Informe VAVEL playoffs 2017: RCD Mallorca S.A.D, un año perfecto

VAVEL analiza al conjunto bermellón de cara al playoff de ascenso a Segunda División.

Informe VAVEL playoffs 2017: RCD Mallorca S.A.D, un año perfecto
Fotomontaje: Santiago Arxé (VAVEL)

El sábado 23 de julio de 2017, el RCD Mallorca S.A.D disputó su primer encuentro en el fútbol semiprofesional tras 36 años entre las dos principales categorías del fútbol patrio. Aquella calurosa tarde, los bermellones derrotaron en la Ciutat Esportiva Antonio Asensio al Poblense (1-0) con tan sólo cuatro jugadores -Lago Junior, Pol Roigé, el joven Cedric y Raíllo- del plantel que perdió la categoría en Anduva. 

La metamorfosis del plantel 

Además del entrenador Sergi Barjuan y su cuerpo técnico, abandonaron la isla hasta una veintena de futbolistas: Cabrero, Santamaría, Biel Company, Campabadal, Angeliño, Saúl García, Joan Oriol, Yuste, Truyols, Pleguezuelo, Juan Domínguez, Juan Rodríguez, Sasa Zdjelar, Culio, Salomao, Óscar Díaz, Adrià Dalmau, Lekic y Brandon además del lateral del filial que llegó a debutar con el primer equipo, Juanjo Nieto. Eso sí, los dos máximos responsables del mayor fracaso deportivo de las últimas décadas -Maheta Molango y Javier Recio- continuaron aferrados a sus respectivos cargos. 

Con el objetivo de competir, como aseguró el CEO del club 48 horas después de consumar la tragedia en Miranda, los dirigentes contrataron al técnico Vicente Moreno. Junto al valenciano, confeccionaron un plantel con numerosas caras nuevas. Así, llegaron Reina, Xisco Campos y Àlex López (Nàstic), Fran Grima (Badalona), Bonilla (Pontevedra), José Ángel y Óscar Serrano (Elche), Miguel Núñez (Ponferradina), Néstor Salinas y Marc Pedraza (Numancia), Abdón (Racing), Rufo (RCD Espanyol B) y Jony Ñíguez (Alcoyano). 

Además, la entidad recuperó a Damià Sabater tras su cesión en el Lugo mientras Parera, Cano y Joan Sastre cambiaron el filial por el primer equipo. Más tarde, con el curso empezado y el plazo de fichajes a punto de expirar, los mandatarios decidieron dar salida a Salinas y Níguez para fichar a Salva Sevilla y Ferran Giner. El tiempo, que no las formas, les acabó dando la razón. 

Un gran arranque

Tras completar una pretemporada en la que los de rojo y negro no perdieron ningún encuentro, los insulares empezaron la temporada logrando los tres puntos en el feudo del debutante Peralada (0-1) gracias a un tanto de Bonilla desde fuera del área a falta de veinte minutos para el final. Cabe señalar, que los los bermellones no iniciaban el ejercicio logrando una victoria en la jornada inaugural desde la temporada 2012/13 cuando los por entonces dirigidos por Joaquín Caparrós derrotaron al RCD Espanyol (2-1) en Primera División.

Por otra parte, señalar que la última vez que los de rojo y negro arrancaron la campaña sumando los tres a puntos a domicilio databa de la 1995/96 (0-2 ante Osasuna en la categoría de plata). Por cierto, aquella tarde los barralets disputaron el primer envite liguero de su historia sobre hierba artificial. Además, no lucieron el nombre en sus espaldas por primera vez en las últimas dos décadas. En otro sentido, destacar el estreno oficial del juvenil peruano Bryan Reyna. 

Regresan los derbis 

Una semana más tarde, los de Vicente Moreno se impusieron por la mínima a una batalladora Penya Deportiva (1-0) en un encuentro que pasará a la historia por ser el primer derbi oficial en Son Moix, un estadio inaugurado en 1999. 

Frente a los ibicencos, el recinto acogió el primer envite del primer equipo como local en la división de bronce del fútbol español. Y es que desde hace 36 años, y todavía en el añorado Luis Sitjar como hogar, los bermellones no jugaban como locales en la tercera categoría del balompié nacional.  Eso sí, no cabe olvidar que el filial disputó en el recinto ubicado en Camí de Reis hasta cinco choques -repartidos en cuatro temporadas- en la Liga en la que actualmente compite el primer equipo. Para los curiosos, comentar que también asistimos al primer "cooling break" en la historia del estadio. 

Después, llegó el esperado derbi palmesano en Son Malferit ante el Atlético Baleares. Un encuentro con mucha tensión que llevaba 37 años sin disputarse en competición liguera. Finalmente, el duelo acabó en tablas (0-0) a pesar de que los locales afrontaron la última media hora con inferioridad numérica.

