Dos puntos que se resbalan
Alejo pugna un balón con Recio. Imagen: LaLiga.es

Se presentó una noche lluviosa en Eibar. Sobre el césped, dos conjuntos ambiciosos con diferentes aspiraciones, por el momento. El Málaga peleaba por no estancarse en la última plaza y darse un respiro en con los tres puntos. El Eibar, sin embargo, necesitaba los tres puntos para tener Europa a tiro de piedra. La gran novedad, el debut del entrenador del conjunto malacitano José Manuel González.

El tiempo atmosférico hizo que el césped estuviera empapado y esto fue muy relevante en el transcurso del encuentro. Los resbalones dañaron sobre todo al Eibar que veía como dichas imprecisiones causaron ocasiones rivales, incluido el gol, y su dominio no sirvió para llevarse los tres puntos. El conjunto armero dispuso de la fluidez del juego pero no logró crear sensación de peligro en tónica general. 

Durante los primeros compases del encuentro, el equipo armero parecía ser el único que quería tener la pelota en su posesión. Dominó con el balón en los pies y la primera ocasión de gol vino de las botas de Cote con un fuerte disparo desde la frontal del área que se fue a escasos metros por encima del larguero. 

El Málaga intentaba aprovecharse de los fallos defensivos del Eibar, sólo podían hacer daño al contraataque ya que el dominio lo ejercía el cuadro de Mendilibar. Adrián lo intentó hasta en dos ocasiones sin causar demasiado peligro.  No obstante, en el minuto 17, Capa perdió el balón en una zona muy precipitada y dejó sólo a En Nesyri, que solo tuvo que esprintar hacia la portería de Dmitrovic y batirle por bajo. 

Un Eibar más ambicioso seguía en la misma dinámica de posesión y tratando de colgar balones tanto a Charles como a Kike sin éxito. Inui también puso en problemas a Roberto con un centro-chut desde la izquierda. Cumplida la media hora de encuentro, el partido siguió la misma tesitura. En Nesyri volvió a sorpender teniendo la ocasión más clara de gol de los blanquiazules tras un resbalón de Dani García y el Eibar replicó con una acción de Charles que supo resolver Roberto.

En los últimos minutos antes del descanso, ambos conjuntos sólo lograron realizar acciones de peligro por medio de jugadas a balón parado. La más destacada, un cabezazo de Keko tras un saque de córner del Málaga. 

Los primeros minutos de la segunda parte no parecían ser muy esperanzadores para la entidad eibarresa, seguían dominando el aspecto de la posesión pero no lograban hacer daño a la zaga rival. De hecho, la triangulación parecía en ocasiones causar más problemas que favores al equipo de Mendilibar. Otra imprecisión, esta vez de Ramis, le permitió a Adrián gozar de un uno contra uno pero que perdonó al disparar contra el muñeco. 

El partido cada vez cogía un color más gris, más soso. La primera media hora no tuvo prácticamente ocasiones y el Eibar no hacía más que mover el balón entre los centrales y tratar de ocasionar peligro por las bandas. Sin embargo, cuando más oscuro estaba el encuentro, tras un mal despeje de Rosales, Bebé se hizo con un balón en la banda izquiera, le regaló un caramelo a Kike García y éste supo resolver para poner el empate a uno en el electrónico. 

Tras el empate, el Eibar despertó y los jugadores parecía que al fin ponían empeño en llegar a puerta contraria. En los últimos minutos se vivieron ocasiones muy claras para ambos conjuntos. La primera de éstas la tuvo el Málaga por medio de una buena jugada de Keko y un disparo que rozó la escuadra. Por consiguiente, Charles, Kike y Rosales con un mal despeje contra su propio poste realizaron las acciones más destacadas por el cuadro armero. Finalmente, Dmitrovic tuvo que intervenir para salvar dos puntos tras una buena definición de Mula. 

Un punto que deja sensaciones agridulces a ambos conjuntos por el juego mostrado. Ninguno de los dos equipos mostró ser superior y por lo tanto, el punto puede ser justo. La posesión la dominó el Eibar pero el Málaga gozó de más ocasiones al contraataque. José González comienza su andadura en el Málaga sumando y el conjunto de Mendilibar acusa la falta de Sergi Enrich.

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