Atlético Nacional
Atlético Nacional
Football Team
Soccer

Atlético Nacional

1947 Medellín


Atlético Nacional es un club del fútbol profesional colombiano, fundado el 30 de abril de 1947 en la ciudad de Medellín.

El Rey de Copas, como se le conoce comúnmente, también apodado Verdolaga, Los Puros Criollos o El Verde de la Montañajuega actualmente en la primera división del fútbol colombiano en la que suma 16 títulos: 1954, 1973, 1976, 1981, 1991, 1994, 1999, 2005-I, 2007-I, 2007-II, 2011-I, 2013-I, 2013-II, 2014-I, 2015-II y 2017-I, siendo el más ganador en esta competencia, al igual que en la Copa Colombia donde tiene cuatro: 2012, 2013, 2016 y 2018. Ha sido dos veces campeón de la Superliga colombiana, en 2012 y 2016. Es el único equipo colombiano que ha ganado dos Copa Libertadores, en 1989 y 2016, ha ganado una Recopa Sudamericana, en 2017, ha ganado dos veces la extinta Copa Interamericana, en los años 1990 y 1997 y es el equipo más ganador de la también extinta Copa Merconorte, en 1998 y 2000.

Atlético Nacional juega sus partidos de local en el Estadio Atanasio Girardot de la ciudad de Medellín, escenario que comparte con su rival de patio: Independiente Medellín.

Club Atlético Municipal y sus primeros años

Atlético Nacional es un club del fútbol profesional colombiano, fundado oficialmente el 30 de abril de 1947, con el nombre de Club Atlético Municipal.

Para hablar de los inicios del equipo verdolaga, como se le conoce comúnmente, hay que trasladarse al centro-oriente de Medellín, precisamente, al barrio Buenos Aires, donde en 1936 un grupo de jóvenes con ansías de triunfar se reunían a jugar fútbol, en la cancha conocida como 'La manga de Don Pepe'. Este grupo de hombres fundaron el equipo con el nombre de Unión Foot-Ball Club.

A medida que pasaban los años, aumentaba el fútbol amateur en la ciudad de Medellín, algunos equipos optaron por fusionarse entre sí para obtener grandes resultados. Lo que llevó a los altos dirigentes del fútbol colombiano a ejecutar todas las herramientas para dar comienzo a la Liga Profesional de Fútbol.

El equipo participa de manera brillante en el amateurismo, se convierte en uno de los representativos de Antioquia y, finalmente, en el Atlético Municipal: la semilla del Nacional, que, a falta de acta legal, el 7 de marzo de 1947, se consolidó la institución bajo el nombre de Club Atlético Municipal de Medellín.

Un mes después, el 30 de abril de 1947, en la notaría primera de Medellín, se realizó la escritura pública de esta institución, expresando que uno de sus objetivos consiste en apoyar al deportista local y no solamente en fútbol sino en todos los deportes. Esta forma quedó plasmada claramente la filosofía 'criollista' del equipo Verdolaga, de acuerdo al sentir de los fundadores del equipo: Julio Ortiz, Jorge Osorio Cadavid, Jorge Gómez, Arturo Torres, Gilberto Molina, Alberto Eastman, Raúl Zapata Lotero y Luis Alberto Villegas Lopera.

Con la fundación de la Dimayor para la llegada del profesionalismo al fútbol colombiano, Atlético Municipal no se quedaría por fuera de las competencias. La primera nómina de Atlético Municipal de cara al profesionalismo fue la siguiente:

Arqueros: Jairo Ramírez y Juan Vidal.

Defensas: Gabriel Osorio, Mario León Ortiz, Mario Sánchez y José Santamaría.

Volantes: Eduardo Amaya, Antonio Medina, Gustavo Mesa, Rafael Serna y Carlos Vivares.

Delanteros: Humberto Álvarez, Emilio Álzate, Antonio Córdoba, Guillermo Echavarría, Emilio Guerra, Jesús María Jaramillo, Manuel Marín, Francisco Montoya, Hernán Montoya, Jairo Navarro, Uriel Ríos, Carlos Rodríguez y Roberto Soto.

El domingo 15 de agosto de 1948 a las 11:00 a.m., Atlético Municipal jugó su primer partido profesional, y el primer juego del profesionalismo en Colombia, contra la Universidad Nacional de Bogotá en el hipódromo-estadio San Fernando de Itagüí.

Las tribunas del hipódromo se llenaron, distinguidos hombres con sus trajes lumbrosos, corbatas y sombreros notables, acompañados de damas que portaban largos y esbeltos vestidos pese a la alta temperatura, pero estaban vestidos para la ocasión: el partido inaugural de la liga profesional del país entre un equipo antioqueño y otro de la capital.

El partido terminaría 2-0 a favor de Municipal con goles de Rafael Serna (15') y Carlos Rodríguez (38').

Al finalizar el primer campeonato en Colombia, casi contra todos los pronósticos el Atlético Municipal terminó en el sexto posición con 18 unidades.

En agosto de 1950, la dirigencia decide cambiar el nombre del equipo y ponerle Club Atlético Nacional por el hecho de que la plantilla estaba conformada por jugadores de todas partes del país.

Primera estrella y crisis económica

De la mano de Fernando Paternóster, Atlético Nacional ganó en 1954 la primera de sus 16 estrellas e inició una historia de gloria y pasión. Sin embargo, algunos tropiezos y crisis económicas evidenciaron la tenacidad y nobleza en las raíces verdolagas. Tras varios torneos sin ser protagonista y con la hegemonía del Millonarios del Dorado importando figuras internacionales del mundo del fútbol, el director técnico argentino Fernando Paternóster logró coronarse como el primer entrenador en ser campeón con Atlético Nacional, formando un equipo noble y guerrero que quedó marcado para la posteridad como una tradición que se ha heredado generación tras generación hasta la actualidad.

