La vida sigue igual
Acción del penalti sobre Tete Morente. Foto Malaga CF

El que suscribe la presente siempre esboza una ligera sonrisa cada vez que le toca realizar la crónica. Quizá porque desde ese asiento de preferencia tan añorado suelen verse las cosas con una pasión diferente a la que se vive frente a la pantalla del televisor y porque desde el campo se ven todos y cada uno de los defectos y virtudes de ambos equipos, lo que permiten disfrutar aún más si cabe esta pequeña ventana al Málaguismo.

Pero hoy, si bien el ansia era similar por todo lo acontecido estos meses, el partido merecía una pausa y análisis comedido, sobre todo para comprobar si los pequeños brotes verdes observados antes del obligado parón se mantenían o por el contrario esto iba a suponer un "reboot" con una deriva que por desconocida podía resultar peligrosa.

Y muy pronto pudimos comprobar que la vida seguía igual, volviendo como nos fuimos, con un error en un despeje al que seguía otro de un Munir que cada día que pasa se empeña en cargar de razones a aquellos que piensan que su confianza acabó en aquel partido de Riazor. Su mala colocación propició que el remate de Ferreiro acabara en gol en el primer disparo a puerta del Huesca. 

A partir de ahí, el guión volvía a ser el que ya nos tiene acostumbrados a sufrir. Un juego plano que se encomienda al desdoble en bandas con un Juanpi que aún sigue demasiado lento tanto en ejecución como en transición. 

Precisamente fue en una de esas "conexiones" donde Juanpi logró romper con un pase en profundidad habilitando a Cifuentes, el cual pudo ejecutar un buen pase a un Sadiku que no llegó por los pelos. 

A todo esto quiso unirse el colegiado, acompañado del asistente del VAR, que en quince minutos expulsó (correctamente) a Juan Carlos en una incomprensible patada por detrás a Tete Morente y un penalti cometido sobre éste último que generaba dudas tanto en la primera impresión como en las siguientes repeticiones. 

Moreno Aragón concedió la pena máxima y Sadiku colocaba el 1-1 en el marcador; gran resultado para lo acontecido y que permitiría en el descanso poder ajustar los tiempos cara a una posible remontada. 

Pero el Málaga se empeña en hacer difícil lo fácil, y con un Huesca al que el empate y la expulsión no le habían sentado nada bien, regala una serie de imprecisiones que acaban con un balón en el lateral centrado sin peligro y con una jugada muy discutible en segundo plano que acabaría siendo revisada por el VAR y señalada como pena máxima con la primera parte concluida. Mismas dudas que en el penalti anterior, aunque más dudas ofrece la intención de Diego González al meter el brazo en el área de esa forma, y con la tecnología Orwelliana actual. Harakiri, otra vez, que más allá del error posible, error arbitral o de la existencia o no del codazo del sevillano a Raba, denotaban otra vez la falta de concentración de nuestro central en éste y resto de partidos de la temporada. 1-2, y a vestuarios sin posibilidad de reacción. 

En la segunda parte el Huesca hizo valer su enorme fondo de armario y oficio para darle el aire que necesitaba el encuentro, mientras el Málaga seguía repitiendo el guión, falto de velocidad y a veces incluso de convicción. Todo ello ante un Huesca que apostaba por el contragolpe y con la irrupción de un Rafa Mir que, a pesar de lo tosco de sus movimientos, se valió para deslavazar constantemente la línea defensiva malaguista y provocar el lance más polémico del partido, donde Lombán acaba incomprensiblemente expulsado sin revisión alguna por parte del VAR. 

Y aquí fue donde el partido acabó muriendo, ante un Huesca que igualaba números en el campo y mostraba el músculo de una plantilla mayor y más equilibrada. No hubo nada más reseñable por el equipo blanquiazul que el pundonor de Tete y el cuadro que formaron Mikel Villanueva, Munir y Rafa Mir; dejando sobre el lienzo del tercer gol oscense el mejor resumen que podía hacerse del encuentro, y de gran parte de la temporada. Una vuelta a la normalidad de antes, a los defectos que nos lastran durante toda la temporada y que obligan a este Málaga a seguir haciendo funambulismo sobre el filo de la navaja
 

Ficha Técnica

Málaga CF: Munir, Cifu, David Lombán, Diego González (Hicham Boussefiane, 45’), Juankar, Keidi Bare, Luis Muñoz (Iván Jaime, 87’), Juanpi, Adrián (Mikel Villanueva, 69’), Tete Morente (Renato Santos, 69’), Sadiku (Buenacasa, 69’).

SD Huesca: Yáñez, Pedro López, Josué, Jorge Pulido, Javi Galán (Doukoure, 84’), Mikel Rico (Eugeni, 71’), Mosquera, Juan Carlos, Raba (Rafa Mir, 53’), Okazaki (Luisinho, 53’), Ferreiro (Sergio Gómez, 84’).

Goles: 0-1 (Ferreiro, 2’), 1-1 (Sadiku, 42’ Pen.), 1-2 (Raba, 55’ Pen.), 1-3 (Rafa Mir, 80’).

Arbitro: Álvaro Moreno Aragón (comité madrileño), amonestó en el Málaga CF a Diego González y expulsó a David Lombán, en el Huesca amonestó a Ferreiro, Jorge Pulido, Javi Galán y Rafa Mir, expulsó a Juan Carlos.

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