Aspas finaliza A Nosa Reconquista
Aspas conduce el balón en el Celta - Rayo | Fuente: La Liga

Aspas finaliza A Nosa Reconquista

Empate entre Celta y Rayo Vallecano en un partido sin demasiada trascendencia. Los madrileños se pusieron por delante con goles de Embarba de penalti y Medrán. Aspas con un doblete selló la permanencia celeste y obtuvo su tercer premio Zarra.

gonzalo_ferreiro
Gonzalo Ferreiro
Celta de VigoRubén; Mallo, Cabral, Araújo, Olaza; Okay, Lobotka (Sisto min. 84), Brais (Jozabed min. 75), Boudebouz (Boufal min. 60); Maxi, Aspas
Rayo VallecanoDimitrovic; Advíncula, Velázquez, Catena, Akieme; Agbo (Mario Suarez min. 57), Medrán, Embarba (Javi Guerra min. 90), Pozo, García (Bebé min. 79), De Tomás.
MARCADOR0-1, min. 26, Embarba, 0-2, min. 71, Medrán, 1-2, min. 82, Aspas, 2-2, min. 92, Aspas
INCIDENCIASPARTIDO CORRESPONDIENTE A LA 38ª JORNADA DE LA LIGA SANTANDER ENTRE R.C. CELTA DE VIGO Y RAYO VALLECANO, BALAÍDOS, VIGO.

El Celta volvió a introducir en su once a Gustavo Cabral, en una apuesta por el juego interior el volver a contar con Brais y Boudebouz en una teórica banda. Por su parte, el Rayo repitió con el equipo habitual, liderado por Raul de Tomás en el centro del ataque.

Este partido, con despedida delante de una afición que prácticamente jugó por la salvación, debería haber sido un elogio al fútbol, a la pasión y al esfuerzo por lograr un objetivo que parecía imposible hace dos meses. Sin embargo se volvió a ver la versión más plana, insulsa, sosa y apática del equipo de Vigo. Relajados, quizás en exceso, por verse virtualmente salvados. Incluso daba la sensación de que la afición estaba menos convencida, a pesar de la diferencia de goles, de la salvación del equipo. Puede ser que la razón sea que los jugadores van y vienen y que la afición siempre estará, pero los seguidores que visitaron el estadio no se merecieron un espectáculo como este.

La primera parte aportó más en los límites del campo que dentro de él. Boudebouz cometió un error absurdo sobre Advíncula. Un penalty a favor del Rayo, que no dudó en transformar Embarba, ponía por delante a al equipo madriñeño. Posteriormente fue el Celta quien pedía la revisión del VAR para revisar unas manos dentro del área, aunque tras la visualización del colegiado se resolvió con una falta posterior. A pesar de llevar el peso del encuentro, el Celta no consiguió anotar, aunque tuvo alguna ocasión para hacerlo, como una internada en el área de Lobotka que despejó Dimitrovic de manera solvente.

El gran protagonista de la primera parte fue Mateu Lahoz. Este árbitro tiene la cualidad de no dejar indiferente a nadie, unos le quieren y muchos otros le odian. Y si algo le gusta al colegiado es ser protagonista.

El punto negativo lo tuvo el entrenador celeste Fran Escribá, que fue expulsado por protestar el posible penalti a favor de los vigueses.

Imposible definir mejor la temporada del Celta, falto de ganas

El partido se caracterizó por no tener un guión, completamente desordenado y con ocasiones a cuentagotas y aisladas. El segundo gol del partido en una recepción de Medrán, a la que ningún defensor celeste hizo oposición, lo que supuso el segundo en el contador de los de Jémez.

Y cuando la afición estaba viendo un partido para el olvido, en lo que debería ser la fiesta de A Nosa Reconquista, apareció el de siempre. Iago Aspas. Marcó el primero desde el punto de penalti, en otra jugada revisada por el VAR. Y entonces puso en su cuenta el número 19. Y de nuevo otro Zarra para el de Moaña. Pero como él es un jugador inconformista y no le valen los premios individuales cuando lleva la celeste, marcó el segundo tras un gran centro del charrúa Lucas Olaza.

De lo visto en el verde, probablemente fue la entrada de Sofiane Boufal lo más interesante. El marroquí es uno de estos jugadores que salen al campo a generar caos. Y eso fue lo que hizo. El Celta empezó a moverse, buscar asociación, generar espacios, con lo que el habilidoso extremo se encontró un partido perfecto para sus carreras, fintas y regates. Además supuso un soplo de aire fresco para Iago, pues tenía otra posibilidad de asociación para lograr esa remontada. No se entendió desde la grada la nueva suplencia de un jugador que aunque intermitente es de lo más determinante después del diez.

Y después de los 8 minutos de descuento, el Celta firmó una permanencia que parecía una quimera hace un par de meses. 

VAVEL Logo