Asalto I: tablas en el Atanasio
Foto: AFP

A las 19:30 hora colombiana, las escuadras saltaban al terreno de juego. El recibimiento de los hinchas que abarrotaron el Atanasio Girardot fue monumental. La energía que expresaron los fanáticos, fue absorbida en mayor proporsión por los jugadores verdolagas, quienes tuvieron la mayor agresividad desde el primer instante. 

Nacional desdibujó del campo a River

Tras el pitazo inicial, Atlético Nacional enfrentó el partido desde el primer minuto con la actitud de distribuir el cuero por toda la cancha. A los cuatro minutos, Cardona remató de tiro libre pero la madera evitió que se abriera el marcador; se salvaba River. 

Los millonarios se vieron superados en el primer cuarto de juego por el verdolagaen la tenencia de la pelota; Ponzio no referenciaba a Cardona y la línea de cal del terreno de juego, ubicada en la zona izquierda de River, se empezó a borrar de apoco debido al constante desborde de Berrio por dicho lugar. Mejía realizaba la labor defensiva en el mediocampo a la perfección y Teofilo, no recibía con libertad cuando atacaba el equipo argentino. Nacional jugaba ancho y largo.  

El equipo de Gallardo fue pasivo y se mostró poco agresivo; no por la cantidad de faltas cometidas sino por la poca capacidad de recuperación que tenían los volantes al momento de perder la pelota. 

Sobre el ecuador de la primera mitad, Cardona colocó en profundidad un pase delicioso a Orlando Berrio, que ganó la espalda de Valgioni. El cartagenero remató cruzado y anotó el 1-0, parcial, dejando atónico a los dirigidos por 'el muñeco', que desde el banco, mostraba preocupación.

River no se recuperó y el pitazo final, salvó a la escuadra 'gaucha'. Nacional terminó en campo ajeno y con el mejor de estados futbolísticos. 

Estado anormal en Nacional y recuperación millonaria

Para el segundo tiempo, River Plate adelantó sus líneas y fue más agresivo. Pisculichi se movió entrelíneas y Teofilo creaba espacios con su salida del area. Nacional no encontraba la pelota y la presión alta de River, obligaba a dividir en la salida. 

Sobre el minuto 61, Pisculichi pintó la porteria contraria con la banda roja de los millonarios. El cambio de aspecto de Nacional fue anormal. River empataba y reiniciaba el juego, ahora, con la ventaja a su favor -en el juego-. 

Osorio quizo responder con Perez a dentro y Copete afuera. Doble linea de cuatro y dos delanteros. El verdolaga recuperó instantaneamente la posesión, aunque no se recuperó del todo. 

Gallardo sacó a Mora y lo puso a Cavenaghi; acto seguido, Kranevitter tomó el relevo de Pisculichi. La idea: Cavenaghi dentro de area y Teofilo con más libertad, sin posición fija; además, Kranevitter cubría la espalda de Ponzio, que tuvo la tarea de controlar a Mejía, impidiendo que el enlace mediocampo-ataque, no fue lucido. 

Nacional perdió ritmo en el ataque. Cardona -por obligación táctica- salió del centro y se fue al costado; allí, se diluyó y la ofensiva verdolaga decayó en sorpresa. Los movimientos eran marcados y anticipados con facilidad por los defensores millonarios

El partido concluyó con un bache futbolístico donde ninguno de los equipos entregaba emociones. El empate perduró en el placar y por ello, todo se definirá en el estadio Monumental de Nuñez, en Buenos Aires, Argentina. Una semana separa este encuentro con el próximo -la vuelta-, tiempo para replantaer y corregir errores. Tiempo que llama a la reflexión y al orden táctico. Tras cumplirse ese lapso, Verdolagas y Millonarios chocarán por última vez, para conocer quién será el que toque la gloria. 

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