7 años tuvieron que pasar desde su fundación para que Atlético Nacional se coronara campeón por primera vez en su historia. La victoria 1-0 frente al Independiente Medellín faltado 3 fechas para el cierre del campeonato llevó al equipo Verdolaga a probar su primer sorbo de gloria, siendo invicto hasta esa fecha y acabando con la racha hegemónica de Millonarios, quién venía de ser campeón en las últimas tres temporadas.

Jugadores como Humberto ‘El Turrón’ Álvarez y Carlos Gambina fueron esenciales para que el equipo consiguiera cómodamente el título. Algunos resultados abultados han sido recordados en la posteridad, como un 8 -1 frente al Unión Magdalena (Gambina anotó 5 goles) y un 2-8 frente a Santa Fe en ‘El Campín’ de Bogotá. Al final, Nacional logró el primer lugar con 45 puntos, fruto de 14 partidos ganados, 3 empatados y 1 perdido (siendo ya campeón). El segundo lugar lo obtuvo el Deportes Quindío, con 9 puntos menos.

Foto: Atlético Nacional
Foto: Atlético Nacional

La llegada de Osvaldo Zubeldía y el retorno a la gloria

Atlético Nacional ha tenido 48 entrenadores a lo largo de su historia. Algunos llegan al club, y dejan una huella imborrable en la institución, un ejemplo de ello fue Osvaldo Juan Zubeldía Chidichino, director técnico nacido en Junín, Argentina, que desde 1976 hasta 1981 fue el encargado de dirigir al equipo verdolaga por sendas de esfuerzo, sacrificio y dedicación. Zubeldía ganó con Atlético Nacional, los torneos de 1976 y 1981. De igual manera, depositó su confianza en jóvenes con ganas de triunfar y demostrar todo su talento. Hernán Darío Herrera, Pedro Sarmiento, Víctor Luna, Norberto Peluffo y Gabriel Jaime Gómez, fueron unos de los jugadores más destacados que surgieron de la mano de Osvaldo Zubeldía. Esta camada de jugadores se le conoció como el 'Kínder' de Zubeldía.

Varios entrenadores afirman que el argentino revolucionó el Fútbol Profesional Colombiano. Osvaldo impulsó el trabajo a doble jornada, dirigía al límite del reglamento, acabó con la siesta, los desayunos fuertes y los almuerzos prolongados, era un adelantado a su tiempo, un hombre practico y ganador. Él decía, "¡A la cancha! A trabajar mañana y tarde". Y fue así, con su mentalidad diciplinada dejó un legado en Nacional, equipo que lo recuerda con gran afecto, por todo lo que construyó y las bases que cimentó para que el equipo antioqueño peleara por cosas grandes, y llegara a las finales sin sentir temor por enfrentar a los adversarios.

El inicio de los puros criollos

Desde su fundación, una de las primeras y más importantes premisas era la promoción del talento nacional, del talento criollo, pero a raíz de un tiempo dónde el futbolista colombiano no brillaba demasiado había que recurrir al talento internacional, contratando jugadores del sur del continente y de la tierra del 'jogo bonito' principalmente, buscando conformar plantillas competitivas que lucharan por el título en cada competencia que disputen, pero afortunadamente en los años 80 vino una generación de futbolistas colombianos de talla internacional, con los cuales se podían armar equipos competitivos. Después de unos años donde el club no lograba éxitos deportivos y tenía que ver como uno de sus máximos rivales celebraba de manera muy frecuente, aquellos años de una constante reestructuración tanto deportiva como dirigencial, por la cual el equipo no lograba ganar y era algo que la hinchada sufría, más aún viendo como América de Cali era quién ganaba y el equipo verdolaga no realizaba buenas campañas.

Después de pasar por esos años de reestructuración, de malos resultados y al ver los jugadores colombianos de esa época, en 1987 la junta directiva de Atlético Nacional consideró que podía prescindir del talento internacional y enfocarse en el futbolista colombiano, para esto eligieron a Francisco Maturana como el encargado de comenzar esta nueva etapa y dirigir este equipo. Para aquel año se inscribieron 25 jugadores, todos colombianos, aquel equipo tuvo una buena campaña saliendo segundo del grupo A, solamente lo superó Millonarios. El viernes 29 de mayo se informó la llegada al equipo de Leonel Álvarez, Luis Carlos Perea y Gildardo Gómez, quiénes terminaron siendo determinantes en las campañas que se le vendrían al equipo. Para el torneo final, logró la clasificación al octogonal final, pero entró en una irregularidad que lo dejó apenas en el tercer puesto y a Millonarios campeón.

Con la junta directiva, jugadores y cuerpo técnico ya enfocados en el año 1988 el equipo se reforzó con jugadores como Giovanni Cassiani, Gustavo Restrepo, Víctor Marulanda, Óscar Córdoba y Martín Caicedo, además de la gran adquisición de ese año quien fue Didi Alex Valderrama. Para la primera parte de este año se jugaron tres pentagonales, divididos en grupos zonales. El conjunto verdolaga quedó en el grupo A con Independiente Medellín, Junior, Sporting de Barranquilla y Unión de Magdalena. El equipo de Maturana quedó primero en la apertura, con América de Cali y Millonarios como segundo y tercero respectivamente.

Con la mira puesta en el torneo finalización se decidió reforzar el cuerpo técnico de Maturana con Juan José Peláez, Roberto Vasco y Hernán Darío Gómez. El equipo culminó tercero del torneo finalización que ganó Millonarios, de cara al octogonal los embajadores y verdolagas eran los máximos candidatos, se lo terminó llevando el conjunto capitalino y el verde paisa culminó segundo clasificando a la Copa Libertadores 1989. A pesar de no haber logrado ningún título, la junta directiva seguía en su convicción del equipo de los 'puros criollos', una de las decisiones más importantes en la historia del club porque sería la antesala a uno de los mayores hitos en la historia del club, la obtención de su primera Copa Libertadores de América.