Apeados de la Copa, imparables en la Liga

Cuatro días después, un RCD Mallorca con numerosos suplentes quedó apeado de la Copa del Rey tras perder en Son Moix ante el Lleida Esportiu en la primera tanda oficial del primer equipo barralet en su estadio.

El conjunto mallorquinista se redimió pronto de la eliminación del torneo del KO, logrando encadenar siete triunfos consecutivos -Atlético Saguntino (3-2),  Ontinyent (0-1), Llagostera (4-0), Alcoyano (0-2), Cornellà (3-0), CD Ebro (0-2) y Villarreal B (1-0)- que le permitieron anclarse en la primera plaza. Ya por entonces, la SAD del norteamericano Robert Sarver había nombrado al ex tenista Andy Kohlberg como nuevo Presidente de la entidad. Después, llegó la kiss cam y el chill out sin olvidar un período en el que el club cobraba 15 euros a sus abonados por conversar durante un espacio de tiempo determinado con algún futbolista. 

Fin de la racha 

A finales de octubre, los rojillos vieron frenada su racha en Formentera (1-1) en un envite que empezaron perdiendo, una situación que hasta entonces no habían experimentado.

Cuatro días después, en una jornada disputada entre semana, los mallorquinistas empataron en casa ante el Hércules (1-1). 

Campeones de invierno... en otoño

En la decimotercera jornada, el líder se reencontró con el triunfo superando al Valencia Mestalla (2-1). 

Después, los bermellones se vengaron del Lleida (0-2) antes de imponerse al Elche en Palma (2-0) para proclamarse campeones de Invierno... cuando todavía estábamos en otoño. 

Primera derrota

Una vez alzado el honorífico título, los de Vicente Moreno entraron en una mala dinámica cimentada con cinco empates consecutivos -Olot (0-0 a domicilio), Sabadell (0-0 en la isla), Badalona (1-1 en tierras catalanas con un gol sobre la bocina de Joan Sastre), Deportivo Aragón (2-2 en Son Moix en la última jornada de la primera vuelta) y Peralada (0-0 en casa)- que sirvieron como preludio de la primera derrota de la temporada en Santa Eulalia (2-1)

Por entonces, los de rojo y negro acumulaban 246 días con 32 partidos -contando los cuatro de la última temporada, los siete de pretemporada, el de Copa de este curso y los veinte primeros del presente ejercicio ligueros- sin morder el polvo. Concretamente, el a la postre campeón del grupo III de Segunda División B no perdía desde el 13 de mayo de 2017 cuando cayó en el José Zorrilla frente al Real Valladolid (2-1). De esta manera, el récord de Juan Carlos Lorenzo continúa estando vigente. Cabe recordar que con el argentino en el banquillo, el RCD Mallorca ganó sus primeros veinte compromisos de Tercera División en la temporada 1958/59. 

Y por si fuera poco, Giner y Lago Junior sufrieron sendas lesiones. El primero, que se lastimó en Olot poco después de saltar al campo, todavía no ha reaparecido mientras el marfileño (lesionado en Badalona) se ausentó durante tres meses. Así, mientras el club se afanaba por encontrar sustitutos de garantías, el guineano James empezó a gozar de sus primeras oportunidades en la presente campaña.

Reacción barralet

El domingo 21 de enero, el conjunto mallorquinista reaccionó derrotando al Atlético Baleares en la primera aparición del eterno rival ciudadano en Son Moix (3-2). Siete días más tarde, un gol olímpico de Bonilla sirvió para atar el triunfo sobre la piscina de Sagunto (1-2). 

Por otra parte, señalar que durante la ventana invernal el club realizó cinco incorporaciones -Álvaro Bustos (Nàstic de Tarragona), Salva Ruiz (Valencia Mestalla), Ariday (Cultural Leonesa), Faurlín (Cruz Azul), Gámez (Atlético Saguntino)- a los que más tarde se les unió el camerunés Ndi. Además, el joven del filial Enzo dispuso de sus primeros minutos. En cambio, abandonaron la nave balear Fran Grima (UCAM Murcia), Bryan Reyna (Toledo), Rufo (Badalona), además de Pol Roigé y Óscar Serrano, ambos rumbo al filial del Celta. 

Durante el mes de febrero, los insulares sumaron siete de los nueve primeros puntos en liza. Así, Ontinyent y Alcoyano cayeron por la mínima en Son Moix. Entre ambos triunfos, los barralets arañaron un punto en su visita a Llagostera (0-0). 

