Yo jugué en el Real Zaragoza: Diego Milito
Yo jugué en el Real Zaragoza: Diego Milito. Montaje: Javier Gimeno, VAVEL

Para entender al mayor de los Milito hay que saber su mantra, las reglas que debía seguir y de hecho seguía en cada partido, lo que le hizo triunfar y conseguir tantos goles para los aficionados que tuvieron el placer de sentarse y admirar como Diego encaraba la portería rival.

El Príncipe confesaba a Cappa en el último libro de este que "El delantero tiene que amagar, venir a recibir y luego buscar el espacio. Hay que saber crearse el espacio.” Y eso era exactamente lo que hacía en cada partido, a raíz de estas palabras entendemos el porqué de su gran capacidad para definir en espacios pequeños.

"Antes llegaba al área y me quedaba quieto. Esperaba que la pelota me llegara a mí. Y no es así." Tenía razón, el fútbol de Milito cambió, el Príncipe aprendió, perfeccionó, definió mejor, desarrolló su olfato goleador, su inagotable calidad e incorporó conceptos. Y gracias a esto vimos que el eterno aprendiz con 25 jugó mejor que con 20 y con 27 mejor que con 22. Pero eso no acaba ahí, ahora, con 35 sigue maravillando con su compromiso y sus goles a la hinchada racinguista.

Probablemente lo único que no cambió desde que empezó a jugar a fútbol fueron sus dos manías antes de salir al terreno de juego: ponerse una cinta roja bajo el vendaje que siempre lleva en la muñeca izquierda y como no, besarse la medallita de la Milagrosa que le regaló Mirta, su madre.

El Príncipe salió de otro príncipe

Seguro que alguna vez habéis oído hablar de Enzo Francescoli, apodado “El Príncipe”. Zidane afirmaba de Francescoli que "Cuando era pequeño yo solamente quería jugar como él. No me refiero a parecerme a él. Me refiero a jugar, jugar…". Después, podríamos ver en la forma de tocar el balón de Zizou la influencia que ejerció el genio uruguayo.

Pero “Inmenzo” como lo apodan los hinchas de River, no fue solo un ídolo en el Monumental e influenció a Zizou. Hay otro jugador que lo tiene muy presente siempre, en cualquier momento de su vida, en cualquier partido y ese es Diego Alberto Milito, al cual debido a su parecido físico con el gran Enzo pasaron a denominarlo “El Príncipe”.

Sus inicios, obviamente, en su Racing

El 13 de diciembre de 1999 ante Unión de Santa Fe (3-3) debutaba con el equipo de su vida Diego Milito. Ya va a explotar decía “Mostaza” Merlo del pibe que solo consiguió dos goles en 44 partidos y al que a pesar de esto ya le ovacionaban, no todos llevaban desde los diez años en la Academia, ni eran tan valientes, ni en temporadas malas del equipo daban todo y se dejaban el alma en el terreno de juego. Tampoco se planteaban ir con fiebre a Santa Fe y en el descuento hacer el 1-1 ante Colón, ni un día cualquiera, cuando el equipo iba mal declarar lo que todos sospechaban diciendo “Yo amo a Racing. Muchísimo. Me encanta jugar acá por más problemas que tengamos”. Pero los problemas pasaron a ser alegrías y dos años más tarde estaba “dando la vuelta” en el Apertura de 2001 con su amado Racing de Avellaneda. Y después de esas alegrías y tristezas que vivió fue cuando explotó, claro que explotó como sospechaba Merlo y Diego cosechó sus mejores números en Argentina consiguiendo anotar ocho goles en dieciocho partidos en la temporada 2003-2004.

Foto: Espndeportes

De hecho, estas primeras temporadas nos dejaron una anécdota recordada por muchos. Fue en un Independiente – Racing, uno de los clásicos argentinos donde mayor rivalidad hay. Diego jugaba para Racing y Gaby para Independiente. En ese momento los dos vivían en la misma casa, de hecho, dormían en la misma habitación por lo que acabase como acabase el partido, iba a haber broncas y reproches esa noche en casa de los Milito. Más aun después de que Gaby, a los 16 minutos de empezar el encuentro, cometiese una falta cerca del área a Juan Manuel Torres, la cual Diego consideró que era digna de expulsión por lo que el mayor de los Militos fue a por Horazio Elizondo (árbitro en aquel encuentro) para exigirle la roja que debía recibir su hermano, lo que no sentó nada bien a Gaby. Más tarde Diego reconocería que lo que menos le importaba era que fuese su hermano. El encuentro acabó con un empate, Jorge Milito afirmó que "para la familia es el mejor resultado” y que como hemos podido comprobar “cada uno se mata por los colores que les toca defender". Los dos apasionados del futbol no querían perder a nada.

