Un Chelsea con fortuna se lleva la victoria a domicilio (3-0)
Abraham y Werner, goleadores del encuentro. Fuente: Chelsea FC

Arrancaba una tercera jornada de Champions en el Stamford Bridge en un encuentro que enfrentaba al Chelsea frente al Stade Rennais francés. Los locales contarían con la ventaja sobre la clasificación de un grupo E (4 puntos) dominado por los de Lampard y acompañados del Sevilla, con el que ya se había visto las caras. Los visitantes, por su parte, llegaban al duelo con un solo punto recibido del empate contra el FK Krasnodar, junto al que moran en la parte baja de la tabla. En lo que respectaba a su rendimiento, ambos equipos se encontraban en un gran estado de forma, con un Rennes que se posiciona el tercero en la Ligue 1 y un descomunal Chelsea que, con un invicto de 9 partidos, tenía mucho que ofrecer en su casa.

Fútbol discreto, pero rico en goles

El primero en acariciar el área enemiga fue el Chelsea. También fue el primero en hacer gol, que llegaba en un penalti en el minuto 9 de partido. Un control largo de Timo Werner que parecía desembocar en una pérdida en área rival, le termina favoreciendo para recibir contacto tras la entrada de Dalberg, una tarascada evitable que además recibió amonestación. El mismo Werner transformó el penalti, pasando antes por las manos de Gomis que, certero en la estirada pero no en la parada, no pudo frenar el avance del esférico.

Timo Werner celebrando su el gol de penalti.  |  Fuente: Chelsea FC
Timo Werner celebrando su el gol de penalti. | Fuente: Chelsea FC

 

Tras el gol, que llegaba sin dominio claro por parte de ambos conjuntos, el Rennes encaminaba y conducía por medio de sus cinco centrocampistas encargados de hacerse dueños del juego, pero sin efectividad. Tampoco era claro en su juego el Chelsea por lo que la posesión se repartía de un extremo a otro del campo, sin una clara intencionalidad. El cuero volaba más que rodaba y una sucesión de centros imprecisos a ambas áreas marcaba el ritmo de los primeros minutos de juego.  Ese ritmo pasó por una segunda fase en la que se mantenía la misma dinámica, pero esta vez sin juego aéreo, a excepción de algún córner. En resumen, en la primera parte ambos equipos realizaban un juego discreto, con llegadas tímidas pero sin efectividad. 

Una falta en el lateral del área, con amarilla incluida para Ziyech, tras detuvo por un momento ese ritmo pobre de juego y con el tiro libre el Stade Rennais estuvo apunto de imponerse, pero el balón se marcho cerca de la portería. El Chelsea también lo intentaba con jugadas de contraataque, y fue en una de ellas en el minuto 37 en la que un golpeo de rechace de Abraham se estrelló en el brazo de Dalberg, que no tuvo su noche y, tras la revisión del VAR, concedió un segundo penalti. Al brasileño no le acompañó la fortuna y tuvo que marcharse del verde tras la segunda amarilla. Timo Werner fusiló e hizo de nuevo el gol desde los once metros, mientras los franceses recibían dos puñales por el precio de uno: el Stade Rennais se quedaba con un hombre fuera. Las cosas se pusieron a favor de los pupilos de Lampard justo antes del descanso.

Un Chelsea orgulloso y un Rennes que pelea por su orgullo 

En la segunda parte la superioridad numérica de los locales se hizo notar, llegaban a zona de peligro del Rennes internadas de Werner, Chilwell y Ziyech tuvo un remate claro, pero impreciso. De la misma manera, un desborde de James por la banda derecha tras la descarga de Ziyech, atento al desmarque, logró conectar con un Abraham que remataba llegando en velocidad al área pequeña para clavarla dentro de la portería de Gomis. 

Ya con el 3-0, los londinenses continuaban llegando a zona de peligro rival y dominaban en posesión. Los de Julien Stéphan rechazaban las acometidas ‘blues’ confiando en el compromiso de sus 10 hombres. Los cambios se introdujeron en el primer cuarto de la segunda parte, bien pensando en dar descanso por parte de los locales, y por parte de los visitantes, para reestructurar un nuevo sistema defensivo producto de la inferioridad numérica. 

El dominio ‘blue’ era latente, pues con una ventaja de tres goles y un hombre sobre el rival, el conjunto de la Ligue 1 solo podía esperar un milagro para darle la vuelta al resultado. No por eso tirarían la toalla y en un estado de cierta relajación de los de Lampard, los de la ciudad de Rennes penetraron cuanto pudieron en la zona de Mendy, eso sí, sin éxito. Truffert y Del Castillo, recién ingresados, lideraban junto a Bourigeaud la insistencia en el juego de los visitantes para crear cierta incomodidad al Chelsea, mientras los defensas, sólidos en su trabajo, se encargaban de rechazar los discretos ataques de los azules. 

James y Del Castillo, en disputa de balón. | Fuente: Chelsea FC
James y Del Castillo, en disputa de balón. | Fuente: Chelsea FC

En el 74 Giroud tuvo una ocasión clara rechazada por Gomis. El francés intentó pincharla en un mano a mano con el senegalés, pero el que fue campeón del mundo y hoy goza de pocos minutos en este Chelsea de Lampard, se encontró con una buena anticipación que impidió el gol. El mismo Giroud lo intentaba en el último minuto de partido, cabezeando un centro que remataba solo, pero enviándolo fuera de la portería. 

El Rennes no se rindió, a pesar de sus adversidades y logró tenerla en los diez últimos minutos, aunque fue para encontrarse con una espectacular parada de Mendy ante el disparo de Doku. La misma jugada terminaba con gol anulado por fuera de juego producto de un disparo de Grenier, rebotado en defensa blue y rematado en posición anti reglamentaria, que frustraría el tanto de consolación para los visitantes. El Chelsea mostraba su cara relajada ante la inminente victoria, pero los de Stéphan no dejaron de luchar.  

Con esta victoria a domicilio, el Chelsea se coloca líder de la clasificación del grupo E, acercando cada vez más las posibilidades de continuidad en el campeonato más importante de Europa.

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