Seis semanas sin ganar

El título parecía garantizado. Sin embargo, la derrota en Cornellà (3-1) dio inicio a la peor racha del ejercicio. Y es que tras caer ante los catalanes, el RCD Mallorca perdió su primer (y único) envite del curso como local. El CD Ebro fue el verdugo (0-1). 

El posterior empate a domicilio frente al Villarreal B (1-1) sirvieron para aplacar unas dudas que renacieron tras igualar en Palma ante el Formentera (1-1) gracias a una milagrosa diana de Joan Sastre. El nefasto mes de marzo finalizó en Alicante firmando tablas con el Hércules (1-1) con un gol de penalti ejecutado por Lago Junior al estilo Panenka cuando el tiempo estaba a punto de agotarse. 

Abril continuó con el mismo guion. Así, los de Vicente Moreno sumaron en el Ciutat Esportiva Antonio Puchades su sexta semana sin alzar los brazos tras perder ante el Valencia Mestalla (2-1). Entonces, la insultante distancia con sus perseguidores se había reducido. Por ello, desde muchos sectores, demandaban la destitución del técnico. Otros, por su parte, reclamaban responsabilidades a jugadores como Àlex López y Raíllo por unas autoexpulsiones que derivaron en largas sanciones. 

El sprint final

Todo cambió con la visita del Lleida. Aquella mañana, los barralets lograron un importante triunfo (3-2) que adquirió más importancia tras empatar una semana después en el Martínez Valero frente al Elche (0-0) a pesar de acabar el choque con tan sólo nueve efectivos sobre el pasto.

El 22 de abril, el RCD Mallorca superó al Olot (3-1) en su primer match ball por alzar el título. Los tres puntos sumados ante los catalanes no fueron suficientes puesto que los rivales tampoco fallaron. Así, el equipo viajo hasta Sabadell en busca de un empate que garantizara el trofeo. Sin embargo, regresaron de vacío. 

Siete días más tarde, el domingo 6 de mayo, los insulares se proclamaron campeones del grupo III de Segunda División B tras derrotar en Son Moix al Badalona (3-1). Destacar que esta es la décima Liga que los mallorquinistas alzan en sus 102 años de historia (seis en Tercera, dos en Segunda y otras dos en la categoría de bronce). 

El último encuentro, que se saldó con triunfo en el feudo del descendido Deportivo Aragón (0-1), sirvió para que Vicente Moreno diera minutos a los menos habituales

Estadísticas 

Tal y como exhiben las tablas situadas más abajo, la primera vuelta de los bermellones resultó determinante para lograr el objetivo. Y es que los de Vicente Moreno completaron la mitad del campeonato sin perder ningún partido. Una situación que provocó que los isleños consiguieran una ventaja insultante respecto a sus perseguidores. Además, la zaga se mostró muy segura encajando tan sólo 9 goles. De hecho, el Atlético Saguntino fue el único capaz de marcar dos goles en un mismo envite a los barralets durante el primer tramo del torneo.

  PT J G E P GF GC DG
Local 44 19 13 5 1 34 14 +20
Visitante 29 19 7 8 4 18 13 +5
Primera vuelta 43 19 12 7 0 29 8 +21
Segunda vuelta 30 19 8 6 5 23 19 +4

Análisis táctico y once titular

Los de Vicente Moreno han protagonizado un curso regular espectacular. Líderes de principio a fin, el valenciano ha logrado conjuntar un plantel con más de quince caras nuevas. Además, ha sabido lidiar con la presión que supone dirigir a un conjunto obligado a lograr el ascenso. El buen inicio fue clave para convencer a una afición que sin ser la más numerosa, ha dado numerosas lecciones durante el curso de que es sentir los colores. 

Destacar que el ex, entre otros, de Nàstic de Tarragona ha apostado por un clásico esquema (1-4-4-2) cuya base ha sido, hasta que las lesiones no lo impidieron, una columna vertebral formada por futbolistas con los que ya había trabajado en anteriores etapas: Reina, Xisco Campos, Lago Junior, Giner y Àlex López. 

En el arco, Manolo Reina ha sido titular indiscutible. Por delante, el capitán Xisco Campos y el andaluz Raíllo formaron el eje de la zaga con el canterano Joan Sastre y Bonilla ocupando el lateral diestro y zurdo, respectivamente.

En el centro del campo, Marc Pedraza y Salva Sevilla constituyeron el doble pivote mientras las bandas eran, hasta que las lesiones lo impidieron, territorio de Lago Junior y Giner. Para paliar sus ausencias, llegaron un Bustos que ha llegado a alternar titularidades con no convocatorias y un Aridai que sin duda, se ha convertido en el mejor refuerzo invernal. 

Para la dupla atacante, Moreno apostó por Àlex López y en un principio, Cedric. Sin embargo, la alarmante falta de puntería del nigeriano (una sola diana en todo el campeonato) abrió las puertas del once al batallador Abdón Prats. 