Génova: Europa, un soborno y un descenso

Nuestro protagonista fue transferido en el mercado de invierno al Génova, el cual en aquel momento estaba en la Serie B. Allí también fue muy apreciado, de hecho, lo podemos ver gracias a la frase que pronunció Serse Cosmi (entrenador en aquel momento) al bromear diciendo que “Si el presidente vende a Diego, le corto una pierna”. Durante su primera temporada (2003-2004) consiguió anotar 12 goles en 20 partidos. Mientras que en la 2004-2005 cosechó 21 tantos en 39 encuentros, lo que hizo que estuviese a tan solo una diana del pichichi, Gionatha Spinesi (US Arezzo). Esa temporada, gracias a los goles de Milito y los 76 puntos con los que contaban en su casillero, el Génova tras 10 años en la Serie B debería haber vuelto a la élite del futbol italiano pero un supuesto amaño se interpuso en su camino, era el último partido de la temporada y el Génova se enfrentaba al último clasificado, el cual ya no se jugaba nada, la Unione Venezia. El partido se saldó con un 3-2 a favor del Génova. Tras el supuesto amaño el equipo fue duramente castigado haciendo que bajase a la C1, lo que hizo que Milito recalase en el Real Zaragoza, donde jugaba su hermano Gaby.

Temporada Partidos Goles Promedio
2003-2004 22 12 0,54
2004-2005 42 22 0,52

Hermanos blanquillos, hermanos unidos

Tras el descenso administrativo del Génova a la C1, el Real Zaragoza vio que podía hacerse con el Milito que le faltaba y después de unas largas y duras conversaciones estas acabaron con un final feliz para los zaragocistas. El Príncipe, pasados unos años, confesó que “Una de las cosas más lindas que me pasó fue compartir equipo con Gaby en Zaragoza

Foto: Real Zaragoza

Diego venía con el objetivo de sustituir a Villa, el cual había pasado a formar parte del Valencia tras pagar este último su cláusula. El debut del mayor de los Milito con el Real Zaragoza tuvo lugar ante el Valencia (2-2). Fue en La Romareda, delante de su reciente afición, cuando Milito en la cuarta jornada marcó su primer gol, ante el Osasuna (3-1). Victor Muñoz, el cual le dirigió durante el primer año consideraba que "por su actitud y su forma de jugar, siempre generoso, era un futbolista ejemplar", Víctor también afirmaba que la base de su humildad residía en que "al contrario que su hermano, que siempre tuvo muchas cualidades, Diego se ha hecho a sí mismo".

Pero no fue el único que tuvo palabras para Diego. Zapater, el eterno capitán zaragocista con quien coincidió tanto en el Génova como en el Real Zaragoza, consideraba que su compañero era "un profesional de los pies a la cabeza. Siempre hacía los calentamientos, estiraba, luchaba en los partidillos...".

Fue sobre todo en la Copa del Rey donde dejó grandes actuaciones, como la que tuvo lugar contra el Real Madrid el 8 de febrero de 2006 en La Romareda para disputar el partido de ida. Aquella noche el Real Zaragoza se impuso por 6 goles a 1 al Real Madrid de los Galácticos. Cuatro de esos goles salieron de las botas de Milito, quien ya empezaba a ser visto como un ídolo en Zaragoza.

En su segunda temporada en la entidad blanquilla pasó a la historia del club al convertirse en el segundo máximo goleador en una temporada en Primera División gracias a los 23 goles que consiguió anotar, tan solo a dos tantos del mítico Seminario. Sus números aquella campaña también sirvieron para posicionarle a dos goles del Pichichi de la 2006-2007. Ese año y en parte gracias a los goles del delantero, el Real Zaragoza se clasificó para jugar la previa de la UEFA.

En verano, debido a la cantidad de rumores que circulaban alrededor del argentino sobre una posible salida del club, el Real Zaragoza lo renovó poniéndole una cláusula de 100 millones de euros. Esa temporada fue pésima para los blanquillos, fueron eliminados tanto en la Copa del Rey como en la previa de la UEFA y descendieron a segunda división en la última jornada. Debido al descenso y los problemas económicos en los que estaba inmerso el club Diego decidió volver a Italia.

