Joaquín Peiró y la época dorada blanquiazul
Jugadores del Málaga celebran con Peiró el ascenso a Primera División

Corría el año 1998, un año de festejos y alegrías para la ciudad de Málaga ya que el equipo acaba de ascender a Segunda División, cuando el presidente Fernando Puche decidió poner al frente del equipo al veterano entrenador Joaquín Peiró.

Llegaba al club un hombre que había respirado fútbol desde muy pequeño, siendo jugador de clubes como el Atlético de Madrid, Inter de Milán o AS Roma, y que incluso nueve años atrás había entrenado al conjunto madrileño las diez últimas jornadas, dejándolo en el cuarto puesto.

El entrenador madrileño llegaba a un Málaga muy homogéneo que recibiría a distintos jugadores que había que adaptarlos lo antes posible para así llevar a cabo la promesa que el nuevo dueño, Antonio Asensio, había hecho a la afición: Llevar al Málaga a Primera División en dos años. Aunque posteriormente, Joaquín demostraría a la ciudad andaluza, a toda España y a Europa que su Málaga CF era mucho más que un club para jugar en Primera División.

El ascenso perfecto

Se podría decir que la temporada 1998/1999 fue el inicio de una época brillante de la historia del Málaga. El equipo llegaba con grandes jugadores a Segunda División, algunos ni conocidos pero que se harían famosos esa misma temporada. Jugadores como Catanha, Edgar, Rufete, Movilla o el mítico canterano, Basti, serían los líderes de un equipo que llevaría al club a la Primera División a falta de cuatro jornadas del final de la temporada.

Plantilla del Málaga 1998/1999

Partidos en La Rosaleda como el 3-0 frente al Toledo, o fuera de casa contra el Mérida (1-4), hacían presagiar que un gran equipo estaba a punto de aterrizar en Primera División. Un equipo que estuvo 17 partidos sin perder consecutivos en una de las categorías más difíciles y que tenía al Pichichi de Segunda División, Catanha, con 26 goles.

De esta manera, el Málaga cumplía la promesa hecha por Antonio Asensio y volvía a la máxima categoría del fútbol español diez temporadas después y con su nombre, Málaga CF, ya que la última vez que la ciudad andaluza vio a su equipo en Primera División fue como CD Málaga.

Un recién ascendido que daba miedo

La regla general dicta que los equipos recién ascendidos suelen luchar en la parte baja de la tabla para no volver de donde vienen, pero siempre hay excepciones, y entre ellas está el Málaga CF de 1999/2000, quien no se dejó amedrentar por nadie y siempre luchó contra todos los rivales, y donde mejor se reflejó fue en sus derrotas, donde solo perdió por más de un gol en tres de las trece derrotas que hubo esa temporada.

El Málaga fue el sexto equipo más goleador de Primera División

Pero más allá de esas derrotas, Joaquín Peiró demostró de nuevo que ese juego que había hecho destacar sobre los demás en Segunda División no era cosa del pasado, y mantuvo las bases del juego bonito y eficaz con un gran Catanha en la delantera de nuevo.

El delantero blanquiazul luchó hasta las últimas jornadas por el título de Pichichi de nuevo, aunque esta vez se lo llevó un ya conocido por la afición blanquiazul, Salva Ballesta, jugador que llegaría cuatro temporadas después a Málaga.

Con la eficacia arriba de Catanha y un gran equipo detrás jugando a un altísimo nivel, el Málaga consiguió la permanencia en la categoría en la jornada 34 y ganando a grandes rivales como el FC Barcelona en el Camp Nou por 1-2 o al Sevilla en casa por 3-0.

Creciendo en la Primera División

En el verano del 2000 la afición recibía la noticia de la venta de Catanha al Celta de Vigo por 2.300 millones de pesetas, casi 14 millones de euros. Esta noticia fue mal recibida por los aficionados, aunque después el dinero fue bien empleado para fichar a otro tanque, Julio César Dely Valdés, quien formó pareja con el uruguayo Darío Silva, la cual sería temida por toda la Liga.

