Una derrota muy digna
Una derrota muy digna | Imagen: UGS Vision

El Real Madrid impuso su lógica en Ipurua. El sacrificio y la consistencia de la Sociedad Deportiva Eibar no bastaron para frenar las acometidas del conjunto blanco. A base de insistencia, paciencia y pegada, los hombres de Rafa Benítez sacaron adelante un encuentro que durante la primera mitad no tuvo un dominador claro. El Eibar estuvo en el partido y durante toda la primera mitad el sueño de conseguir un buen resultado estuvo presente entre todos los eibarreses.

El Eibar dio la cara y no fue inferior

José Luis Mendilibar realizó varios cambios respecto al último choque liguero en El Madrigal. Una lesión a última hora impidió que Borja Bastón formara parte del equipo titular. Mendilibar apostó por dar continuidad a Sergi Enrich como referencia y dio entrada a Adrián González para fortalecer el centro del campo. El regreso de Ander Capa y la presencia de Takashi Inui en sustitución del sancionado Keko, fueron las novedades que presentó el conjunto armero.

Por su parte, Benítez sorprendió sentando por segundo partido consecutivo a Benzema. El técnico madrileño se decantó por generar superioridad numérica por dentro con Kovavic y James al lado de Modric y Kroos. Ipurua parecía el escenario apropiado para Casemiro, pero Benítez no lo vio así. El Madrid ofreció un buen nivel sin balón pese a tener una defensa inédita. No se puede decir lo mismo de un funcionamiento de balón lento y previsible.

Pronto pudieron comprobar los jugadores blancos que el partido no sería coser y cantar. Los hombres de Mendilibar fueron fieles a las mismas ideas que les ha llevado a sumar 20 puntos en tan solo 12 partidos. Un estilo de juego claramente ofensivo, con las líneas adelantadas. Una propuesta muy valiente que ante un equipo como el Madrid entraña muchos riesgos. Pero los jugadores armeros han entendido a la perfección el concepto.

La primera ocasión de gol llevó la firma de Cristiano Ronaldo. El Madrid necesita poco para llegar al área rival. Modric se inventó un pase de lujo que permitió al astro portugués plantarse totalmente solo delante de Asier Riesgo. El debarra mantuvo el tipo y solventó con creces el mano a mano con el futbolista luso. Era un aviso del Madrid. El mensaje de que con muy poco podía generar situaciones muy peligrosas.

No lo permitió el Eibar. Escalante, Adrián y Dani García volvieron a realizar una labor fundamental sin balón. Impidieron que el Madrid tocara el balón con facilidad en la sala de máquinas. A Kroos se le vio muy incómodo y las únicas pinceladas de calidad fueron obra de Modric. El Eibar provocó varias pérdidas en la salida que pudieron costarle caro a los hombres de Benítez, pero la falta de precisión en los últimos metros condenó al equipo vasco.

Se impuso la pegada blanca  

Todo lo contrario que el Madrid. Los merengues asestaron un duro golpe al Eibar al filo del descanso. Fue en una acción a balón parada ejecutada por Modric y que remató Gareth Bale entrando desde el primer palo al fondo de la portería. El equipo madrileño se llevaba un botín demasiado grande a los vestuarios. El Eibar no sólo encajaba su primer tanto a balón parado, sino que también finalizaba el primer tiempo por detrás en el marcador por primera vez en todo el curso.

El Madrid dio un paso atrás en el segundo tiempo. Los de Chamartín apostaron por tomar ciertas precauciones y aseguraron más el pase. El Eibar mantuvo su intensidad, pero la fatiga se fue adueñando de los jugadores armeros. El Madrid cada vez salía con más facilidad de la presión y a los eibarreses les costaba llegar a tiempo a los marcajes. Es el peaje a pagar por ser un equipo tan intenso. 

El simple hecho de estar a un tanto del empate mantuvo la ilusión entre los espectadores eibarreses. Pese a que el Madrid tenía bastante controlado el partido, el sueño seguía presente. Benítez decidió dar entrada a Lucas Vázquez y Casemiro para dotar al equipo de mayor capacidad de trabajo. Mendilibar apostó por el talento de Simone Verdi, que regresaba tras varias semanas lesionado. Y también hubo tiempo para ver el debut de Izet Hajrovic.

Gil Manzano terminó con el sueño del Eibar. Fue tras señalar un inexistente penalti de Dani García sobre Lucas. Cristiano transformó de forma magistral la pena máxima acabó con el gol del portugués. Los aficionados de Ipurua valoraron con una sonora ovación el esfuerzo realizado por sus futbolsitas. No es para menos. A nadie le gusta perder, pero Mendilibar tiene muchos motivos para estar satisfecho. Hay derrotas constructivas y ésta es una de ellas. 

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