Bolonia, en busca de un boleto sin escala hacia la historia
Los futbolistas del Bolonia con su afición / Fuente: Bolonia FC

La modestia no es sinónimo de debilidad. Un lema que lleva como bandera la plantilla del Bolonia dirigida principalmente por Thiago Motta. El exfutbolista brasileño, nacionalizado italiano, ha conseguido que las oportunidades de que el Bolonia sea equipo europeo en la próxima temporada, pase por las botas de sus futbolistas. Es decir, sin necesidad de esperar a los desajustes de sus rivales para lograrlo.

Un equipo compacto que da espectáculo en  todos los estadios que visita. Un club con coraje que utiliza el alma como escudo y no se deja manipular por las críticas que lleva recibiendo desde la primera jornada. Sin duda alguna, el Bolonia es un equipo que está ganándose con creces la participación en competiciones europeas por méritos propios.

Un fortín infranqueable

El Estadio Renato Dall'Ara ha logrado convertirse en uno de los estadios más difíciles de puntuar de todo el mundo. Durante la temporada liguera, el equipo boloñés ha sido capaz de puntuar en todos los partidos en casa, exceptuando una derrota muy mediática contra el Milán. Teniendo en cuenta estos datos, el Bolonia es actualmente el mejor local de la Serie A, una competición doméstica que nunca a pesar de ser 7 veces campeón, nunca ha conseguido dominar en el fútbol moderno.

Thiago Motta dirigiendo un encuentro del Bolonia / Fuente: Bolonia FC
Thiago Motta dirigiendo un encuentro del Bolonia / Fuente: Bolonia FC

Para llegar a esta opción, que pasa a ser realidad, Thiago Motta ha implantado un juego de lo más común. Los contragolpes emergentes y el poderío físico son dos características determinantes en el juego del equipo revelación del Calcio. Los entrenamientos físicos de este equipo son de lo más duro que se ha podido ver a lo largo de toda la temporada, y es que Motta lo tiene claro, los resultados podrán llegar o no, pero el esfuerzo no se negocia.

Cambio de mentalidad, de vuelta a la historia

El equipo de la ciudad de Bolonia siempre se ha caracterizado por la mentalidad de sus dirigentes un tanto hermética. Una mentalidad dañina para el club como institución e incluso como entidad. Entiéndase así, las posibilidades de crecimiento del club, pasaban por una buena gestión en las oficinas. Lo que complicaba ya no solo el crecimiento a nivel nacional, sino el estancamiento total y rozando la indiferencia a nivel europeo.

Imagen de la plantilla del Bolonia en la temporada 1998/1999 / Fuente: Bolonia FC
Imagen de la plantilla del Bolonia en la temporada 1998/1999 / Fuente: Bolonia FC

Hay que remontarse hasta el año 2003 para ver al Bolonia en las competiciones europeas. Pero curiosamente no fue partícipe de las competiciones más conocidas a día de hoy. El equipo italiano participó en la famosa Copa Intertoto, cayendo el la final a doble partido contra el Fulham londinense. De hecho, este evento ha sido la oportunidad más cercana que han acariciado para levantar un título europeo de máximo reconocimiento.

Sin embargo, para ver al Bolonia en competiciones más conocidas como la Europa League. Hay que chequear la hemeroteca en el año 1999. Cuando tras una temporada complicada y muy competida, consiguió clasificarse a la competición de plata a nivel europeo, la Europa League. Cuya participación no fue del todo acertada comparada con la del año anterior. A pesar de que la temporada liguera no fuese del todo perfecta, en ámbitos europeos, el conjunto dirigido por Carlo Mazzone en aquellos tiempos, cayó en semifinales de la Europa League contra un equipo repleto de estrellas como era el Olympique de Marsella de Robert Pirès y Laurent Blanc. Dos líderes y referencias totales del país galo. La eliminatoria finalizó 1-1 en el marcador global, pero la regla hoy en día abolida del gol doble en caso de anotarse lejos de casa, alejaba aún más las ideas optimistas de convertirse en campeones de Europa League.

Presente y futuro, la ilusión de una afición unida

La realidad es que la directiva y todos los encargados de dirigir la institución boloñesa han logrado consagrar un proyecto muy atractivo y prometedor de cara a los próximos años. Sin embargo, los resultados tempraneros han sido motivo de sorpresa para ellos, ya que se estimaba que la siembra realizada tardase al menos un par de temporadas en asentarse y no que llegase de forma tan directa.

Afición del Bolonia / Fuente: Bolonia FC
Afición del Bolonia / Fuente: Bolonia FC

Esto favorece y refuerza aún más la idea de convertir al Bolonia como uno de los grandes competidores de Italia. Un caso parecido al Leipzig en su aparición en las grandes citas desde no hace más de 10 años. Lo bueno de este equipo, es que su afición ha vuelto a creer en algo que desde el fútbol antiguo no se veía por la ciudad. La palabra ilusión ha vuelto a las gradas y Thiago Motta ha transformado la ansiedad de la lucha por la permanencia en una alegría distintiva que hace deslumbrar las sonrisas de todo aquel afín al Bolonia.

A pesar de que todo vaya sobre ruedas, aún queda mucho por hacer, de hecho, la temporada acaba de traspasar su ecuador. Por lo que es importantísimo mantener el alto nivel de forma que vienen demostrando en las últimas jornadas. Las oportunidades de volver a Europa en la próxima campaña pasa por mantener las marcas pegajosas individuales, muy señaladas por Motta, y culminar los partidos con el tacto y la delicadeza que nos tienen acostumbrados jugadores como Freuler u Orsolini.

El latigazo definitivo

Tanto Motta como los futbolistas son conscientes de la cantidad de partidos que quedan para finalizar la temporada. Partidos que deben pasar el control de calidad por parte de su técnico antes de disputarse. Un control basado en un análisis exhaustivo que realiza el entrenador brasileño antes de cada encuentro. Entre los líderes del equipo se encuentran futbolistas como Freuler (futbolista suizo determinante en el centro del campo), un jugador experto en realizar marcas pegajosas que son todo un incordio para sus rivales.

Orsolini celebrando un tanto / Fuente: Bolonia FC
Orsolini celebrando un tanto / Fuente: Bolonia FC

Pero una de las claves y piezas más importantes de todo equipo triunfador es la punta de lanza. En este caso, la delantera del Bolonia está compuesta por tres perros de caza como son Orsolini, Zirkzee y Saelemaekers, siendo este último el menos destacado por sus goles y asistencias, pero no siempre las estadísticas gráficas reflejan el trabajo y el esfuerzo del jugador. Con un total de 17 goles entre Zirkzee y Orsolini, la dupla de ataque con menos nombre de Italia está provocando un auténtico descosido a todas las defensas de la liga.

Claro está que aún no está todo dicho en la temporada, pero el rumbo de este equipo está encaminado hacia la gloria sin precedentes. Un equipo con las ideas claras liderado por un maestro del juego como es Thiago Motta y que no piensa tirar la toalla hasta que el colegiado pite el final de la campaña. Lo más sorprendente es que a pesar de estar atravesando por uno de los momentos álgidos del fútbol italiano en general, el Bolonia propone como opción la rendición jamás. Asentando esa idea en la cabeza y haciendo que sus futbolistas crean en el proyecto, el Bolonia está destinado a ganarse un boleto sin escala hacia la historia.

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