El Millonarios de Lillo: un abanico de posibilidades para encarar el clásico
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Desde su llegada a la capital, Juan Manuel Lillo ha sido enfático en ratificar la necesidad de utilizar toda la plantilla que tiene a su disposición. La fiel muestra de esto fue en Tunja en la fecha 3 frente a Chico, en donde a pesar de la derrota y de salir a la cancha con un equipo prácticamente para disputar cualquier partido de Copa Colombia (la gran mayoría juveniles), para el español ha sido el mejor partido disputado en lo táctico de sus dirigidos.

La respuesta del DT ante la avalancha de críticas que le cayeron encima en esa oportunidad, por como encaro el juego; fue contundente: "Tengo 25 jugadores inscritos, ¿porqué no debo utilizarlos? Si están inscritos es porque tienen la capacidad de jugar en la primera de Millonarios".

Si bien la alineación en Tunja ha sido la mayor determinación con la que Lillo sorprendió a propios y extraños, no fue la primera. Puesto que si bien el primer partido en Envigado salió como la mayoría esperaban, para el partido en Bogotá ante La Equidad, puso una línea de 3 con Ochoa, Cadavid y Henríquez. Hay que hacer bastante memoria para encontrar en los libros un antecedente de Millonarios jugando únicamente con 3 en el fondo. Ni si quiera en la época del mal llamado "recreacionista" Juan Carlos Osorio el azul jugó con 3 en el fondo, como si lo acostumbra hacer hoy en día el pereirano en Atlético Nacional.

A todo lo anterior hay que añadirle el nuevo cambio táctico implementado en la cuarta jornada en el súper clásico frente a Nacional. A pesar de salir nuevamente con la famosa línea de 3: Henríquez, Torres y Cadavid -esta vez sí todos centrales-, la sorpresa fue esta vez la inclusión de un solo punta en la parte de arriba. En esta ocasión, el goleador Dayro Moreno estaría solitario en el frente de ataque.

Tal vez, contra Nacional y contradiciendo al propio Lillo, Millonarios tuvo el mejor rendimiento táctico en lo que lleva del torneo, el español se lo gano en el terreno de campo desde el minuto 0 hasta el 90 al pereirano. El azul no solo fue inteligente con el balón, acompañando por los costados permanentemente con Díaz y Ochoa a Dayro quien siempre tenia a quien entregar cerca al área rival, porque estaban constantemente junto a él, Vásquez, Vargas y/o Robayo.

En aquella ocasión, ya con el marcador a su favor, el DT azul, volvió a ganarle la partida a Osorio, colocando y retornando a la línea de 4, al ingresar a Blanco por Díaz y poner a Lewis como lateral derecho junto con Torres Henríquez como centrales y teniendo a Cadavid en la banda izquierda. Con esto, Millonarios no solo cerro el partido, sino a pesar de quedarse con 10 -igual que su rival- tuvo varias chances de concretar el cuarto gol.

Cuando todos esperábamos que los 3 puntos conseguidos ante el cuadro verdolaga, fueran el punto de inflección para ver al Millonarios de Lillo que tanto se espera, llego el juego en Pasto. Volviendo a los 4 defensores con Lewis, Torres, Henríquez y Díaz. Pero la sorpresa esta vez fue la inclusión de 3 volantes de marca y nuevamente Dayro acompañado arriba con Agudelo. Pero la clara intención de salir con Vargas, Ortiz y Robayo, era la recuperación del balón lo más rápido posible con el fin de salir jugando con Mayer y que éste aprovechará la velocidad de los de arriba. De hecho, así llegó el único gol azul, ante una recuperación en la mitad de Torres, éste se la entrega a Robayo el cual se la cedió a Dayro quien elaboró una pared con Agudelo, para que el de Chichoral terminará abriendo el marcador.

Y Lillo siguió sorprendiendo -aunque cada vez es menos sorpresa-, esta vez en el pasado duelo frente a Once Caldas en El Campin, volviendo a salir con 3 en el fondo: Henríquez, Torres y Cadavid. Teniendo en cuenta el partido frente a Nacional, en el planteamiento táctico se generaron 2 cambios, contra el conjunto albo no estuvieron Alex Díaz ni Omar Vásquez (suspendido), el primero reemplazado por Cristian Alarcón y el segundo por “Ganiza” Ortiz, tal vez esa fue la gran diferencia comparando el partido frente a Nacional, mientras contra el verdolaga el volumen de ataque que ejercía Millonarios era siempre con mínimo 5 o 6 hombres en el área rival. Contra Once Caldas, por el hecho de tener de nuevo 3 hombres de marca (Ortiz, Vargas y Robayo), siempre que la recibía Dayro tenía que retrocederse unos metros para lograr encontrarse con algún compañero y así poder generar posibilidades de ataque.

Por supuesto que en la táctica también se deben analizar las innumerables ocasiones en las que Once Caldas genero peligro gracias a las constantes salidas erróneas que desde el fondo de Millonarios se realizaban. Fueron una tras otra, que el gol del “blanco, blanco” se veía venir tarde que temprano. Y es que Lillo, no solo se debe preocupar por cómo parar a sus dirigidos, sino también cómo éstos deben solventar ocasiones en las que el rival ya sabe lo que el azul intenta elaborar. Ya para nadie es un secreto que cada vez que Delgado tiene un saque de meta va a intentar a como dé lugar, salir jugando por abajo, siendo negligente a "rifar" el balón mediante un pelotazo.

Pues bien, Lillo debe ser consciente de esto y frente a Santa Fe en el primer derby capitalino, las variantes cuando se tenga el balón en campo propio deben ser múltiples. Puesto que con el español nunca se sabe cómo se irá a ir desde el pitazo inicial, las opciones pueden variar. En dado caso, si vuelva a utilizar la figura de 3 en el fondo y 3 volantes de marca, la pelota larga debe ser una posibilidad con el fin de que estos volantes hagan superación numérica y ganen los rebotes, de esa forma iniciar la jugada por los costados con cualquiera de los 2 carrileros que se utilice.

Puede ser que en el clásico lo más problable es que salga con 3 defensores, a pesar que se juega de visitante, en Bogotá, ese esquema en el fondo ha sido una constante. Y sí el salir jugando con el balón en los pies es una prioridad, la opción de otro volante ofensivo que acompañe no solo a Mayer sino a Dayro es una alternativa que puede dar resultados positivos. Función que pueden cumplir Omar Vásquez después de pagar las fechas que estuvo suspendido o Harrison Otálvaro quien frente a Once Caldas le dio una cara diferente al equipo y se noto preciso en cada pelota que tuvo en su poder. Con 2 volantes creativos, el jugar por abajo se hace mucho más fácil, ya que uno puede acercarse al defensor o volante de marca que la tenga a la hora de un saque de meta y de esa forma desprenderse de la esférica con el otro volante ofensivo quien desde luego, se deberá encontrar ya en territorio rival.

Lo cierto es que se puede hablar mucho de la táctica implementada por Lillo en Millonarios, más aún cuando en 6 fechas no se ha repetido once inicial y menos figura táctica. Así que la verdad recae en los protagonistas y lo que éstos salgan hacer el día del compromiso. Teniendo en cuenta que el próximo será nada más y nada menos que un clásico, en el cual el rival de patio llega líder e invicto. Que mejor momento para poder consolidarse de una vez por todas y dar ese plus que en partidos como estos se debe dar, donde la táctica no vale.

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