Una noche para olvidar
Ni Ter Stegen ni Alba pudieron evitar el gol de Draxler | Foto: Champions League

Violines de Champions, el Parque de los Príncipes, París, la ciudad del amor, en el día de los enamorados. Todo se confabulaba para generar el ambiente más romántico para los amantes del deporte rey, en uno de los duelos más exquisitos de octavos de final de la máxima competición europea. Y la noche fue perfecta solo para uno de los dos contendientes: el París Saint Germain.

Salvando las ausencias de los lesionados: Mascherano, Arda y Aleix Vidal, el Barça se plantaba en la capital francesa con toda su artillería, e incluso algunas sorpresas: el canterano y aún juvenil Carles Aleñá, ya un habitual en el filial, así como el lateral canario Nili, se unían a la expedición azulgrana, aunque ambos quedarían fuera de la convocatoria. Por su parte, el PSG sufría una baja crítica: la de Thiago Silva por lesión, y tampoco podía contar con el sancionado Thiago Motta.

La ausencia del defensa brasileño no se hizo apenas notar, bien cubiertos como estuvieron los galos con el debutante Kimpembe, que firmó una gran actuación. Superiores y merecedores de la abultada ventaja con la que resolvieron el choque de ida, gracias a los goles de Di María, por partida doble, Draxler y Cavani, los franceses tienen casi resuelta la eliminatoria de octavos.

Superioridad total

Veneno, puro veneno fue el Paris Saint Germain ya desde los primeros minutos de partido. Salieron intensos, con mucha fuerza y enseguida se hicieron con el control del esférico, así como de la situación y ritmo de partido. Las primeras llegadas arriba las protagonizaron los hombres de Unai Emery. Primero lo intentó Cavani, al recibir una genial asistencia que controló dentro del área, pero Sergi Roberto tapó su chut. El disparo en el rebote de Draxler marchó por encima del travesaño.

El Barcelona no supo responder a la presión del PSG

Ter Stegen fue pronto puesto a prueba y pasó con nota el examen. Matuidi chutó centrado una asistencia de Draxler, pero se encontró con la oposición del cancerbero alemán, que volvió mostrarse providencial en un remate posterior de Rabiot. Presionaron los franceses como si en ello les fuese la vida, con un juego vertical y ordenado, sufrió el conjunto catalán, que se defendió como pudo del ataque insistente del cuadro local.

Umtiti cometió la falta que Di María convirtió en el primer tiempo | Foto: FCB
Umtiti cometió la falta que Di María convirtió en el primer tiempo | Foto: FCB

Pese a tener el control del partido el conjunto parisino, la retaguardia del Barcelona resistía las embestidas de su rival, aunque no sería por mucho más tiempo. Apenas superado el primer cuarto de hora de juego, Umtiti derribó a Draxler por detrás, provocando el peligro a balón parado justo al borde del área. El exmadridista Di María ejecutó la falta directa de forma impecable, superando la barrera defensiva por encima con un disparo potente y bien colocado que hizo subir al marcador el primer tanto.

Sin reacción ni orgullo

Cavani volvió a meter el miedo en el cuerpo a Ter Stegen con un nuevo disparo que atrapó el alemán. No fue hasta el minuto 22 que el Barça pudo disponer de un lanzamiento de esquina, que no tuvo mayores consecuencias. Le costaba conectar a los azulgranas, que perdían el esférico una y otra vez de forma incontrolada, y no lograban superar la presión del PSG, que esperaba en su campo tras hacerse con la ventaja en el luminoso.

Ni siquiera a Messi se le vio inspirado en París

Messi, tan desconocido como el resto del equipo, ejecutó una falta que Meunier cometió sobre Neymar, pero estrelló el cuero en la barrera defensiva. Fue el carioca el que produjo una de las mejores acciones para los barcelonistas en todo el encuentro con una transición después de un robo de Iniesta en el centro del campo, para ceder el esférico a André Gomes, que lo envió al exterior de la red.

Por un momento pareció que los parisinos no conseguirían aguantar el ritmo frenético con el que comenzaron el partido, mientras el Barcelona aprovechó para ganar en posesión y hacer frente a su oponente. Aún así Ter Stegen siguió teniendo más trabajo que Trapp bajo palos, viéndose obligado a sacar una mano milagrosa para salvar el segundo del PSG tras regatear Draxler a Sergi Roberto y probar el chut de nuevo.

Draxler se estrena con gol

Los de Unai Emery se aproximaron al área una y otra vez, siempre con peligro notable, hasta que lograron ampliar la ventaja por mediación de un inspirado Draxler, que debutaba en Champions. El alemán remató cruzado una asistencia de Verrati desde dentro del área para hacer el segundo. Antes del descanso, al que se llegó con el 2-0 favorable a los locales, Cavani remató fuera un centro de Di María.

André Gomes fue titular ante el PSG | Foto: FCB
André Gomes fue titular ante el PSG | Foto: FCB

Emery se impuso con claridad a Luis Enrique en el duelo de los banquillos. El PSG, que presionó muy alto desde el inicio, superó en todos los aspectos al Barcelona en el primer período y lo siguió haciendo en el segundo. Con un centro del campo desconectado, superado a la mínima por la potencia de Matuidi, Verrati y Rabiot, con el tridente desaparecido y la defensa cada vez más insegura, la situación solo fue de mal en peor para los catalanes.

Pese al descalabro, el técnico asturiano no se dio prisa en mover el banquillo. Los franceses avisaron enseguida en la reanudación tras una recuperación de Kimpembe cerca del área, desde dónde centró para el remate desviado de Rabiot. Después fue Cavani quien lo intentó con un cabezazo, enviando el cuero por encima de la portería defendida por Ter Stegen.

La vuelta, muy cuesta arriba

Los culés pagaron cara su falta de reacción. Verrati, que hizo un partido de escándalo, se aprovechaba de la anestesia que parecía afectar al Barcelona superando la línea del centro del campo para ceder el balón a Draxler, que entregó de seguida a Di María, para que el argentino anotase con la zurda su segunda diana en el día de su vigésimo noveno aniversario.

Ni la entrada de Rafinha y Rakitic al terreno de juego sirvió para que los barcelonistas ofrecieran otra imagen. Ni Messi podía sacar su magia en el Parque de los Príncipes. El joven debutante Kimpembe frustró el avance del argentino, después de que éste recuperase el esférico e intentase una acción individual. El PSG no se relajaba: Lucas Moura, que había entrado en sustitución del ex madridista Di María, autor del doblete, disparó a las manos de Ter Stegen.

Después llegó el gol de la vergüenza, el cuarto de los parisinos obra de Cavani que hizo enrojecer a los culés, el que pone muy cuesta arriba la eliminatoria para los azulgranas, que ya pueden hacer un partido redondo en la vuelta si quieren optar a cuartos de final. Antes de la conclusión del encuentro probó fortuna Neymar con un chut que marchó fuera por poco, mientras que ni Piqué ni Umtiti consiguieron cabecear dentro un balón enviado por Rakitic al segundo palo. Lo peor de la derrota de los azulgranas en París fue la imagen ofrecida por el conjunto, que no da pie a la esperanza. Pero aún quedan 90 minutos por delante en el Camp Nou, y el fútbol es magia.

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