Atlético Nacional, un líder del que genera más dudas que certezas
Foto: Atlético Nacional

Aunque es visible la devaluación ofensiva del verde paisa, la generación de fútbol es lo más preocupante. Cuando el cuerpo técnico decidió optar por un equipo sin tantos hombres adelantados, jugadores como Jarlan Barrera, figura de la primera mitad del campeonato, vio afectado su fútbol y carece de protagonismo al no contar con opciones claras de pase en el ataque, lo cual le obliga a salir de su zona de influencia para sacar al equipo desde atrás.

Hernán Barcos no es un jugador que genere espacios con diagonales, por lo tanto los pasadores del medio campo le deben entregar el balón en los pies, limitando las alternativas ofensivas. Candelo es un jugador importante cuando desborda por banda derecha al juntarse con Helibelton Palacios, pero en los últimos partidos ha jugado con perfil invertido y ha decrecido en su fútbol. Vladimir Hernández era uno de los más influyentes en el juego, desbordaba, ganaba en velocidad, gambeteaba (algo que no tiene ningún otro jugador), pisaba el área y era el socio de todos al entrar permanentemente en el circuito de juego.

Pero el jugador que más controversia genera, con la forma de jugar de Nacional es Baldomero Perlaza, hombre fundamental para el cuerpo técnico. Al dejar un hombre más para el equilibrio del equipo, los verdolagas han logrado controlar los partidos, aunque las pelotas quietas siguen haciendo daño. Baldomero es fundamental en la labor defensiva, tiene agresividad, corpulencia y determinación, pero le falta juego con el balón.

Perlaza es la solución para algo que ya había corregido el cuerpo técnico desde el posicionamiento en el campo y las funciones de cada jugador, la carencia de Nacional, hoy, es la generación de fútbol, para lo cual Baldomero es intrascendente. El armado de la nómina titular, y los cambios a lo largo de los partidos, son las causas fundamentales de los peros que puede tener la gente al referirse a este Nacional.

El problema es que el desarrollo de los últimos partidos le ha dado la razón a los hinchas. Nacional se volvió un equipo poco agresivo, resultado de una pobreza futbolística a la hora de generar futbol desde el medio campo, puesto que los jugadores que alinea el técnico no son los adecuados para esa función. Juan Carlos Osorio volvió de Inglaterra y tendrá que replantear sus decisiones, su equipo debe encontrar de nuevo la confiabilidad en ataque y solidificar un equilibrio defensivo, y esto se logra, en gran proporción, al alinear los jugadores adecuados y hacer los cambios correctos.

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