Deportivo de La Coruña 2013: el fin de un modelo
R.C.Deportivo de La Coruña 2013 : El fin de un modelo (Foto: Nando Martínez | Vavel)

El año 2013 sin duda alguna pasará a la historia en la memoria blanquiazul. Tras la ilusión inicial de finales de 2012 al lograr el ascenso, el año 2013 supuso los peores registros deportivos en muchas temporadas. Finalmente se descendió de categoría pero no se confirmó prácticamente en Marzo porque llegó a mediados de febrero Fernando Vázquez. Lleno de ilusión al equipo y a la afición pero no se logró la "remontada histórica".

Otro descenso y otra vez la lucha por lograr volver a la máxima categoría del fútbol español. Pero esta vez rodeado de un ambiente institucional muy enrarecido. Inmerso el club en un proceso concursal en el que aún no hay acuerdo de convenio, las noticias que han surgido de aspectos relacionados con las irregularidades en la gestión y finalmente la convocatoria de elecciones, han completado el año más intenso institucionalmente de la historia blanquiazul.

Durante este reportaje se resumirá lo más importante que ha sucedido durante este año que está a punto de concluir. Domingos Paçiencia, Fernando Vázquez, el embargo de Hacienda, un nuevo descenso, el 31 de Julio, la marcha de Valerón y los pesos pesados, la cantera, el actual liderato provisional...

TEMPORADA 2012-13

Domingos Paciencia, cuando cambiar no sirve para salir adelante

Con la llegada del año 2013, el Deportivo de La Coruña se propuso salir de la situación crítica que atravesaba el equipo en la competición doméstica. Para este propósito de nuevo año, se eligió para dirigir a la nave blanquiazul a un entrenador portugués, que contaba entre sus grandes logros haber colocado al modesto Sporting de Braga en la final de la Europa League. Domingos Paciência llegó de la mano de Mendes a la ciudad de cristal, pero su paso por el conjunto gallego se desenvolvió entre problemas de impagos y fractura interna por el cese del anterior entrenador. El de Matosinhos se propuso reflotar la nave blanquiazul, pero más que reflotarla le asestó un golpe que la acerco aún más si cabe, al fondo marino de la Segunda División.

El equipo que cogió el entrenador portugués era colista de la Liga BBVA, venía de perder contra el Betis en casa (tras ese famoso cambio de Roderick por Bodipo, con 2-2 en el luminoso), de llevarse un set contra el Atlético del Cholo o de volver a perder contra el Espanyol en Cornellà. La llegada del exjugador del Oporto al banquillo blanquiazul se gestó de madrugada, y en una de las plazas favoritas de Lendoiro: el Playa Club. Paciência firmó hasta final de temporada con el club y dio la sensación a la parroquia coruñesa de que lo único que buscaba era salvar al Deportivo, volver a entrar en el mercado, y para la temporada siguiente encontrar un destino que se ajustara mejor a su “caché”.

"Se encontró al equipo más goleado de la categoría"

Las bases en las que buscó sustentar su proyecto a las orillas de Riazor fue mejorar la solidez defensiva, y dar mayor empaque a un equipo bastante blando. El Dépor se había mostrado como un equipo medianamente resolutivo en ataque con jugadores como Pizzi, Bruno Gama, Riki, Valerón… pero a su vez se había convertido en el equipo más goleado de la categoría. Los centrales o se pasaban semanas lesionados (Marchena, Ze Castro) o eran cuestionados por su rendimiento (Aythami). Los laterales aumentaban el problema, con un Laure lesionado, la responsabilidad recaía en un Manuel Pablo fuera de forma. Lo que ya era el agujero negro del problema, era el lateral izquierdo. Tres nombres: Tiago Pinto, Ayoze y Evaldo, ninguno fue capaz de llegar a un nivel digno de un jugador de la Primera División española.

El Deportivo de Domingos Paciência se estrenó en Riazor en la víspera del Día de Reyes. Para este primer estreno optó por un 4-2-3-1, que contaba como principales cambios: la vuelta de Aranzubia a la titularidad, el eje Bergantiños-Abel Aguilar y la suplencia de Valerón para dar entrada a un inédito André Santos. El Deportivo del entrenador portugués dejó buenas sensaciones aquel día en Riazor, y fue capaz de ganar a todo un equipo Champions como el Malaga. Con solidez defensiva, dejando pocos espacios a las espaldas y buscando las contras con hombres rápidos como Pizzi y Bruno Gama. ¿Resultado?, 1-0 y la idea de que el Dépor había encontrado la tecla.