Plantel de Atlético Nacional en 1989 | Foto: Diario AS
Plantel de Atlético Nacional en 1989 | Foto: Diario AS

1989: la primera Copa Libertadores para Colombia gracias al Atlético Nacional

 

Atlético Nacional dio un salto de calidad y bajo la dirección técnica de Francisco Maturana y un joven grupo de “puros criollos”, se proclamó campeón de la Copa Libertadores de América y entró en la historia grande del fútbol sudamericano.

Fase de Grupos

Atlético Nacional clasificó a la Copa Libertadores de 1989 después de ocupar la segunda posición en la Liga Colombiana detrás del campeón Millonarios. Con un formato diferente al que hoy conocemos en el torneo de clubes más importante de América, el verdolaga hizo parte del grupo 3 junto a Millonarios, Emelec y Deportivo Quito. El equipo antioqueño clasificó como segundo del grupo con 7 puntos (clasificaban 3 equipos de cada uno de los 5 grupos), después de lograr 2 victorias como local ante los equipos ecuatorianos, 3 empates como visitante y 1 derrota como local ante Millonarios.

Fase final

El 5 de abril, Atlético Nacional recibió en el Atanasio Girardot a Racing Club por los octavos de final y se llevó la victoria 2-0 con un autogol de Carlos Vásquez y un gol de León Fernando Villa. Una semana después, en Avellaneda, Racing Club salió a empatar la serie y lo logró parcialmente con goles de Marcelo Asteggiano y José Raúl Iglesias, pero un gol de Felipe Pérez en el minuto 86 del partido le dio la clasificación al verde paisa a los cuartos de final por un global de 2-3.

En cuartos de final enfrentaría nuevamente a Millonarios equipo con el cual había tenido un balance negativo en los dos partidos jugados en la fase de grupos. Esta vez, sería diferente. Atlético Nacional ganó el primer partido de la serie en Medellín 1-0 con un gol de Albeiro Usuriaga a Sergio Goycochea y se llevó la ventaja en la serie. En Bogotá, Millonarios empató la serie a los 25 minutos del primer tiempo con un gol de Carlos Estrada y solo hasta el final del partido, en el minuto 80, John Jairo Tréllez marcó para el visitante y con un global 1-2 avanzó a la semifinal de la Copa Libertadores.

Esta vez Atlético Nacional iniciaría la serie de visitante ante Danubio de Uruguay. En un complicado partido, en el que el equipo colombiano jugó con un hombre menos desde el minuto 38 por la expulsión de Óscar Galeano, Atlético Nacional logró un empate sin goles y definiría la serie 1 semana después con una contundente goleada 6-0 en el Atanasio Girardot. Albeiro Usuriaga tuvo una espectacular actuación marcando 4 de los 6 goles (34´, 35´, 62´, 79´), Alexis García (9´) y Níver Arboleda (87´) fueron los anotadores de los demás goles para redondear la abultada victoria.

La final de la Copa Libertadores sería contra Olimpia, pero Atlético Nacional no podría usar su estadio porque no ofrecía el aforo mínimo exigido por Conmebol y finalmente terminaría jugando el partido de vuelta de la final en Bogotá. El 24 de mayo en Asunción, Olimpia con goles de Rafael Bobadilla (36´) y Vidal Sanabria (60´) se adelantó en la final y llegaba con ventaja a Colombia, donde Atlético Nacional además de tener que remontar 2 goles para ser campeón, tenía que jugar en un estadio que no era el de su ciudad. Pero la hinchada del verde paisa no defraudó. Salieron de Medellín a Bogotá mares de hinchas para acompañar a su equipo con la ilusión de verlo coronarse como el Rey de América. El estadio El Campín se tiñó de verde ese 31 de mayo. Fidel Miño en contra y Albeiro Usuriaga igualaron la serie para Atlético Nacional y llevaron la definición de la final desde el punto penal.

René Higuita fue figura. Anotó el último penal de la serie de 5 y de ahí en más se dedicó a atajar penales. Atlético Nacional erraba y él atajaba. Felipe Pérez, Gildardo Gómez y Luis Carlos Perea no pudieron definir la serie, pero René mantenía vivo al local. Y fue Leonel Álvarez quien venció a Éver Almeida e hizo estallar en júbilo a la hinchada de Atlético Nacional que aunque lejos de casa, acompañó y fue definitiva en el logro de la amada Copa Libertadores.

La nómina completa en este torneo fue: René Higuita, Miguel Núñez, José Fernando Castañeda; León Fernando Villa, Gildardo Gómez, Andrés Escobar, Luis Carlos Perea, John Jairo Carmona, Luis Fernando Herrera, Felipe Pérez, Jaime Sierra, Giovanni Cassiani; Leonel Álvarez, Luis Alfonso Fajardo, José Ricardo Pérez, Alexis García, Iván Castañeda, Didi Valderrama, Jaime Arango, Luis Fernando Suarez; John Jairo Galeano, Óscar Galeano, Albeiro Usuriaga, Níver Arboleda, John Jairo Tréllez.

Década gloriosa para cerrar el Siglo XX

Luego de un año de haber ganado la Copa Libertadores en 1989, Atlético Nacional se empezaba a posicionar en lo más alto del continente, lo que traería una década llena de muchas alegrías. Esta gran época comenzaría en 1990, con la caída en semifinales de Copa Libertadores frente a Olimpia de Paraguay, quien se coronó campeón en ese año y el cual era el rival al había logrado vencer en la final del año inmediatamente anterior. Posterior a eso, se produjo el debut de uno de los máximos ídolos en la historia verdolaga como Víctor Hugo Aristizábal, frente al Deportivo Pereira y quien años después sería el goleador histórico del club con 207 tantos en 379 partidos. Para cerrar un gran año en el 90, Atlético Nacional conseguiría su primer título de Copa Interamericana, certamen que enfrentaba al campeón de la Copa Libertadores por Sudamérica y al campeón de la de copa de campeones de la CONCACAF por centro América. El primer partido de este torneo se llevo a cabo en la ciudad de Medellín el 25 de julio por marcador de 2-0 a favor de los verdolagas, el partido de vuelta se llevó a cabo el 1 de agosto, en la ciudad de México con victoria para los colombianos por 4-1, resultado que le daría el titulo con un global de 6-1.

