Anuario VAVEL 2016: Esteban Gutiérrez, el hombre de las dos caras
Anuario VAVEL 2016: Esteban Gutiérrez, el hombre de las dos caras | Fotomontaje: Martín Velarde

Para Esteban Gutiérrez, la temporada 2016 de F1 comenzaba de la manera más prometedora posible: tras pasar un año alejado de la competición, el mexicano anunciaba a finales del 2015 su fichaje por el nuevo equipo Haas. Auspiciado por la escudería italiana, el antaño piloto de Sauber volvía a la parrilla en uno de los proyectos más frescos y ambiciosos de la F1 moderna. Un equipo que pretendía devolver la gloria a los EEUU, y que apuntaba a no ser uno más en la cola de la parrilla, sino competir de manera regular por los puntos. Las declaraciones de los capos del equipo, Gene Haas y Gunther Steiner, no dejaban lugar a dudas: Haas no iba a ser un equipo perdedor.

Foto: Sutton
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Las aspiraciones y las ilusiones estaban, por tanto, en un punto álgido. El mexicano, que había reconocido que dejar Sauber tras la temporada 2014 fue una decisión complicada, esperaba con ansias el apagado de los semáforos en la recta principal de Melbourne. Las posibilidades eran infinitas, y parecía que la paciencia de Esteban en el año previo podía, por fin, dar su fruto. Pero en la Fórmula Uno la paciencia no siempre significa recompensa.

El nivel al que ha rendido su compañero de equipo, Romain Grosjean, siendo más consistente y llevando a casa todos los puntos del equipo -29 de Grosjean por 0 de Gutiérrez- ha sido otro aspecto a tener en cuenta. 

El piloto de Haas ha tenido una dura temporada, en la que los fallos mecánicos y los golpes de mala suerte se han juntado con sus errores propios. Asimismo, el nivel al que ha rendido su compañero de equipo, Romain Grosjean, siendo más consistente y llevando a casa todos los puntos del equipo -29 de Grosjean por 0 de Gutiérrez- ha sido otro aspecto a tener en cuenta. Todo ello ha causado que el piloto mexicano sea visto como una de las grandes decepciones del año. Pero desgranemos, carrera a carrera, su temporada.

UN INICIO TURBULENTO

Si bien Esteban no tuvo culpa en el accidente, lo cierto es que no supuso un buen presagio empezar la temporada de una manera tan dramática.

El GP de Australia, que tantas alegrías debería haber deparado al piloto mexicano se convirtió, pronto en una pesadilla. Superado por Grosjean en parrilla de manera abrumadora -más de un segundo de diferencia-, el domingo, Gutiérrez se vio convertido en protagonista involuntario de la carrera, ya que, junto a Fernando Alonso, protagonizó uno de los accidentes más espectaculares de los últimos años. Si bien Esteban no tuvo culpa en el accidente, lo cierto es que no supuso un buen presagio empezar la temporada de una manera tan dramática. Para añadir más problemas, su coequipier sumó los primeros puntos de Haas en F1, bordando una actuación soberbia. 

La mala suerte acompañó al mexicano hasta Baréin y China. En el país árabe, tras ser superado  de nuevo por su compañero en calificación -Grosjean llegó a entrar en Q3- tuvo que abandonar la carrera en sus primeros compases por problemas en los discos de freno tras realizar, eso sí, una salida en la que ganó 5 posiciones. Sin embargo, esos mismos problemas le persiguieron hasta el GP de China, lastrando su fin de semana, si bien llegó a superar a Grosjean en carrera, ya que este tuvo que realizar una parada extra. En Rusia, el mexicano impactó contra Nico Hulkenberg en carrera, teniendo que cambiar el alerón delantero y arruinando su GP por completo.

Foto: Sutton
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El año no empezaba bien para Gutiérrez, y mientras su compañero llevaba ya 17 puntos y una aparición en Q3, el regiomontano sumaba tan solo dos abandonos y un decimocuarto puesto como mejor resultado.

ESPAÑA, MÓNACO Y CANADÁ: UN RAYO DE ESPERANZA

En el mes de mayo pareció que la temporada de Esteban podía dar un cambio de rumbo. Frente al ritmo imparable de puntos y buenas actuaciones que llevaba su compañero, el mexicano necesitaba una buena carrera, sin errores de ningún tipo ni fallos mecánicos para demostrar que él también podía participar de la buena estrella de Haas. En Montmeló estuvo a punto de sumar sus primeros puntos: era 8º a falta de unas pocas vueltas. Sin embargo, por detrás, Felipe Massa, Jenson Button y Daniil Kvyat llevaban un mejor ritmo. Los tres le pasaron, cayendo Gutiérrez a la 11ª plaza. No consiguió puntuar, pero exceptuando esas últimas vueltas, mantuvo un buen ritmo durante toda la prueba.