"Dejó al Deportivo 3 puntos más lejos de la salvación y con 6 jornadas menos"

Lo siguiente fue un empate contra la Real Sociedad y a partir de ahí cuatro derrotas seguidas ante Osasuna (rival directo), Valencia, Getafe (con uno más y ganado 1-0, se acabó perdiendo 3-1) y la que supuso el detonante fue la paliza del Granada en Riazor por 0-3. El equipo prácticamente seguía siendo igual de blando que en la etapa de Oltra y aun encima su juego ofensivo era cada vez más pobre. La situación en el vestuario blanquiazul no era la más adecuada, de hecho antes del partido contra el Granada se produjo una reunión entre los capitanes y el entrenador, reunión en la que se trataron el tema de los impagos a los futbolistas, que en aquel mes de febrero llevaban 4 meses sin recibir su nómina por parte del Deportivo de La Coruña. Un ambiente enrarecido, cargado, desilusionado que no fue el más favorable para el entrenador portugués. Domingos llegó a Coruña convencido de sus posibilidades, pero finalmente no fue capaz de hacer despegar al conjunto herculino. Cogió al Dépor, colista, a 3 puntos de la salvación y lo dejó con 6 jornadas menos, colista, y al doble de puntos de conseguir no precipitarse al infierno de la Segunda División.

El 11 de Febrero ni se presentaba al entrenamiento del equipo en Abegondo, y presentaba su dimisión como entrenador del Deportivo de La Coruña. Se marchó por la puerta de atrás y evidenciando más cobardía que sensatez en su renuncia al cargo. Dejó a un Riazor cantando “más coruñeses y menos portugueses..” y hundido en el fondo de la clasificación. Para sustituirlo llegaría un hombre llamado Fernando Vázquez, que trajo ilusión y optimismo a una afición necesitada de alguien que les obligara a volver a creer, pero eso…eso ya es otra historia.

En los despachos el concurso de acreedores se hace realidad

El 10 de enero fue el día en el que oficialmente el Deportivo presentó la documentación necesaria para solicitar el concurso voluntario de acreedores. En aquel instante la supervisión del proceso era de la magistrada Zulema Gento, titular del juzgado de lo mercantil número dos de A Coruña. Tras un año en la actualidad por el proceso del Deportivo han pasado ya tres jueces.

Todo se precipitó por el embargo de la Agencia Tributaria sobre la totalidad de los ingresos pendientes de percibir en un futuro. Dos meses antes, en el Playa Club Lendoiro explicaba que a pesar de solicitar el preconcurso, tendría cuatro meses para negociar y lograr evitar esta entrada en concurso. Estas negociaciones no fructificaron y aún es el día de hoy que se mantienen en conversaciones ambas partes.

Ya dejaba claro por aquel entonces Augusto César Lendoiro que su intención era la de pagar la “totalidad de la deuda tanto con Hacienda como con el resto de acreedores”. Teoría que mantiene hasta el día de hoy en sus declaraciones.

La sensación que transmitió el presidente fue de “pena” al haberse visto obligados por el embargo a algo que no querían materializar, el concurso.

Casi un año después, se encuentra el deportivo a pocos días de decidirse el futuro del club. Primero por la firma del convenio el día 10 y por las posteriores elecciones a la presidencia del Deportivo.

A pesar de que finalmente Lendoiro no se presentará a las elecciones, sí será el encargado de firmar el convenio que finalmente marcará el futuro blanquiazul.

En todo este período el ambiente se ha ido enrareciendo por momentos. Tras un inicio dialogante con los administradores concursales con el paso del tiempo la comunicación funcionó mediante comunicaciones al Juez y contracomunicados del club.

Han sido y lo son aún en la actualidad muy polémicas las decisiones y valoraciones que han realizado de la deuda del Deportivo. Partidas económicas que no aparecían, ausencia de valoración del uso de Riazor en comparación con otros procesos concursales, peticiones de cese en funciones del consejo de administración que ha sido rechazada…

En todo este proceso, ha sido el Juez el que en ocasiones ha asumido su autoridad y a puesto a cada parte en su sitio con autos que han ayudado a entender y delimitar bien las funciones de cada uno, cortando cualquier atisbo de duda o malinterpretación.

36 partidos después , Vázquez ya es “Don Fernando”

El impacto de Fernando Vázquez en el Deportivo, tanto en el club como en el aficionado ha sido una de las situaciones más extraordinarias del año. Cuando se confirmó su nombre como el entrenador a suplir a Domingos Paçiencia, fue muy comentada esta noticia, tanto positivamente como con críticas al nombramiento.

Treinta y seis partidos después y un descenso a cuestas la imagen del técnico sigue intacta y fortalecida según pasan los partidos. Muy pronto hará un año de su primer partido en Sevilla frente al club hispalense un 15 de febrero. Tardó cuatro partidos en obtener la primera victoria tras una “aclimatación” del equipo a su trabajo frente a Sevilla, Madrid, Rayo y Barcelona.