En 1991, Atlético Nacional conseguiría su quinto titulo de liga, luego de disputar el cuadrangular final, en el que enfrento a: América de Cali, Junior de Barranquilla y Santa Fe de Bogotá, en el cual quedo primero después de sumar 14 puntos en 6 partidos. Ya para Copa Libertadores, avanzó una vez más a semifinales donde fue derrotado nuevamente por el mismo rival, Olimpia de Paraguay. Para los dos siguientes años, Atlético Nacional seria protagonista en liga, pero no lograría ningún título, ya que quedo segundo en 1992 por detrás de América de Cali y tercero en 1993 por detrás de Atlético Junior y Deportivo Independiente Medellín.

En 1994, conseguiría su sexta estrella en liga, luego de disputar el cuadrangular final frente a Millonarios, América de Cali y Deportivo Independiente Medellín, en el cual logró 10 puntos de 18 posibles, en ese año se destacaron jugadores como: José Rene Higuita, Juan Pablo Ángel y Víctor Hugo Aristizábal. Para 1995, Atlético Nacional disputaría una vez más la Copa Libertadores con un camino difícil en el cual debió enfrentar a Millonarios en dos oportunidades (Fase de grupos y cuartos de final), Peñarol, River Plate, con el que jugó la semifinal en la cual marcó gol Rene Higuita de tiro libre y que posterior mente, vencería por penales en Buenos Aires, para así llegar a la final frente a Gremio de Porto Alegre, con el cual perdería el título por un marcador global de 4-1.

1996, fue quizás el peor año de la década, ya que los verdolagas, no consiguieron títulos ni figurar en ningún campeonato como en años anteriores, pero el panorama para 1997 seria distinto, ya que disputaría nueva mente la copa interamericana. Cabe recordar que Atlético nacional disputó esta edición ya que fue el subcampeón de la Copa libertadores 1995 y debido a la renuncia de Gremio de Porto Alegre quien fue el campeón en esa edición. Los colombianos jugaron esa copa frente a Saprissa de Costa Rica a partido único en territorio tico con marcador de 3-2 que les dio la segunda copa para su palmarés.

En 1998, Atlético Nacional ganó su primer título de Copa Merconorte, esta copa se disputo entre 12 equipos de los 5 países de la parte norte de Sudamérica, la final se disputo entre Atlético Nacional y Deportivo Cali, el primer partido se llevó a cabo el 3 de diciembre en el estadio Atanasio Girardot de Medellín, con victoria para los verdolagas por 3-1, el partido de vuelta se disputó en el estadio Olímpico Pascual Guerreo de Cali, el 9 de diciembre, en donde los dos conjuntos igualaron a un tanto, marcador que le favoreció a los antioqueños para coronarse campeón del certamen, con un global de 4-1.

En 1999 y para cerrar una década llena de alegrías, Atlético Nacional disputó la final de la Liga colombiana, frente al América de Cali. El primer partido se llevó a cabo en el Estadio Olímpico Pascual Guerrero de Cali, el cual finalizó con marcador de 1-1, el segundo partido fue disputado en el estadio Atanasio Girardot de Medellín con un marcador de 0-0, marcadores que llevaron a disparos desde el punto penal, definición que ganaría Atlético Nacional por 4-2 y que le daría su séptima estrella en el rentado local.

2005: regreso al camino ganador tras varias decepciones

Atlético Nacional daba inicio a un nuevo año, el 2005, con nuevas ilusiones. Luego de caer en el año 2002 en la final contra América de Cali por la liga, con San Lorenzo en la final de la Copa Sudamericana y después de un 2004 para el olvido, en el que si bien llegó a las dos finales de liga, no pudo alzarse con ningún título. El 2005 era un año que ilusionaba, era el año del tan anhelado regreso de Víctor Hugo Aristizábal, uno de los máximos ídolos del club, quien regresaría para convertirse en el máximo goleador del verde de Antioquia y además, para con sus goles, llenar a la hinchada de alegrías y títulos. También se prestaba para el buen ambiente, el nombre escogido para dirigir desde el banco con el corazón de Andrés Escobar, su hermano Santiago. Era su primera experiencia como DT en Propiedad de un club profesional y sí que lo supo aprovechar.

Atlético Nacional, en el primer semestre del 2005, desplegó una de las mejores demostraciones fútbol que ha mostrado a lo largo de la historia, con una dupla en ataque goleadora en los pies de Aristizábal y Edixon Perea, quienes hicieron el 1-2 en la tabla de artilleros con 16 y 15 goles respectivamente, con un medio campo de mucho toque, velocidad y buen pie, siendo Héctor Hurtado y Hugo Morales un complemento perfecto y un respaldo defensivo bien trabajado con el liderazgo de José ‘El Ringo’ Amaya y Jorge Horacio ‘Chicho’ Serna, dos laterales con mucha salida y aporte de gol como Juan Camilo Zúñiga, uno de los mejores laterales derechos del país en su historia y el venezolano Jorge Rojas por el sector izquierdo. En definitiva fue un equipo que dominó el semestre desde la primera fecha y aunque al final fue decayendo, pudo lograr el objetivo de dar el grito de Campeón.