La plantilla

Manolo Reina (portero). El andaluz ha protagonizado una sensacional campaña dejando para el recuerdo algunas intervenciones de mucho mérito. La facilitad por ser amonestado, su único lunar del curso. 

Miquel Parera (portero). En su primer año, el canterano ha disputado cuatro partidos oficiales (tres de Liga y uno de Copa) en los que no ha encajado ningún tanto. 

Joan Sastre (lateral derecho). Un auténtico portento al que la categoría se le queda pequeña. Probablemente, sea el traspaso que el club está obligado a realizar este verano para sanear las cuentas. 

Fran Grima (lateral derecho). Ante la falta de oportunidades, el zaguero se marchó en diciembre al UCAM Murcia tras haber aterrizado en verano en la isla. 

Fran Gámez (lateral derecho). Llegó como indiscutible en el Atlético Saguntino y apenas ha dispuesto de mostrar su valía en su puesto debido al gran nivel exhibido por Sastre. En muchas ocasiones, ha ejercido como comodín de Moreno. 

Xisco Campos (central). En su vuelta a casa, el capitán se ha mostrado firme y comprometido en la temporada en la que ha cumplido 500 encuentros como profesional. 

Raíllo (central). Un auténtico baluarte en la zaga con una actitud completamente antagónica en relación a la del anterior ejercicio. 

José Ángel (central). El tercer central del equipo ha alternado buenas actuaciones con otras no tan brillantes. 

Miguel Núñez (central). Sin apenas minutos, ha cumplido siempre que se le ha requerido. 

Bonilla (lateral izquierdo). Un auténtico puñal por el carril zurdo que además es un valor seguro a balón parado. Gran fichaje. 

Salva Ruiz (lateral izquierdo). Se incorporó durante la ventana de invierno. Mejor en defensa que en ataque, con el paso de las jornadas se ha convertido en serio competidor para Bonilla. 

Pierre (lateral izquierdo). El concurso del galo del filial se resume al encuentro copero. 

Marc Pedraza (centrocampista). Labor sacrificada y muchas veces menospreciada para un futbolista al que se le echa de menos cuando no está sobre el pasto. 

Salva Sevilla (centrocampista). Su fichaje generó unas dudas que han sido enterradas a base de fútbol. Calidad y muchos detalles de gran clase en la medular. 

Faurlín (centrocampista). El argentino fue fichado en enero procedente del Cruz Azul. De momento, su papel está siendo muy discreto. 

Óscar Serrano (centrocampista). Otro que tras llegar en verano abandonó la nave antes de tiempo debido a su falta de minutos. El filial del Celta fue su destino.  

Lago Junior (extremo derecho). Fundamental. No en vano, el equipo notó su ausencia por lesión. Totalmente recuperado, es una auténtica pesadilla para los rivales. 

Bustos (extremo derecho). Contratado tras el percance de Lago. Pese a ello, nunca fue titular indiscutible. No obstante, su rendimiento ha mejorado en las últimas semanas. 

Pol Roigé (extremo derecho). Superviviente del descenso, no aprovechó sus oportunidades y perdió la confianza. Así, se marchó cedido a mitad de curso al Celta B. 

Enzo (extremo derecho). El joven francés del filial ha debutado este curso con el primer equipo, si bien su presencia ha sido más bien testimonial. 

Ferran Giner (extremo izquierdo). Una bala a la que sólo una terrible lesión pudo frenar. 

Aridai (extremo izquierdo). El canario volvió a la isla tras un anterior periplo en el Mallorca B. Sin duda, el mejor refuerzo invernal. 

Bryan Reyna (extremo izquierdo). El talentoso peruano se estrenó en agosto con los mayores cuando todavía no era mayor de edad. Ahora, esté cedido en el Toledo. 

James (extremo izquierdo). El guineano alternó el primer equipo con el filial. Siempre voluntarioso, es una de las perlas de Son Bibiloni. 

Cano (extremo izquierdo). Otro que va sobrado de talento a pesar de que las continuas lesiones no le permitan asentarse del todo. 

Àlex López (delantero). Intocable para el míster. Segundo máximo goleador empatado con Lago Junior (ocho dianas cada uno). 

Abdón Prats (delantero). Empezó como suplente para acabar como principal artillero con 12 tantos. 

Cedric (delantero). No ha sido su año. Un solo gol en toda la temporada. 

Ndi (delantero). Fichado en diciembre, al camerunés le está constando arrancar. 

Rufo (delantero). El joven formado en la cantera espanyolista se marchó en diciembre al Badalona. En julio, anotó ante el Poblense el primer gol del RCD Mallorca 2017/18.