Todo equipo tiene ese jugador franquicia, esa persona encargada de sacar al equipo adelante, de echarse a la afición a la espalda y de ser un líder dentro de un vestuario. Generalmente el jugador franquicia suele ser, aparte de la estrella del equipo, un titular indiscutible dentro del equipo, pero en Mallorca eso no es así. En una liga donde están Bellingham, Lewadowski o Griezmann, muchos conocen a un hombre, o mejor dicho, a un hombre con un bigote que derrocha carisma allá por donde va, esa persona no es otra que Abdón Prats.

En una liga llena de estrellas, Abdón se hace un pequeño hueco entre los grandes, es muy difícil encontrar a alguien que no sepa de la existencia del delantero de Artá. Lo que quizá sorprenda, a diferencia de muchas otras estrellas en nuestra liga, es que Abdón no es un jugado titular indiscutible, de hecho suele ser suplente, pero el ímpetu y la garra del ariete mallorquín hacen que, aún saliendo desde el banquillo, siempre rinda.

Abdón celebrando un tanto ante el Rayo Vallecano. | Foto: Diario de Mallorca
Abdón celebrando un tanto ante el Rayo Vallecano. | Foto: Diario de Mallorca

Criado en Son Bibiloni y de corazón bermellón, Abdón ha vivido lo peor, ayudando al equipo a salir de la difícil Segunda B, encadenando ascensos y descensos y siendo clave para llegar a la final de Copa del Rey habiendo tenido varias salidas por cesión en el camino, la historia del delantero es sin duda peculiar.

Traspasos por doquier

Aunque el futbolista se criase en Son Bibiloni, debido a la falta de oportunidades dentro del primer equipo, más aún tras brillar en el filial, Abdón decidió buscar su sitio en otro equipo. El ariete de Artá se marchó cedido a Burgos, lugar donde consiguió mantener un gran nivel a lo largo de toda la temporada, anotando 13 goles en 37 partidos, unos números que hicieron que se ganase un puesto la siguiente temporada en Mallorca.

Abdón durante un partido con el Burgos. | Foto: Diario de Burgos
Abdón durante un partido con el Burgos. | Foto: Diario de Burgos

Sin embargo, en la temporada 2014/15, el delantero seguía sin contar con los suficientes minutos por lo que volvió a hacer las maletas, esta vez de forma permanente, a Tenerife. En la ciudad canaria el futbolista disfrutó de menos minutos de los que disfrutaba en Son Moix, disputando tan solo 9 partidos, en los cuales no encontró portería.

Debido a la falta de minutos, Abdón volvió a ser traspasado, esta vez al Mirandés donde el mallorquín encontró portería en 5 ocasiones en los 30 partidos que disputó en su primera temporada en Miranda de Ebro. Tras no disponer de los suficientes minutos en su segunda temporada, Abdón tuvo que moverse, esta vez a Santander para jugar con el Racing. En la capital cántabra el futbolista anotó 14 goles en 19 partidos, unos números que le valieron para, la siguiente temporada, volver a su casa, al RCD Mallorca, lugar en el que sigue disfrutando de su fútbol.

Corazón bermellón, cabeza en la Copa

Abdón lleva sirviendo al Mallorca desde su vuelta en 2017, sabe lo que es estar en lo más profundo luchando por el equipo y ha sido vital para clasificar al equipo a la final. Con 52 goles y 11 asistencias en 233 partidos en el primer equipo, Abdón busca sumar más goles y más asistencias este fin de semana con el objetivo de ampliar aún más un currículum ligado al Mallorca, poniendo así el broche de oro a lo que ya es una carrera sumamente peculiar.

Abdón celebrando uno de sus tantos ante el Girona. | Foto: Diario de Mallorca
Abdón celebrando uno de sus tantos ante el Girona. | Foto: Diario de Mallorca

La mirilla está puesta en La Cartuja y Abdón quiere ser de la partida, quiere seguir aportando goles y asistencias a su equipo en la Copa del Rey, competición en la que lleva 6 goles en 7 partidos esta temporada con actuaciones providenciales como la realizada ante el Girona, equipo contra el que anotó dos goles de suma importancia en un partido que ha dado alas a un equipo del que no se esperaba nada.