En los cuadrangulares, el Rey de Copas comandó el grupo A por ser el líder de la clasificación y lo compartió con Independiente Medellín, Deportes Tolima y Deportivo Cali. Fue un grupo muy difícil y disputado hasta el último minuto, Nacional logró su clasificación a la gran final tras obtener 14 puntos, uno más que su inmediato perseguidor Deportes Tolima, Independiente Medellín terminó con 6 puntos y el Deportivo Cali solo con un punto.

La final del fútbol profesional colombiano en la Liga 2005-I fue entre Atlético Nacional e Independiente Santa Fe, final que en la ida se disputó el 22 de junio en el Estadio Nemesio Camacho ‘El Campín’ de Bogotá en una cancha en muy malas condiciones que nos privó de ver buen fútbol y nos dejó con un 0-0 aburrido. La final de vuelta se dio el 26 de junio en el Estadio Atanasio Girardot de Medellín, donde Atlético Nacional tuvo que afrontarla con la ausencia de siete de sus titulares (Aquivaldo Mosquera, Humberto Mendoza, Jorge Rojas José Amaya, Felipe Chará, Héctor Hurtado, y Edixon Perea) y a pesar de esta situación adversa, pudo levantar el titulo tras vencer a Independiente Santa Fe 2-0 con goles de Carlos Díaz (Min 80) y Oscar Echeverry (Min 82), resultado merecido para un equipo que cabalgó la liga de principio a fin.

La nómina campeona del 2005-I fue: Andrés Saldarriaga, Leonardo Fernández, Carlos Díaz, Humberto Mendoza, Aquivaldo Mosquera, Juan Camilo Zúñiga, Jorge Rojas, Camilo Pérez, Robinson Muñoz, Hugo Soto, Juan Carlos Mosquera, Harold Martínez, José ‘El Ringo’ Amaya, Luis Felipe Chará, Mauricio Serna, Juan Guillermo Ricaurte, Cristian Marrugo, Héctor Hurtado, Hugo Morales, Felipe Rivas, Cristian Correa, Marbin Pino, Juan Fernando Pulgarín, Víctor Aristizábal, Edixon Perea, Óscar Echeverry, Carlos ‘Chumi’ Álvarez, Jair Rambal. D.T.: Santiago Escobar.

2007: el primer bicampeonato

Tras seis meses en el club, después de su llegada en agosto de 2006 llegarían los frutos del trabajo de Oscar Héctor Quintabani, fue así como logró consagrarse en dos ocasiones en un mismo año, 2007-I y 2007-II, con una buena nómina, con bastantes juveniles pero que se adaptaron a la altura del club y bajo el manejo de un gran técnico, empezarían su camino.

El primer partido de ese gran año, fue en el estadio Alfonso López Pumarejo de la ciudad de Bogotá frente a La Equidad, con una victoria para Atlético Nacional por marcador de 3-4. Durante el campeonato, el equipo mostró un buen juego, tuvo partidos importantes entre los que se destacan los juegos frente a Millonarios y América de Cali en donde el verdolaga logró imponerse por marcadores de 1-0 y 4-0 respectivamente, al mostrar un juego tan constante, se mantuvo todo el torneo entre los primeros cuatro lugares y tan solo en dos oportunidades cayó al puesto 6.

Al finalizar el todos contra todos, los verdolagas se ubicaron terceros en la tabla general con 32 puntos, producto de 9 partidos ganados, 5 empatados y 4 perdidos, por ocupar la tercera casilla le correspondió disputar el cuadrangular final frente a; Deportivo Cali, Boyacá Chico e Independiente Santa Fe quienes habían ocupado las casillas 1, 5 y 7 respectivamente.

Atlético Nacional, logro salir primero del cuadrangular A con 13 puntos, luego de seis partidos disputados en los que logró ganar cuatro, empatar uno y perder uno, todo esto por encima de Deportivo Cali quien quedo con 11 puntos, Boyacá Chico quien quedó con seis unidades e Independiente Santa Fe con cuatro.

La gran final la disputó frente al Atlético Huila, quien venia de salir primero del cuadrangular B con 11 puntos, dos por encima de su más inmediato perseguidor, Cúcuta Deportivo. La gran final comenzaría en el estadio Guillermo Plazas Alcid de la ciudad de Neiva con Victoria verdolaga por 0-1 con gol de Carmelo Valencia al minuto 51’, ya para la vuelta disputada en el estadio Atanasio Girardot de Medellín, el conjunto antioqueño volvió a ganar, pero esta vez por marcador de 2-1, resultado que le daría la novena estrella por un global de 3-1.

El primer partido de ese gran año, fue en el estadio Alfonso López Pumarejo de la ciudad de Bogotá frente a La Equidad, con una victoria para Atlético Nacional por marcador de 3-4. Durante el campeonato, el equipo mostró un buen juego, tuvo partidos importantes entre los que se destacan los juegos frente a Millonarios y América de Cali en donde el verdolaga logró imponerse por marcadores de 1-0 y 4-0 respectivamente, al mostrar un juego tan constante, se mantuvo todo el torneo entre los primeros cuatro lugares y tan solo en dos oportunidades cayó al puesto 6.

Al finalizar el todos contra todos, los verdolagas se ubicaron terceros en la tabla general con 32 puntos, producto de 9 partidos ganados, 5 empatados y 4 perdidos, por ocupar la tercera casilla le correspondió disputar el cuadrangular final frente a; Deportivo Cali, Boyacá Chico e Independiente Santa Fe quienes habían ocupado las casillas 1, 5 y 7 respectivamente.

Atlético Nacional, logró salir primero del cuadrangular A con 13 puntos, luego de seis partidos disputados en los que logró ganar cuatro, empatar uno y perder uno, todo esto por encima de Deportivo Cali quien quedo con 11 puntos, Boyacá Chico quien quedó con seis unidades e Independiente Santa Fe con cuatro.