En Mónaco pareció seguir esa tendencia, superando por primera vez en toda la temporada a su compañero de equipo en parrilla. En carrera tuvo un buen ritmo, y se mantuvo cerca de la zona de puntos pese a que finalmente no logró entrar en ella. En cualquier caso, el superar ampliamente tanto el sábado como el domingo a Grosjean fue un aspecto muy positivo del fin de semana. 

Foto: Sutton
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Situación similiar vivió en el GP de Canadá. En ese fin de semana los puntos le volvieron a ser esquivos, pero se mostró competitivo en su ritmo tanto a una vuelta como en tandas largas, y volvió a vencer a su compañero tanto en calificación como en carrera. Parecía que las cosas empezaban a pintar bien, y, con un poco de suerte, los puntos no se antojaban imposibles.

ERRORES Y RUMORES

Si bien en las últimas carreras el ritmo de Gutiérrez había sido comparable al de Grosjean, no es menos cierto que era el francés el que había sumado todos los puntos del equipo, brillando cuando el coche lo permitía y navegando en aguas turbulentas los fines de semana que el monoplaza se mostraba más conflictivo. Por contra, Esteban no se había mostrado tan consistente en momentos clave, como lo fueron las últimas vueltas del GP de España. 

Quizás por ese contraste con Grosjean y sus destellos de brillantez, los fallos de Esteban comenzaron a hacerse más patentes.

Quizás por ese contraste con Grosjean y sus destellos de brillantez, los fallos de Esteban comenzaron a hacerse más patentes. En Baku, el mexicano volvió a impactar con Hulkenberg en la primera vuelta, dañando su alerón delantero. En Austria, cuando tenía los puntos a tiro, fue incapaz de adelantar en las últimas vueltas a Werhlein. Cierto es que el Manor se mostró muy competitivo, pero mientras Grosjean acababa 7º, la imagen de Gutiérrez era la de un piloto incapaz de adelantar al peor coche de la parrilla. En el GP de Inglaterra, tan solo una semana después, Gutiérrez se mostró anodino, perdido en la parte media baja de la parrilla y superado constantemente por su compañero de equipo.

Hungría y Alemania parecieron marcar un antes y un después en la temporada de Gutiérrez. En el GP húngaro, Hamilton se mostró abiertamente crítico con él, al no dejarse doblar fácilmente pese a mostrársele las banderas azules. El mexicano recibió una sanción de cinco segundos y abrió una agria polémica con el piloto inglés, en la que el cruce de declaraciones fue amargo. En Alemania, asimismo, el mexicano volvió a tener problemas con los doblajes. Esta vez fue Daniel Ricciardo quien se quejó por radio de lo mucho que tardaba en apartarse el de Haas cuando se le mostraban las banderas azules. 

Foto: Sutton
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Las sarcásticas declaraciones de Ricciardo por radio -“Esteban es mi favorito, quiero a este tipo”- dejaron a Gutiérrez marcado como un piloto lento incluso a la hora de dejarse doblar.

Ese fin de semana, pese a ser uno de los mejores que tuvo el mexicano en términos de rendimiento -batió a Grosjean en calificación, tuvo un ritmo consistente en carrera y se quedó muy cerca de los puntos-, significó para él uno de los peores en términos de imagen: tras el debate en Hungría, las sarcásticas declaraciones de Ricciardo por radio -“Esteban es mi favorito, quiero a este tipo”- dejaron a Gutiérrez marcado como un piloto lento incluso a la hora de dejarse doblar. La realidad de su ritmo y nivel de pilotaje estaba lejos de ser la que marcaba ese estereotipo, pero en F1 la imagen es casi tan importante como el propio pilotaje, y, en términos relativos, Esteban salió muy malparado de todas estas situaciones. 

Sanción de cinco puestos en Bélgica por -de nuevo- obstaculizar a un piloto durante la sesión de entrenamientos libres… Eran cada vez más las piedras que en el camino para Esteban, que provocaron que ya en verano se empezase a dudar de la continuidad del mexicano para la siguiente temporada en el equipo Haas. 

