Golpe de líder
El equipo celebrando un gol. Foto: Noelia Déniz, VAVEL.com

El Barça llegaba a esta decimoquinta jornada con el único objetivo de conseguir los tres puntos. Las victorias de Valencia, Atlético de Madrid y Real Madrid, dejaban al conjunto de Ernesto Valverde con la obligación de seguir sumando de tres en tres. El Villarreal, por su parte, llegaba también envuelto en una mala dinámica de resultados. El equipo de Javi Calleja venía de sufrir dos derrotas consecutivas, con las ganas de reafirmarse en el campeonato contra un rival de entidad como el Barça y delante de su afición.

Ernesto Valverde se plantó en el Estadio de la Cerámica con un equipo de circunstancias: Ter Stegen; Sergi Roberto, Piqué, Vermaelen, Jordi Alba; Busquets, Paulinho, Rakitic; Denis Súarez, Luis Suárez, Messi. La ausencia de Andrés Iniesta por una sobrecarga en el sóleo, abrió paso a la más que merecida titular de Denis Suárez, que no supo aprovechar la ocasión. Por otro lado, Javi Calleja, apostó por su habitual 4-4-2 donde la principal novedad se encontraba en la portería. Diez meses después de su fatídica lesión de rodilla, Sergio Asenjo, volvía a los terrenos de juego.

El Barça se terminó llevando los tres puntos en un partido intenso en Villarreal. En un duelo que comenzó de lo más táctico, el Barça, logró desmantelar la telaraña defensiva impuesta por Javi Calleja. Después de una primera parte sin sobresaltos, el partido tuvo su punto de inflexión cuando el Villarreal se quedó con un hombre menos en el minuto 60. Esto condicionó el devenir del encuentro y el Barça encontró los espacios suficientes como para imponerse 0-2 en el Estadio de la Cerámica

Mucha táctica y poco fútbol

En un Estadio de la cerámica vestido de gala, el guión fue el esperado por ambos entrenadores. El Villarreal comenzó con una presión bastante intensa y adelantada, intentando incomodar la salida de pelota del equipo de Valverde. La primera ocasión del partido no tardó en llegar. En el minuto tres, Gerard Piqué estrelló el balón en el larguero, tras un córner botado por Denis Suárez.

El Barça a medida que iban pasando los minutos se fue sintiendo más cómodo y fue monopolizando el control de la pelota. Por su parte, el Villarreal, fue encontrando su hueco en el partido, muy sólidos en defensa y con las ideas claras de aprovechar cualquier ocasión a la contra. El partido entró en una fase de tanteo, donde la pelota corría horizontalmente por el césped sin que nadie pusiera algo de peligro.

La jugada más peligrosa de la primera mitad corrió a cargo de Roberto Soriano en el minuto 15, que remató un centro dentro del área y que obligó a Ter Stegen a hacer una de las paradas del encuentro. Una vez más, el portero alemán, respondió cuando se le necesita, haciendo una parada que dejó perplejos a los aficionados ‘groguets’.

Poco a poco el encuentro se fue abriendo y ambos equipos comenzaron a proponer algo más. El Villarreal intentó aferrarse a la contra y casi ve sus frutos en una jugada protagonizada de nuevo por Roberto Soriano. El Barça continuó con el dominio absoluto de la pelota y con una línea defensiva bastante adelantada. Messi , una vez más, fue el guía del equipo, de sus botas nacieron las jugadas más peligrosas de los azulgranas que terminaron la primera mitad sin generar ninguna ocasión clara de gol.

Todo cambió

Saltaron los mismos 22 protagonistas al césped, aunque poco duró. Rubén Semedo, se vería obligado a abandonar el terreno de juego en el primer minuto del segundo tiempo, por problemas musculares. La segunda mitad empezó de la misma manera que terminó la primera. El Barça siguió con sus líneas bien adelantadas y comenzaba a imprimirle un poco más de ritmo al encuentro, buscando romper las líneas del Villarreal con triangulaciones por el centro. Paulinho en esta situación se antojaba clave. El brasileño transitaba entre el centro del campo y la delantera, generando dudas a la defensa local por la inclusión de un tercer hombre en la delantera azulgrana.

La primera ocasión clara de la segunda mitad vino patrocinada por la clásica conexión Messi-Jordi Alba. El argentino abrió a Jordi Alba, este le sirvió de vuelta la pared y Messi remató rozando el palo. Acto seguido, vino la jugada clave del encuentro, Raba, vio roja directa por una durísima entrada sobre Sergio Busquets. El joven delantero del Villarreal, pagó la inexperiencia y dejó a su equipo con diez con todavía 30 minutos por disputarse.

Busquets controla la pelota. Foto: Noelia Déniz, VAVEL.com
Busquets controla la pelota. Foto: Noelia Déniz, VAVEL.com

La expulsión condiciono el resto de devenir del encuentro. El Barça terminó de hacer suyo el partido, obligando al Villarreal a dar un paso atrás. No tardaron en llegar las ocasiones del Barça. En el minuto 67, Luis Suárez, estrelló la pelota en el palo tras un balón servido por Jordi Alba y tras una muy buena jugada colectiva.

Tras varias jugadas peligrosas sin acierto, el Barça tiró la puerta. Tras una gran sucesión de pases, los azulgranas generaron una maravilla que culminó Luis Suárez. Madurando la jugada, Alcácer encontró el camino filtrando una asistencia perfecta para Suárez, que esta vez no iba perdonar, regateo a Sergio Asenjo y puso el 0-1 en el marcador en el minuto 71.

Podría parecer que el partido ya estaba casi encarrilado pero el Villarreal dio un pasito adelante y los de Valverde se relajaron tras el gol. Ter Stegen de nuevo, tuvo que emplearse a fondo para salvar una doble ocasión del submarino amarillo. Poco a poco el partido fue volviendo a su cauce habitual, el Barça seguía generando ocasiones y no tardó en sentenciar el encuentro. Corría el minuto 82, cuando un fallo clamoroso en la salida de pelota del Villarreal permitió a Messi poner el 0-2 en el marcador y dar jaque-mate al partido.

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