La gran final la disputó frente al Atlético Huila, quien venia de salir primero del cuadrangular B con 11 puntos, dos por encima de su más inmediato perseguidor, Cúcuta Deportivo. La gran final comenzaría en el estadio Guillermo Plazas Alcid de la ciudad de Neiva con Victoria verdolaga por 0-1 con gol de Carmelo Valencia al minuto 51’, ya para la vuelta disputada en el estadio Atanasio Girardot de Medellín, el conjunto antioqueño volvió a ganar, pero esta vez por marcador de 2-1, resultado que le daría la novena estrella por un global de 3-1.

Para el segundo semestre, Atlético Nacional partía como favorito al ser el vigente campeón y respondería a la altura, ya que saldría primero en el todos contra todos con 38 puntos, producto de 11 victorias, 5 empates y 2 derrotas, resultados que le valdrían para ser cabeza del grupo A de los cuadrangulares semifinales.

Dentro del cuadrangular A, ocupó la primera casilla con 11 puntos, producto de tres victorias, dos empates y una derrota, todo esto por encima de América de Cali con 10 puntos, Once Caldas con 7 y Cúcuta Deportivo con 5.

En la final del torneo, Nacional llegaba con el rótulo de favorito por su mas reciente pasado, fue así como enfrento a La Equidad quien venia de ganar el cuadrangular B con 12 puntos por encima de Deportivo Pasto, Deportes Tolima y Boyacá Chico, el primer partido se llevó a cabo en el estadio Nemesio Camacho ‘El Campin’ de Bogotá, en donde el verdolaga se impuso por marcador de 0-3, gracias a los goles de Carmelo Valencia al minuto 22’, Sergio Galván Rey al minuto 58’ y  León Darío Muñoz al minuto 84’, todo quedó liquidado en Bogotá, ya que la vuelta en Medellín fue un partido de trámite, con pocas llegadas hasta finalizar 0-0, resultado que le daría la decima estrella a Atlético Nacional y que pondría una marca en el fútbol colombino, al ser el primer equipo en ganar dos campeonatos de liga el mismo año en torneos cortos, todo esto, bajo la dirección técnica de Óscar Héctor Quintabani Faggionali.

2011: un título para contrarrestar decepciones

Después de varios años desastrosos y varios inconvenientes durante el semestre teniendo que jugar inclusive en otras ciudades haciendo las veces de local, llegó el tan esperado titulo número 11 de Liga, después de vencer desde el punto penal a La Equidad Seguros. El Rey de Copas colombiano llegaba al 2011 con grandes contrataciones, una de ellas, el Mago Macnelly Torres que llegaba proveniente de Colo Colo, dando inicio así a una historia de amor entre el barranquillero y la afición verdolaga que hasta hoy, deja un balance de 10 títulos ganados. También se daba el regreso al banco de un gran referente, Santiago Escobar quien ya había sido campeón con el club en 2005, lo que daba esperanza en la hinchada después de haber tenido que sufrir un 2009 y 2010 para el olvido.

Atlético Nacional a pesar de dar inicio a la Liga 2011-I perdiendo de local contra Envigado con un resultado de 2-3 y un empate a un gol de visitante ante La Equidad Seguros, empezó a levantar en su fútbol y resultados, terminando el todos contra todos en la tercera posición con 33 Puntos detrás de Once Caldas que hizo 36 puntos y Deportes Tolima que hizo 34.

En cuartos de final, Nacional se enfrentó al Deportivo Cali dando paso a una serie muy disputada y muy recordada por la hinchada, pues en el partido de vuelta se dio un gol agónico en los pies de Jairo Palomino en el minuto 89 de juego que forzó el partido a definirse desde el punto penal, donde el arquero argentino Gastón Pezzuti sería protagonista tapando un penal y Jairo Patiño dando la clasificación a las semifinales con un cobro espectacular. En uno de los tantos inconvenientes de aquel semestre, tuvo que hacer las veces de local en el Estadio General Santander de Cúcuta, el partido de ida quedó 1-0 a favor de los azucareros y el partido de vuelta lo ganó el verde de Antioquia 2-1.

En la semifinal, se daba una llave muy difícil ante Deportes Tolima, un rival muy fuerte que ya había goleado 5-0 a Nacional en el todos contra todos. El cuadro antioqueño pudo volver a oficiar de local en su Estadio después de 4 fechas y allí con un marco espectacular, ganó 3-1 con dos goles de Dorlan Pabon y uno de Jairo Palomino, en el partido de vuelta en Ibagué, Nacional a pesar de perder el juego 1-0, mantuvo la ventaja que lo llevó a la gran final del Futbol Profesional Colombiano.

En aquella final se encontró contra La Equidad Seguros. En el partido de ida Nacional comenzó ganando con gol de Carlos Rentería pero terminó el partido perdiendo con un resultado de 2-1. Ya en el partido de vuelta, Nacional ganaba su partido cómodamente 2-0 con goles de Dorlan Pabón y Carlos Rentería, pero al minuto 92 un gol de Roberto Polo empató la serie y llevó a disputarse la final de la liga en definición desde el punto lugar donde Gastón Pezzuti nuevamente fue la figura tapando 3 penales de La Equidad y así dándole este nuevo título a Atlético Nacional en el fútbol colombiano.

La nómina completa de ese torneo fue: Gastón Pezzuti, Franco Armani, Cristian Vargas, Édgar Zapata, Víctor Giraldo, Stefan Medina, Stephen Barrientos, Danny Aguilar, Román Torres, Jair Iglesias, Juan David Duque, Juan Guillermo Arboleda, Jairo Palomino, John Valencia, Sebastián Pérez, Jairo Patiño, Víctor Ibarbo, Macnelly Torres, Edwin Cardona, Daniel Santa, Carlos Múnera, Camilo Piedrahita, Camilo García, Stevenson Santana, Fredy Hinestroza, Dorlan Pabón, Carlos Rentería, Yovanni Arrechea, Angelo Rodríguez, Orlando Berrío. D.T.: Santiago Escobar.

