Raúl García
Raúl García
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Raúl García

1986 Pamplona


Que uno de los mejores entrenadores del mundo, como Simeone, te elogie y te tenga en tanta estima no es casualidad y es que Raúl García es uno de los grandes jugadores de LaLiga en los últimos años. Comenzando por el equipo de su pueblo hasta llegar al Osasuna, para después brillar en el Atlético y finalmente, quién sabe si para cerrar su etapa profesional, pasar por el Athletic; en todos los equipos en los que ha jugado, el navarro ha tenido un papel protagonista, algo que habla muy bien de él. 

El mediapunta iniciaría su carrera en el CD Ardoi, de la localidad de Zizur Mayor donde daría las primeras patadas en un campo de fútbol. Pero, pronto el Osasuna se cruzaría en su camino, pasando a formar parte de las categorías inferiores hasta debutar con el primer equipo en agosto de 2004. Su primer partido fue ante el Barcelona y la oportunidad se la dio Javier Aguirre, el entonces entrenador de los rojillos. En esa temporada (2004/05) el equipo alcanzó la final de la Copa del rey y, aunque la perdió ante el Betis, Raúl García ya había debutado en 1ª División a pesar de que jugó gran parte de la temporada en el filial.

Asentamiento y llegada al Calderón

En la temporada 2005/06 logró consolidarse en el primer equipo a base de una de sus mayores bazas, el gol. Aportó 5 tantos para lograr la clasificación del conjunto navarro a la Champions League por primera vez. Al término de esa temporada El Vasco Aguirre fichó por el Atlético de Madrid y el equipo no funcionó tan bien, bajando hasta el 14ª puesto en la competición doméstica y cayendo en la Champions en fase de grupos.

Así, tras el fiasco europeo, Rulo terminó juntándose con el entrenador mexicano en el club colchonero. Sus dos primeras temporadas cerca del Manzanares, en las que fue titular, dejaron varios goles que ayudaron al equipo a mantenerse 4º para jugar la máxima competición europea. En 2010 fue campeón de la Europa League y subcampeón de la Copa del rey, mientras que la siguiente temporada aún le reservaría otro título, la Supercopa de Europa. Sin embargo, con el paso de los años fue perdiendo protagonismo en favor de Tiago. El portugués se hizo con la titularidad y dejó en el banquillo al navarro, que terminó saliendo cedido de vuelta al Osasuna.

Un paso atrás para coger impulso

En la temporada 2011/12, ya en Pamplona, superó los 200 partidos en LaLiga y los 100 con los rojillos. Su vuelta al equipo navarro le vino bien para seguir contando con minutos y al término de la temporada se convirtió en el máximo goleador con 11 goles, logrando así su mayor cifra anotadora hasta esa temporada.

Una vez terminada su cesión en Osasuna, y con Simeone ya en el banquillo colchonero el centrocampista volvió para conseguir su segunda Supercopa de Europa ante el Chelsea. Si bien ese año tuvo un papel importante, no consiguió ser titular, pero ese rol fue suficiente para que fuera renovado hasta 2018 y que consiguiera la tercera capitanía. En 2013, ya contando con más minutos, se convirtió en el jugador con más partidos en competición europea del Atlético de Madrid por encima de Luis Aragonés. Además, ese mismo año batió su mejor registro goleador con 17 tantos, que ayudaron al equipo a conquistar LaLiga y a ser subcampeón de Champions. Ya en la temporada 2014/15 consiguió ser segundo capitán y el 6 de diciembre alcanzó los 300 partidos como colchonero. Terminó la temporada con 10 goles y con 329 partidos vestido de rojiblanco en su haber. Al final de la misma, decidió acabar con su vinculación con el club para iniciar una nueva aventura en el norte, esta vez en San Mamés.

Un nuevo reto como león

El 31 de agosto de 2015 fichó por el Athletic y logró anotar en su primer partido ante el Getafe. Desde el principio congenió estupendamente con Aduriz, llegando desde segunda línea y anotando hasta 11 goles en su primera temporada. En su segundo año se le detectó una alteración cardíaca durante la pretemporada, la cual no impidió que iniciara el ejercicio en un gran estado de forma. Finalmente, en la temporada 2017/18 le operaron del corazón y a finales de mayo el Athletic le extendió el contrato hasta junio de 2020.

Tras las dificultades que le ocasionó la operación anotó varios goles importantes en la temporada 2018/19 para mantener al conjunto rojiblanco en el 7º puesto y entrar en Europa League. Finalmente, en esta última temporada (2019/20), tan atípica por el coronavirus, el navarro ha logrado convertirse en una de las piezas claves del equipo, mutando su posición a la de un falso nueve, por la ausencia de un delantero que fije a los centrales. Este cambio de demarcación le ha convertido en la mayor referencia ofensiva del equipo con un total de 15 goles, siendo el 2º clasificado en la lucha por el Zarra y el 5º por el pichichi. Además, su madurez a la hora de jugar le ha convertido en uno de los mejores jugadores de la temporada en toda la competición doméstica y le ha valido para renovar con los rojiblancos por un año más sin cláusula de rescisión.

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