Los ojos ya no estaban puestos en la permanencia y había que dar un paso adelante para demostrar de que era capaz el Málaga. Y así lo haría sacando todo su potencial y consiguiendo una gran octava posición, la cual lo acercaba poco a poco a Europa.

Equipos como el Valencia o el Athletic Club verían el gran potencial blanquiazul con distintas victorias del equipo de Peiró, que seguía manteniendo su estilo de juego, y a pesar del pequeño bache que tuvo en mitad de la temporada, el equipo supo levantarse y terminar luchando por los puestos de arriba.

Una época de cambios pero también de crecimiento

La temporada 2001/2002 empezaba de nuevo con la salida de jugadores, aunque esta vez serían varios futbolistas fundamentales en el esquema de Joaquín Peiró, como Rufete, De los Santos, Movilla o Agostinho, algo que enfadó y alarmó a los aficionados.

Ante esta situación, el entrenador madrileño demostró su valía sacando adelante al equipo con jugadores nuevos como Gerardo, Litos, Miguel Ángel, Marcelo Romero o el actual capitán, Duda.

Incorporaciones del Málaga CF

Y aunque la temporada no fue de las mejores del equipo en la etapa Peiró, con una gran racha de cuatro victorias en cinco partidos al final de la temporada consiguió remontar y disputar de nuevo por los puestos europeos.

Finalmente terminaría en la décima posición, y aunque no conseguía entrar de forma directa en la Copa de la UEFA, conseguiría clasificarse para la Intertoto, una competición que le daría más de una alegría a los aficionados blanquiazules.

Europa empieza a conocer al Málaga CF

La temporada 2002/2003 iba ser la última del gran Joaquín Peiró y sería la que antes empezaría por la Copa Intertoto de la UEFA. Una competición que daba derecho a jugar la Copa de la UEFA y donde el Málaga terminó por explotar con un once de lujo que hizo a toda la ciudad de Málaga salir a la calle para gritar y cantar orgullosa de su equipo.

Once del Málaga CF

Antes de alzar la copa, había que superar a grandes rivales internacionales. Pero tras superar al Gent belga y al Willem II holandés, tocaba enfrentarse a un equipo muy conocido español, el Villarreal.

El equipo entrenado por Víctor Muñoz y liderado por el gran jugador argentino, Palermo, no le puso las cosas fáciles a los blanquiazules. Pero el gol de Gerardo en el partido de ida, y el de Roteta en el partido de vuelta, dio el primer título internacional al Málaga CF.

La temporada que se avecinaba iba a ser muy intensa, donde se verían dos tipos de Málaga. El primero sería el europeo, donde el equipo de Peiró iría pasando ronda en la Copa de la UEFA, ganando a equipos como el Leeds o el AEK Atenas, hasta que el cruce contra el Boavista terminó por decantarse para los portugueses en los penaltis tras un empate a 1-1 en el marcador final, dando así final al sueño blanquiazul.

El otro Málaga que se vio en la temporada 2001/2002 fue el de la Primera División. Un equipo que a veces parecía ser la misma apisonadora de los últimos años, y otras que parecía ser un equipo sin estilo de juego. Esto fue lo que provocó que al final de la temporada, tras la derrota por 2-1 frente al Barcelona, la Junta Directiva decidiese la destitución de Peiró.

Así llegaba al final una de las épocas doradas del fútbol blanquiazul, donde gracias al estilo de juego de Joaquín Peiró, España y Europa conoció al gran Málaga CF. Y como dijo su segundo entrenador, Juan Carlos Añón: "En ese lustro que estuvo aquí Joaquín se consiguieron muchos éxitos". Y ya lo decía Paco Rodríguez, Jefe de Deportes de Canal Sur Málaga: "Posiblemente para entender el Málaga actual habría que remontarse a esa etapa. Allí fue donde se asentaron las bases para el proyecto actual".

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