Juan Carlos Osorio: la era del dominio de Nacional en Colombia

El 2012 fue un año turbulento en la vida del Club Atlético Nacional, pero realmente la historia no había empezado allí. El título liguero del 2011 había supuesto una nueva alegría para los hinchas de Nacional, luego de varios años de un equipo de altos y bajos, con ausencia de conquistas. Esa ilusión renovada supuso, entonces, una inyección financiera a la institución con miras a reforzar el equipo cuyo objetivo era erigirse seriamente como un candidato firme a disputar la Copa Libertadores de América del siguiente año. Así pues, el campeón colombiano dirigido desde el banco por Santiago Escobar, empezó el curso 2012 con una nómina ampliada, que ya contaba con jugadores brillantes como Dorlan Pabón y Macnelly Torres, y que sumó al plantel jugadores que venían a reforzar el equipo pero que después se consagrarían en la historia del cuadro: Oscar Murillo, Alexis Henríquez, Farid Diaz, Alexander Mejía, etc.

El inicio de dicha empresa, de ese super Nacional, empezó bien –con un equipo que ganaba, gustaba y goleaba–, y que le alcanzó hasta para el mote hiperbólico del “Barcelona Sudamericano” pero terminó muy mal. La irregularidad, la falta de gol y un juego precario con respecto a sus posibilidades terminaron con el ‘Sachi’ afuera antes de disputar los octavos de final de dicha Copa. El éxito es una quimera. De la ilusión a la frustración en menos de seis meses. La eliminación de la Copa y el momento en la liga abrieron una grieta de la gente con el club: dirigentes en la mira, jugadores señalados y un futuro incierto.

Con ese contexto Nacional anunció la contratación de Juan Carlos Osorio el 03 de mayo de 2012. El estratega risaraldense venía precedido por su fama de académico –y por sus métodos pocos convencionales– y el país futbolero había visto su trabajo en ciernes en Millonarios y más consistentemente en Once Caldas, donde se había coronado campeón. Debutó rápidamente, solo diez días después, en un Nacional 3-1 Junior en el Atanasio y tuvo dos partidos más para probar jugadores y variantes en un primer semestre donde Nacional ya no tenía aspiraciones.

El siguiente semestre, el primero en realidad de la “Era Osorio”, fue uno difícil. El DT intentaba implementar una idea de juego novedosa –con un estilo que combinaba elaboración, juego directo y fútbol de banda– con un plantel que afrontaba una fuerte resistencia por un sector importante de la hinchada, y los resultados no fueron buenos. Las formas también estuvieron distantes de lo que la gente habitualmente espera de cualquier Nacional. El equipo cayó en una confrontación directa en las cuadrangulares semifinales con el Medellín y el ambiente en general era de crispación, de mal rollo generalizado. Osorio no había empezado bien. 

Para el principio del 2013 el ambiente no cambiaría demasiado. El equipo, aunque tenía una idea reconocible y casi siempre ganaba, no terminaba de convencer, de agradar por su estilo. Incluso, la consecución de la Copa Colombia (tras imponerse 2-0 frente al Deportivo Pasto) no parecía haber sido un aliciente suficiente. Pero Nacional avanzó a los cuadrangulares semifinales de ese semestre y, cuando todo hacía prever un nuevo fracaso tras malos resultados en las primeras jornadas, un tiro libre de Juan David Valencia en los últimos segundos de un juego en Ditaires ante Itagüí, lo cambió todo para siempre. Nacional se impuso en su cuadrangular de manera agónica y clasificó a la final contra un Independiente Santa Fe imponenteTras un 0-0 desalentador en el Atanasio, todo estaba dado para la consagración cardenal en ‘El Campín’, hasta que apareció Jefferson Duque. En una jugada antológica, el goleador antioqueño le dio la ventaja a los dirigidos de Osorio que se llevarían el título a casa tras imponerse 0 a 2 con otro gol de Luis Fernando Mosquera. Y la historia cambió de signo.

A partir de allí surgió “el equipo de Osorio”, un combinado que conseguiría, entre otras cosas, dos títulos de Liga más contra rivales tradicionales como Cali y Junior –siendo hasta ahora el único tricampeón en torneos cortos– y otra Copa Colombia, imponiéndose sobre Millonarios. En ese momento histórico, Nacional consiguió superar a América y Millonarios como el equipo con más títulos locales en Colombia y fue una época hegemónica. Además de los títulos, Nacional llegó a tener uno de los invictos más largos en cualquier competencia oficial de la FIFA en ese año con 29 partidos sin perder; Franco Armani consiguió un récord de 1.046 minutos con la valla invicta, un aproximado de casi 12 partidos; el club pudo establecer una marca de victorias, 46 anuales, y de goles, 125; y alcanzó cierto reconocimiento internacional perdido, tras eliminar al campeón vigente de la Copa Libertadores en el año 2014, y jugar la final de la Copa Sudamericana del mismo año ante River Plate de Argentina.

Tras la frustración de no conseguir el ya ansiado certamen internacional, y luego de un inicio de año bastante irregular en el 2015, Osorio se marcharía de Nacional para cumplir su sueño de dirigir en el futbol internacional, esta vez fue el turno de Brasil, más concretamente, del Sao Paulo. Pero Osorio instaló a Nacional en el futuro. No solo afianzó los cimientos, sino que proyectó al Club a lugares de privilegio que desde hace algún tiempo importante no estaba.

El lunes 10 de junio de 2019, y tras un nuevo periodo de naufragio deportivo e institucional, Nacional anunció que Juan Carlos Osorio volvería al Club. 1485 días pasaron para que Osorio y Nacional se volvieran a unir contractualmente, porque su vínculo con Nacional permaneció, incluso cuando estuvo afuera, estuvo presente en algunas decisiones claves en el orden de lo dirigencial y deportivo, pero también de manera emocional.