RACHA AGRIDULCE

Con una situación que distaba mucho de ser ideal para Esteban, en las siguientes carreras ofreció una de cal por cada una de arena. Así, mientras se lograba colar en Q3 en Italia el sábado, el domingo caía hasta la 13ª posición, siendo superado de nuevo por Grosjean. En Singapur, en cambio, ofreció su mejor cara -superando a su compañero tanto en calificación como en carrera-, pero la porción de suerte que necesitaba para llegar a los puntos no se dio, finalizando de nuevo en 11ª plaza.

Foto: Sutton
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DE NUEVO LA DEBACLE

La gira por Asia y América fue desastrosa para Gutiérrez. El coche de Haas afrontaba renqueante la recta final de la temporada, y el rendimiento del mexicano experimentó un bajón considerable. En los GPs de Malasia, Japón, EEUU y México tan solo superó a Grosjean una vez en carrera y calificación. Sumó dos abandonos por problemas en los frenos y en la rueda, y experimento, en general pérdida de ritmo al pasar del sábado al domingo. El momento más destacado de estas carreras fue su paso a la Q3 en Japón -aunque viéndose superado por su compañero, que hizo una P8-. 

El divorcio entre Gutiérrez y el equipo parecía inminente.

Los fallos mecánicos, la falta de ritmo en ocasiones, la mala suerte o, simplemente, el bajón de rendimiento del monoplaza hicieron de esta parte de la temporada la más difícil para Haas y Grosjean, pero muy especialmente para Gutiérrez. Esto se escenificó en el encontronazo que tuvieron Gutiérrez y el jefe de equipo, Gunther Steiner, tras el abandono del primero en el GP de EEUU. Allí, cuando Esteban llegó al box, Steiner se acercó para hablar con él, sin tener este demasiadas ganas de hablar. Cuando el mexicano intentó marcharse, Steiner le retuvo violentamente del brazo, provocando que las miradas de todo el paddock se centrasen en el garaje del piloto mexicano, y, de nuevo no por buenas razones. El divorcio entre Gutiérrez y el equipo parecía inminente.

Foto: Sutton
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¿FIN DE FIESTA?

Efectivamente. El viernes del GP de Brasil, Esteban emitió un comunicado en el que informaba a sus seguidores de que no seguiría en Haas durante la temporada 2017. En dicho comunicado, el mexicano agradecía a Gene Haas la oportunidad que le había ofrecido, al tiempo que miraba con optimismo su futuro. Poco después de anunciar su marcha de Haas, el piloto mexicano se dejaba ver en el paddock conversando con la dirigente de Sauber, Monisha Kaltenborn, ofreciendo así quizás la primera pista de su nuevo camino. 

En cualquier caso, la temporada 2016 aún no había concluido. Como tampoco había concluido la mala suerte de Gutiérrez. Tras verse superado por su compañero el sábado en Brasil, el domingo un problema eléctrico lo dejó fuera de combate. 

El mexicano llegó a Abu Dabi con ganas de cerrar rápido y bien un año difícil. Empezó bien, superando a Grosejan en parrilla, con un 13º puesto que le permitía soñar con unos hipotéticos puntos, si bien se antojaban muy lejos. Sin embargo, la carrera volvió a ser del francés, superándole en la clasificación final. 

EL DIFÍCIL FUTURO DE ESTEBAN

Sus buenas carreras en circuitos difíciles como Mónaco o Singapur son un aval para una pretemporada que se antoja complicada para el regiomontano.

Tras un análisis detenido, se puede afirmar sin miedo a error que la temporada de Gutiérrez no fue terrible de manera totalmente atribuible a él. Sin duda cometió errores y se mostró inconsistente, justo el aspecto en el que más destaca su compañero de equipo. Del mismo modo, la polémica de los doblajes y las obstaculizaciones no dice mucho a su favor. Sin embargo, también corrió a buen ritmo y superó al mucho más experimentado Grosjean jugando los dos en igualdad de condiciones. Sus buenas carreras en circuitos difíciles como Mónaco o Singapur son un aval para una pretemporada que se antoja complicada para el regiomontano: con la posibilidad de Sauber en el horizonte, Gutiérrez ansia ocupar alguno de los asientos que aún no se han cerrado. 

Foto: Sutton
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2016 ha sido para él una temporada en la que ha ofrecido dos caras totalmente opuestas: la cara de un piloto que puede conseguir buenos resultados y ofrecer un buen ritmo y, por otro lado, la cara  del piloto inconsistente y propenso al error. Un año con más sombras que luces que no ha permitido a Esteban brillar como parece que puede hacerlo. Quizás solo tenga que esperar a tener un coche que le permita brillar e inclinar la balanza hacia la cara buena de Esteban Gutiérrez.

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