La pizarra de Pékerman: el orden de las ideas, no altera el producto
Foto: Karoll Pineda

Pékerman sumó, dividió y sacó el resultado, merecido y esperado; victoria 2-1 ante Estados Unidos. Las ideas podrían haber sido desde un principio iniciar ganando, tocando la pelota y sin agonías ofensivas, pero Armero les dio una mano a los estadounidenses y las cosas cambiaron.

Primer tiempo: inmerecida victoria estadounidense

Colombia arrancaba con el dibujo táctico de 4-4-2: Vargas al arco; Arias y Armero eran laterales derecho e izquierdo, respectivamente; como centrales, Pékeman apostó con Murillo y Franco. En el mediocampo aparecieron Aguilar y Sánchez. Por los costados, James y Cuadrado se encargaban de desbordar; y Teófilo junto a Bacca, eran los referentes en el área.

Las fichas se movían cuando se defendían. Doble línea de tres por delante de los cuatro defensas. James se posicionaba al lado de Bacca y Teo, mientras Cuadrado hacía tridente junto a Sánchez y Aguilar.

Poco tránsito en el mediocampo. Mucho desequilibrio de Colombia que atacaba los espacios con mucha rapidez y poca precisión.

Era el minuto 7, penal por mano de Pablo Armero. Marcó Jossy Altidore, 1-0 a favor de Estados Unidos. Cambio en el tablero táctico. Adelanto de líneas y el ataque ahora debía ser constante y ágil.

La salida en defensa de Estados Unidos permitía que Colombia hiciera una presión arriba que daba resultado. Bacca y Teo iban contra los centrales, James detrás de ellos formaban un triangulo, Sánchez doblegaba la marca y Cuadrado presionaba a quien tuviese la pelota. Asfixiante marca colectiva, lograba la tricolor.

Sin embargo, los ataques del equipo colombiano se frustraban en el último cuarto de cancha. Arias y Armero no rompían la línea de cal por los costados. Cuadrado cayó en la impresición y Teófilo se diluyó en medio del bloque defensivo estadounidense.

Los dirigidos por Jurguen Klismann se llevaron la victoria parcial al final del primer tiempo. Le bastó con una mano que le dio Armero y con un repliegue defensivo, basado en un equipo corto y compacto, cubriendo cada espacio.

Cambio de ideas, con resultado favorable

Foto: AFP

Al complemento, Pékerman mueve a James al centro del campo por detrás de Teófilo y Bacca, los delanteros. La pelota pasaba por los pies de Aguilar y esto distribuía a sus compañeros. Era el anclaje ofensivo del equipo.

Cuadrado estaba desenchufado, se mostraba impreciso y por momentos, egoísta con sus compañeros. Pero, apareció Santiago Arias y la banda derecha se convirtió en el flanco más peligroso del ataque colombiano. Armero ya no hacía el trabajo ofensivo debido a la falta de fútbol que mostraba; se notaba lento y escaso de ideas.

Al minuto 60, James entendió que entrelineas debía tocar verticalmente, Bacca le hizo el complemento con una diagonal cortando la defensa contraria. Resultado de la ecuación: anticipo y gol del oriundo de Puerto Colombia. Empataba a un gol.

Rapidez, vertigo y toque

Pékerman le dio ingreso a Edwin Cardona por Aguilar. El de Nacional, tomó el mando por detrás de James, sirviendo así, de enlace entre la defensa y el ataque. Estados Unidos adelantó sus líneas y aparecieron los espacios. Refrescaba el mediocampo con un jugador versátil y con buen pie. Posteriormente, Carlos Bacca saldría y Adrián Ramos tomó el relevo.

El dibujo ofensivo pasó de un 4-4-2, a un 4-1-2-1-3. El único mediocentro defensivo era Carlos Sánchez. Cardona y Cuadrado jugaban por delante y abiertos por los costados, mientras James era el '10' por detrás del tridente ofensivo. El movimiento en forma de acordeón -recoge y estira- aparecía en el mediocampo en la transición defensa-ataque y viceversa.

Estados Unidos atacaba pero el muro defensivo cafetero era inquebrantable. Colombia era más rápido y le imprimía vértigo a sus ataques porque encontraba más espacios.

Cardona y James tocaban la pelota en la puesta del área. Ramos se movía inteligentemente y Arias rompía la línea de cal por la derecha.

Teófilo logró el desmarque y Bacca salió de la zona. Cardona cortó en diagonal, apoyado por la asistencia profunda de Ramos. El antioqueño remató pero su disparo era bloqueado por un contrario. Tomó el rebote, tiro el centro y Teófilo, sin marca, anotó de cabeza la diferencia del partido. Minuto 87, 2-1 a favor del conjunto cafetero.

El cambio de ideas en el transcurso del encuentro no fueron impedimento para que ganara en la noche de Londres, con un tablero lleno de líneas, ecuaciones resueltas y con el mismo el epílogo que buscaba Pekerman: victoria merecida para Colombia. Ahora piensa en su próxima tarea: Eslovenia.

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