Atlético Bucaramanga a demostrar su excelente año
Foto: Vanguardia Liberal

Devastador o arrollador, esos son los dos calificativos con los que se puede describir el rendimiento del Atlético Bucaramanga durante todo el año. El ‘leopardo’ disputó 32 partidos, de los cuales ganó 21, empató ocho y perdió tres compromisos, hizo 55 goles y le convirtieron 17, lo que da un total de +38. Sin ninguna especulación y exageración, la campaña es prácticamente perfecta.

Primer semestre de calidad

Luego de pasar el trago amargo de los cuadrangulares en enero y no poder conseguir el tan anhelado ascenso, el onceno ‘auriverde’ no perdió tiempo, recompuso muchas cosas en el interior del camerino y mantuvo el mismo plantel; también hizo una buena pretemporada para corregir errores y evolucionar virtudes, con el fin de ser protagonista en los dos torneos del año.

Y así fue, inició con un marcador contundente de 6-0 ante Expreso Rojo, en el ecuador del torneo empató 0-0 ante Real Santander y finalizó ganando de visitante 1-2 ante Deportivo Pereira. El equipo prácticamente arrasó en este primer semestre, planteó la misma idea en todos los partidos que disputó, basada en salir a ganar desde el primer minuto, ser sólido en la parte defensiva y contundente en el medio campo.

Tras tener opciones para ir a la Liga Águila al principio del año y no concretar nada, John Freddy Pérez retornó al equipo de la ‘ciudad bonita’ con una idea principal: echarse la responsabilidad ofensiva en sus pies y liderar todo en el terreno de juego; pero no lo hizo solo, contó con la ayuda de Pablo Rojas y Daniel Cataño, sus principales socios en el ataque, entre ellos tres se encargaron de dejar definido y plasmar en más de una ocasión, el principal objetivo del equipo, ser el primero en la tabla de posiciones.

Todo el certamen fue prácticamente perfecto, dominaron en los compromisos, ganaron con supremacía y por momentos mostraron un nivel prácticamente de la Liga Águila. Pérez y Cataño se convirtieron en la principal sociedad para crear ideas ofensivas en el onceno búcaro, Pablo Rojas siempre fue el rápido, el que desbordaba por los costados y ganaba en velocidad a las defensas rivales. Carlos Giraldo fue como el “papá” de todos, inyectó jerarquía en los momentos decisivos de este torneo. Entre Andrés Mosquera y James Aguirre se encargaron de volver un cerrojo el pórtico ‘auriverde’.

Segundo semestre atípico

Tras tener un primer semestre de ensueño e ilusionador para su hinchada, Atlético Bucaramanga empezó Torneo Águila II con malas noticias, dos jugadores incisivos y cruciales se fueron para la Liga Águila, John Pérez para el Deportivo Cali y Pablo Rojas para Uniatónoma. Lo que conllevó a su técnico José Manuel ‘Willy’ Rodríguez a replantear diferentes situaciones en lo táctico, con el fin de encontrar otra estrategia que pudiera suplir las funciones de ambos jugadores en el terreno de juego.

Para el cuerpo técnico no fue fácil encontrar un esquema para suplir las funciones de los jugadores que emigraron, pero eso ayudó para que aparecieran nuevas variantes como Víctor Zapata y César Amaya, quienes junto a Daniel Cataño tomaron la responsabilidad de sacar adelante al equipo, tanto en el interior, como en los partidos que disputaron en el semestre.

Así mismo, por momentos con dudas y en otros con firmeza, Atlético Bucaramanga fue conformando una idea de juego basada en las ideas creativas de Daniel Cataño, la recuperación y liderazgo de Carlos Giraldo y la finalización de Víctor Zapata junto con César Amaya. Sin duda no fue el mismo equipo arrasador y dominante del primer semestre, pero ganó partidos y eso le sirvió para ganar confianza durante todo el Torneo Águila II.

En el actual torneo comenzó ganando de visitante ante Expreso Rojo 1-0, en la mitad perdió de local ante Real Santander 0-1 y finalizó empatando 0-0 ante Deportivo Pereira. Por lo que se vio durante todo los partidos que disputó el ‘leopardo’, jugadores como Víctor Salazar, José Najera y John Stewart García quedaron en duda, pues fueron intermitentes en los compromisos que jugaron.

Aspectos positivos

  1. Hay confianza en el interior del plantel porque fueron claros dominadores durante todo el año en el Torneo Águila.
  2. El equipo cuenta con dos arqueros de primer nivel, James Aguirre y Andrés Mosquera a quienes les hicieron 17 goles durante ambos torneos que disputaron.
  3. José Manuel ‘Willy’ Rodríguez cuenta con un asistente de primer nivel, Diego Alonso Barragán, hombre que conoce el fútbol profesional colombiano como la palma de su mano.
  4. César Amaya se convirtió en el goleador del equipo; Carlos Giraldo en el jugador líder de la plantilla y Daniel Cataño en el generador de ideas.

Aspectos negativos

  1. Tiene constantemente lagunas en los compromisos, por momentos no encuentra el juego que le caracteriza y termina otorgándole tiempo a su rival.
  2. En ocasiones hay dudas en la defensa, aunque son los mismos centrales, en pasajes de los compromisos son descoordinados.
  3. No hay la misma sociedad creativa que hubo en el primer torneo, eso lleva a que el equipo dependa de individualidades en algunos compromisos.
  4. Cuando el equipo disputa los compromisos, no los gana con absoluto dominio como sucedía en el primer semestre, lo que por momentos termina afectando el nivel en el desarrollo de los partidos. 
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