trabajo daba sus frutos.

Cambio radical de clubes, regiones y categorías

Pero ya en verano de 2008 empezó a dejar de contar. Los buenos refuerzos del conjunto rojiblanco hacían que el ‘10’ (lo lucía desde la segunda temporada que llegó al primer equipo) no contara. Fue de más a menos y no tenía sitio. No fue inconveniente para un chico que solo pensaba en jugar al fútbol, donde fuera. El Deportivo Alavés, en el mercado invernal, se hizo con sus servicios, aunque tampoco allí destacó, en Segunda División y con descenso incluido.

El club vasco tuvo que realizar un ERE por los problemas económicos y Pablo volvía a estar sin equipo. Según él asegura, estuvo pendiente de una gran oferta que nunca llegó, por lo que terminó recalando en la filas del Villajoyosa, en Tercera División. Esta la consideró una gran campaña por todo lo que aprendió del fútbol modesto, aunque asegura sobre ella que también tuvo cosas difíciles.

El intento de regreso a categorías superiores se frustró

Posteriormente pasó por el San Roque de Lepe y el Rayo Vallecano B, del que guarda grandes recuerdos. Esta etapa, igual que en la del conjunto alicantino, la considera muy importante para sí mismo, tanto en lo deportivo como en lo personal. Tras ello desembarcó en la Unión, en un proyecto de ascenso desde el primer grupo de Segunda División B que consideraba muy bonito y que afrontaba con gran optimismo, siendo una de las piezas clave.

El primer año fue un verdadero fracaso. Rodeado de futbolistas que prometían mucho, nadie destacó en un equipo que se quedó en mitad de la tabla cuando estaba hecho para ascender sí o sí. De hecho, uno de los mejores fue José Ángel, canterano que se hizo jefe de la zaga. En el centro del campo, Pablo no destacó sobre sus compañeros, teniendo solo destellos puntuales que no eran suficiente.

Ya en el verano de 2012 y habiendo muchas dudas de futuro en la UDS, Gorka Etxeberría era elegido para dirigir el proyecto. Decidió que el ‘10’ fuera el primer capitán por el gran cariño que le tenía al club y su edad ideal, según declaró a VAVEL. Acompañado de José Ángel e Ibán Zubiaurre en la capitanía, de Lucas empezaba la temporada tirando de un vestuario dolido por los impagos.

El ilicitano fue de más a menos en juego, llegando casi a desaparecer sobre el césped, afectado también por las críticas de la afición. Más centrado en lo extradeportivo que en el fútbol, de Lucas terminó la campaña bastante mal, siendo incluso expulsado en el último encuentro por agresión e increpado por una parte de la hinchada, pese a la ovación de otra. Sin duda, Pablo se quedó en los corazones unionistas, pero no en todos para bien.

Pase corto, largo y disparos, sus mayores virtudes

De Lucas es un futbolista singular. Tiene una clase para estar categorías por encima y un toque de balón excelente. No llegó por suerte a Primera División con el Sporting de Gijón, sino por calidad y esfuerzo. Luchador como pocos, el ‘10’ se exprime en cada partido hasta que no aguanta más, pero nunca deja de defender, de ayudar a sacar el balón, ni de filtrar pases a los delanteros.

Es un futbolista polivalente, pudiendo actuar por el centro, ambas bandas y en punta

Pese a estar habituado a jugar en la media punta en sus equipos, el polivalente futbolista también ha actuado en ambas bandas y en el doble pivote, así como de delantero centro, en contados minutos. Destaca por su gran técnica con el balón, ya que es bastante hábil a la hora de regatear y rápido para dejar atrás a los rivales, pese a su metro ochenta de altura, que hace que no sea potente en el juego aéreo.

Tiene buena llega al área rival, pero se le podría considerar un box to box. Le gusta ser el líder dentro del campo y siempre que ve al equipo atascado acude a la ayuda, se incrusta entre los centrales sin problema para generar fluidez. A partir de ahí cuanto más toque mejor, pero sus pases de cuarenta metros para que reciba el futbolista referencia son constantes en él, siempre que tenga a ese compañero que dé seguridad.

Un fijo y necesario en el centro del campo unionista

En la primera vuelta, junto a Lázaro y Víctor Andrés, fue uno de los más destacados por las grandes combinaciones. Combinación también la que hacía de pases, alternando el toque con los balones a las diagonales de ‘Piojo’. El extremo, que fue nuestra ‘perla de bronce’, era un puñal por la banda derecha, apurando línea de fondo para poner pases de gol. Y ahí también estaba el ‘10’, llegando desde el área contraria para buscar remate.