"Seguiré al Zaragoza desde la distancia, mi hijo nació aquí y siempre llevaré al equipo y a la ciudad en el corazón"

El día de su despedida, aquel que entró como “el hermano de Gaby” y salió convertido en “Diegol” dijo palabras que muchos todavía recuerdan. “Me llevo buenos recuerdos y dejo muchos amigos, pero es un día triste porque me marcho de un lugar muy querido", decía el delantero.

Temporada Partidos Goles Promedio
2005-2006 44 21 0,47
2006-2007 40 23 0,57
2007-2008 41 17 0,41

Diegol no perdió el vicio

En la temporada 2008-2009, Diego recaló en las filas del Génova. El equipo italiano pagó 10 millones más 2 por objetivos al Real Zaragoza. En su vuelta a Italia, Milito fue de los delanteros más destacados del Calcio ya que siguió haciendo de las suyas y consiguió 24 goles, estando solamente por detrás de Ibrahimovic. Gracias a la gran temporada que realizó, clubes muy importantes mostraron interés por él, lo que hizo que acabase la temporada siguiente en las filas del Inter, equipo en el que pasaría 5 temporadas.

Temporada Partidos Goles Promedio
2008-2009 34 26 0,76

Cinco años en el Inter que dieron para mucho

Tras la buena temporada que realizó, el Inter de Milán acabó fichando al delantero argentino por 25 millones en un traspaso que incluía a Thiago Motta. Su debut con la “neazzurra” tuvo lugar el 8 de agosto en un partido de la Supercopa de Italia ante la Lazio. Su primer gol en Champions llegó el 4 de noviembre, en un partido en el que el Inter se impuso al Dinamo de Kiev. Pero su mejor actuación tuvo lugar en la final de la Champions en la que el Inter logró vencer al Bayern de Munich por dos goles a cero. Esa temporada consiguió ganar el triplete con el Inter: el Scudetto, la Copa de Italia frente al AS Roma y la Champions League.

Foto: Espndeportes

La siguiente temporada estuvo marcada por las cinco lesiones que sufrió en los flexores de las caderas. Fue galardonado con la UEFA Futbolista del año, al ser elegido como mejor delantero europeo de clubes de la anterior campaña. Esa temporada el Inter se alzó con la Supercopa de Italia y la Copa Mundial de clubes, en la que anotó un gol en las semifinales ante el Seongnam. Milito acabó la temporada con un balance de ocho goles en 34 partidos.

La temporada 2011-2012 y la 2012-2013 fueron las temporadas de las cifras, consiguió su gol número 200, llegó a 400 partidos como profesional, jugó su partido número 100 en la Serie A. disputó su partido número 200 en Italia, consiguió su primer póker de goles en el fútbol italiano, celebró su partido número 100 en la Serie A con el Inter. Pero en la temporada 2012-2013 volvió a sufrir una lesión (ligamento colateral, ligamento cruzado anterior y cápsula de la rodilla izquierda). "Milito es un jugador que tiene el carácter y la fuerza física necesarios para volver siendo el que era" afirmaba Massimo Moratti tras la lesión del delantero. Y volvió, aunque al principio pensasen que esta lesión suponía el fin de la carrera del argentino, Diego se levantó, en la 2013-2014 volvió y lo hizo a lo grande, marcando dos goles y concediendo una asistencia a Cambiasso.

Temporada Partidos Goles Promedio
2009-2010 51 30 0,58
2010-2011 29 8 0,27
2011-2012 41 26 0,63
2012-2013 24 9 0,37
2013-2014 15 2 0,13

El príncipe que volvió a su palacio convertido en rey

"Siempre decidí con lo que me dictaba el corazón. Y en este momento, me pedía volver". Y es que si algo tenía claro Milito desde su marcha en enero de 2003 es que donde quería retirarse es de donde nunca se fue su corazón. De hecho, Sofía, su esposa, comentaba que la temporada pasada en la cual Racing realizó una temporada pésima, Milito, desde Italia se levantaba a las cuatro de la mañana para ver los partidos de su Acadé.

La prioridad de Diego Cocca (entrenador de Racing) era traer de vuelta a Diego y eso junto a las ganas que tenía el argentino de volver hicieron que junio de 2014 haya pasado a la historia para los hinchas de Racing, ya que el hijo pródigo volvió a su palacio, volvió al Cilindro, donde cada tarde sigue demostrando que le queda mucho fútbol por enseñar a todo aquel que quiera verlo.

Foto: Taringa
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