El mundo Nacional, necesitado de un golpe de opinión tras un año durísimo, donde los hinchas se enteraron abruptamente que el Club tras largos años de gloria y abundancia estaba enfrentando una batalla por una posible quiebra económica, se abrazaron al anuncio de la llegada de Osorio con esperanza. Sin embargo, la segunda etapa no ha sido fácil. Osorio, más enigmático que nunca, lidia con la zozobra y el murmullo permanente de una hinchada que aún parece exasperada por la desazón de los últimos dos años. Su equipo, aunque tiene nuevamente una idea reconocible, un modelo de juego otra vez novedoso, está atrapado en su propia irregularidad. El segundo semestre del 2019 el equipo quedó de primero en el todos contra todos, pero tuvo una presentación discreta en los cuadrangulares quedando lejos de las aspiraciones por el título, producto de su propia inestabilidad.

Este año la hinchada espera que, a pesar del mal trago del final del primer semestre y de los avatares del propio Osorio, el equipo, que cuenta con varios de los mejores jugadores del país, pueda imponerse y conseguir el título. “El tiempo es ahora: pasado y futuro abstracción”, como dice la canción, parece ser el reto de este Nacional de Osorio en su segunda etapa. Por ahora, el equipo de Osorio, que es un autentico sube y baja de emociones, marcha parcialmente de primero y a la espera de la competencia para seguir sorprendiéndonos con su enigma. 

Reinaldo Rueda: tiempo perfecto para "Rei-nar" de nuevo en América

Reinaldo Rueda Rivera llegó a Atlético Nacional el jueves 4 de junio de 2015. El estratega valluno llegaba con el reto no solo de volver a dominar el fútbol colombiano, como lo hizo Juan Carlos Osorio en su primer ciclo en Nacional, sino de llevar al Rey de Copas a la cúspide internacional, una tarea que el equipo verdolaga tenía pendiente luego de perder la final de la Copa Sudamericana en 2014. Una de las palabras que definió la época de Reinaldo Rueda Rivera fue la resiliencia ante situaciones complejas. En este sentido, la eliminación ante Junior sirvió para que el conjunto verdolaga corrigiera aspectos esenciales del juego de la mano de la sabiduría de Rueda.

Atlético Nacional conseguiría su título número 15 en el segundo semestre de 2015. Para conseguir dicha estrella y posterior clasificación a Copa Libertadores 2016 el equipo de Reinaldo Rueda tuvo que vencer en cuartos de final a Deportivo Cali en cuartos de final, a su tradicional rival Independiente Medellín en semifinales y a Junior de Barranquilla en una final que se definió desde el punto penal con Franco Armani como gran figura. De esta manera, en menos de 6 meses el director técnico demostraba su jerarquía y la máquina de fútbol que podía ser Nacional con la conducción de Reinaldo Rueda.

El 2016 es considerado por gran parte de la afición verdolaga como el mejor año en la historia de Atlético Nacional. El equipo dirigido por Rueda ganó tres títulos: la Superliga Aguila, la Copa Libertadores y la Copa Aguila.

A inicios de ese año, el verdolaga derrotó Deportivo Cali con un global de 5 a 0 para adjudicarse la Superliga. En el partido de ida, ganó por fuera de casa 2-0 con anotaciones de Jonathan Copete, mientras que, en el partido de vuelta, terminó de finiquitar el título ganando 3-0 con goles de Macnelly Torres, Sebastián Pérez y Luis Carlos Ruiz. El título más importante de ese año, que fue la segunda Copa Libertadores, luego de 27 años, convirtiéndose en el único equipo colombiano en repetir este importante título. El verde disputó 14 partidos en dicho certamen, ganó 10 partidos, empató 3 y solo perdió uno, que, si se traduce en porcentaje, da un rendimiento del 79% que convirtieron al equipo antioqueño como el mejor campeón del torneo en los últimos 34 años, tras vencer en la serie final a Independiente del Valle de Ecuador.

También se coronó campeón en la Copa Aguila. Su participación inició desde los octavos de final, en donde venció 3-2 en el global a Real Cartagena; en cuartos de final venció en el global 4-2 a Patriotas Boyacá y en la final venció en el global 3-1 al Junior de Barranquilla, dando la vuelta olímpica en la ciudad 'currambera'. Además, llegó a las dos semifinales de la liga y también a la final de la Copa Sudamericana, que no se jugó por la tragedia que sufrió el plantel de Chapecoense y obtuvo el tercer puesto del Mundial de Clubes. Con estos números fue considerado por la Federación Internacional de Historia y Estadística de Fútbol como el mejor equipo del mundo en dicho año.

En 2017, Nacional seguiría por la senda triunfadora. Por ser ganador de la Copa Libertadores, disputó la Recopa Sudamericana frente a Chapecoense. En el partido de ida, los antioqueños perdieron 2 goles a 1 en suelo brasileño, pero en la vuelta, los de Rueda remontaron y vencieron a los brasileños 4 a 1 para un marcador global de 5-3. Este torneo significó el segundo título internacional de Reinaldo Rueda con Atlético Nacional y el quinto en menos de dos años como estratega del equipo.

El último partido dirigido por Reinaldo Rueda como timonel verdolaga fue el 18 de junio del 2017. En aquella ocasión se disputaba la final del fútbol colombiano entre Atlético Nacional y Deportivo Cali. Nacional llegaba abajo 2-0 en el marcador, pero con la jerarquía y mística que caracterizaba al equipo de Reinaldo, el verde se quedó con el título luego de un contundente 5 a 1 en el partido (5-3 el global) que significó la estrella 16 de Atlético Nacional.

Biografía elaborada por: Sebastián Yepes Vélez, Juliana Flórez Alfonso, Carlos Daniel Osorio, Alejandro Vidal, León Andrés Barrera, Ismael Silva, Pablo Durango, Esteban Guerra y Juan Pablo Erazo.

//