También es un portento a balón parado. Con una extraordinaria zurda, de Lucas suele ser el encargado de sacar córneres, faltas y penaltis. Todo para él, ya sea para centrar o para disparar, incluso para realizar jugadas ensayadas. El capitán unionista ha destacado también por este motivo, aunque lo cierto es que en los últimos tiempos ha bajado su rendimiento, como lo ha hecho en general.

Como líder, es absolutamente necesario. Pablo motiva, grita, ordena, dirige y anima. En los saques de esquina en contra siempre se le ve motivar a sus compañeros para que estén centrados y en los que son a favor él es quien decide la jugada a realizar. Sobre el campo siempre coloca a sus compañeros, recibe instrucciones de su entrenador y las transmite, pone orden, calma o velocidad en el juego, según el momento del partido.

Irregularidad y carácter, puntos a corregir para seguir creciendo

Si algo destaca el de Elche como su punto débil es su intermitencia. A este mismo medio aseguraba que quiere corregir ese error, el de desaparecer de los partidos durante minutos, aunque después aparezca y realice una genialidad. Quiere ser regular a lo largo de los partidos, poder mantener siempre la misma línea, no perderse cuando un compañero falle y poder tirar del resto de acompañantes en la medular para que el equipo no baje el ritmo.

Además, esta misma campaña hemos podido comprobar que el carácter le pierde. Tres cartulinas rojas ha visto durante la campaña, siendo uno de los futbolistas también a los que más amarillas le han mostrado en toda la división. Es un futbolista nervioso e intenso, y si hay una entrada fuerte es el primero en lanzarse a por el rival, como se pudo ver en la última jornada del campeonato, frente al Tenerife.

En el vestuario es reconocido por su calidad

Sus compañeros aseguran que lo mejor que tiene es la calidad con el balón, la seguridad en todo tipo de desplazamientos de la pelota. Él se define como un futbolista organizador, mucho más técnico que físico, pese a que lo dé todo siempre, y que trata de dar equilibrio al equipo, siempre gracias al incesable trabajo. Todo ello, acompañado del guante que tiene en la zurda, hace de Pablo un jugador interesantísimo.

La afición le ha reconocido su calidad cuando la ha mostrado, le ha defendido cuando ha tenido sus más y sus menos con otras aficiones, pero también le ha criticado. Él siempre ha agradecido el espectacular cariño que les ha brindado la grada, acompañándolos por casi toda España, y asegura a VAVEL que siempre tendrá un muy buen recuerdo. La polémica que se desató frente al Atlético B no influye, ya que de Lucas dice que “esa semana fue la que más apoyo recibí”.

De hecho, no tiene miedo de poder continuar en la capital charra, en caso de que no desaparezca la UDS, porque dice estar a gusto en la ciudad. Además, la temporada la considera “muy buena” en lo personal, ya que ha crecido, aunque no haya sido así en lo colectivo, con un equipo que no ha llegado a los deseados y necesitados playoffs. El equipo hizo todo pero no dio para más, esa es la sensación.

Un capitán casi ejemplar

El '10' asumió con responsabilidad la decisión de Gorka de darle el brazalete. Un brazalete que viste con especial orgullo porque lo llevó uno de sus ídolos futbolísticos, Quique Martín, según asegura a VAVEL. Además, dice que sus compañeros no tienen queja de su labor porque siempre ha dado la cara, siempre ha estado con sus compañeros para defenderlos y asumir su papel en el vestuario.

Asegura estar orgulloso de haber podido ser el capitán, aunque también declara que le influye bastante en el campo, que es una responsabilidad más por hechos como tener que hablar ante los árbitros, por ejemplo. Pero también se pone pegas, ya que “debería ser políticamente más correcto” en determinados momentos, en los que el carácter vuelve a perjudicarle, aunque haya la suficiente confianza.

Por último, para cerrar este reportaje, preguntamos a Pablo de Lucas un partido que recuerde con especial cariño de esta campaña. Pudo ser el del Oviedo, con su doblete, pero eligió el del Zamora. La afición alentó a los unionistas en el Ruta de la Plata, en un partido en el que se volvieron a meter en playoffs, y el ‘10’ lo recuerda con especial cariño por haber asistido en un tanto con un genial pase y haber hecho el otro con un genial disparo desde la frontal.

Fotos (sin efecto). Portada: Tribuna de Salamanca (editada por Miguel Balderas). 1ª: manolo-salazar.blogspot.com.es; 2ª: sanroquelepe.blogspot.com; 3ª: Jorge González; 4ª: Dani Mullor - VAVEL; 5ª: Salamanca 24 Horas; 6ª: Salamanca 24 Horas; 7ª: Salamanca 24 Horas; 8ª: La Gaceta de Salamanca.

VAVEL Logo