Análisis de un Atlético Nacional deslucido
Foto: DIMAYOR

Históricamente la hinchada del Atlético Nacional se ha declinado por una propuesta de juego ofensiva y de posesión, en la que la pelota es protagonista y con el pasar de los minutos el rival es sometido, de esta manera se han escrito las páginas más gloriosas en su historia. Con el arribo del nuevo cuerpo técnico encabezado por el profesor Alexandre Guimarães, la hinchada debe ser consciente de que el objetivo es el mismo, ganar, pero las formas son distintas.

En las dos salidas del equipo, se ha priorizado del orden defensivo, la posesión ha sido del rival y las transiciones rápidas son una constante. En el partido ante Independiente Santa Fe, Aldair Quintana tuvo una gran actuación y los de arriba fueron certeros para darle la victoria a los verdolagas. Distinta fue la historia en la llave ante Deportes Tolima y un error tempranero por el sector izquierdo permitió que Anderson Plata pusiera un centro, que de manera increíble falló Daniel Cataño. Los siguientes minutos fueron diputados en el mediocampo de tal manera que Andrés Andrade y Bryan Rovira fueron amonestados; la jugada que hubiese cambiado la historia llegó a falta de cinco minutos de finalizar el primer tiempo, Yerson Mosquera le ganó un duelo aéreo al arquero Montero pero el colegiado lo invalidó por una falta inexistente; luego de esto, el pijao se acercó en dos oportunidades al arco de Quintana.

En el segundo tiempo, el equipo buscó controlar más las acciones e inquietar el arco tolimense, hasta que en el minuto 71 un tiro libre ejecutado por Jaminton Campaz rompió el cero y la confusión de los verdolagas fue evidente, aparecieron los errores defensivos y junto a las malas decisiones del juez Andrés Rojas, el partido se diluyó entre la expulsión de Nicolás Hernández y el segundo gol del Tolima.

Así fue el funcionamiento colectivo

Aldair Quintana, gran figura en el partido ante Santa Fe, tuvo algunas atajadas importantes, pero estuvo comprometido en como armó la barrera en el primer gol del Tolima; la zaga defensiva conformada por jugadores muy jóvenes lució nerviosa y cometieron errores que en este tipo de partidos son decisivos; en esta ocasión, los mediocampistas se preocuparon más por cortar el juego del rival que por generar ataques propios y manejar las riendas del partido y en cuanto a los delanteros, tanto Déinner Quiñones como Vladimir Hernández pasaron desapercibidos y Jefferson Duque tuvo algunas aproximaciones que llevaron poco peligro. Los ingresos de Michael Chacón, Danovis Banguero y Jarlan Barrera no tuvieron mayor incidencia en la segunda mitad.

La principal dificultad que tuvo Nacional fue no encontrar líneas de pase claras y apelar los 90 minutos al pelotazo y al juego físico, algo en lo que el Deportes Tolima tiene clara ventaja. Aunque el equipo tiene por delante tres competiciones y el proceso de Guimarães apenas empieza, no deja de ser preocupante esa seguidilla de malos resultados ante los pijaos, especialmente en las fases decisivas.

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