Ya contra el Real Madrid, el equipo mostró una cara mucho más compacta y funcionó como bloque en un primer tiempo sobre todo que pudo terminar con una clara ventaja de por lo menos dos goles en el marcador. En aquella ocasión, así lo reconoció el técnico que le faltó ese segundo gol para logar aguantar las acometidas del Madrid, que en el minuto 88 logró llevarse la victoria.

El “puño al aire” de Fernando y su motivación al aficionado comenzó en el entrenamiento posterior al encuentro frente al Sevilla en Riazor. Una sesión que era a puerta cerrada ,las redes sociales se encargaron de cambiar esta situación al convocarse entre los aficionados para acudir al estadio a animar al equipo. Fernando Vázquez en un gesto expontáneo y emotivo se dirigió a la grada para pedir el apoyo necesario para lograr mantener la categoría.

Un mes después, comenzó la reacción del Deportivo frente a su eterno rival, el Celta de Vigo. Desde esa gran victoria por 3-1 el equipo encadenó 7 partidos sin perder con cuatro victorias consecutivas, todas ellas con muchos goles anotados.

Tras el polémico partido frente al Levante que concluyó con una gran victoria por 0-4, el equipo se encontraba fuera de los puestos de descenso con dos puntos sobre el Zaragoza. El calendario comenzó a complicarse y en tres partidos el equipo blanquiazul se tenía que enfrentar a Athletic, Betis y Atlético de Madrid. Tres partidos que sin duda marcaron el devenir del Deportivo en Liga. A pesar de no perder ninguno de esos encuentros, sólo se lograron 3 puntos de nueve posibles y tanto con los rojiblancos de Bielsa como con el Betis de Pepe Mel, se dejó escapar la ventaja de comenzar anotando.

Con el Atlético de Madrid, sin embargo la noticia estuvo en el árbitro. Se podría hablar de la actuación arbitral más polémica para el deportivismo desde aquel encuentro en el Molinón de la era Lotina. Dos penaltis muy claros privaron al Deportivo de llevarse, en caso de anotar, los tres puntos que a la postre hubiesen sido definitivos para mantener la categoría.

A pesar de estos tropiezos, el equipo tenía en su mano ganarse el derecho de quedarse en la primera división y no lo aprovechó. Mas de 5000 aficionados viajaron a Valladolid para apoyar al equipo y la plantilla y el técnico no estuvieron a la altura. Una dolorosa derrota tras un pésimo partido obligaba al equipo a un imposible de vencer los últimos tres partidos con rivales como el Málaba a domicilio y la Real Sociedad jugándose la Champions.

Se logró sólo una victoria y todo el trabajo realizado desde aquel 15 de febrero se vino abajo y con la Real Sociedad el equipo certificó de nuevo otro descenso de categoría.

Liga

JUG

G

E

D

G.F

G.C

Primera División

15

5

4

6

20

19

Copa del Rey

2

0

1

1

2

4

Segunda División

19

10

4

5

22

14

TOTAL

36

15

9

12

44

37

DATOS ESTADÍSTICOS

Media G.F

1,22

Media G.C

1,03

Partidos anotando

66%

Partidos encajando

61%

Mejor serie victorias

4

J.12 - J.15 (2013-14)

Mejor serie sin perder

7

J.28 - J.34 (2012-13)

Peor serie derrotas

2

J.37- J.38 (2012-13)

Peor serie sin ganar

4 ( 3 E + 1 D)

J.32 - J.35 (2012-13)

A Segunda, por segunda vez en tres años

Ni el más agorero de la ciudad podría haber previsto lo que ocurrió en la temporada 12/13 del Deportivo de La Coruña. El ascenso del año anterior, brindado por los grandísimos resultados del conjunto de José Luís Oltra (campeón de Segunda y récord histórico de puntos de la división), significó una inyección de moral de altísimas proporciones para una afición sufridora como la blanquiazul. Dicha vuelta a Primera, además, vino de la mano de fichajes a priori ilusionantes, que elevaban el nivel de la plantilla de forma más que considerable: Carlos Marchena, Pizzi y Nélson Oliveira, en el podio de los mejor recibidos.

Pero tras el duro golpe de realidad de la primera vuelta de la competición y la fugaz dirección de Paciência, llegó al banco deportivista un Fernando Vázquez responsable de una tarea de altísima dificultad: salvar a un equipo colista acusado con menos de una vuelta por disputar. Y tras un arranque poco exitoso en el Sánchez Pizjuán ante el Sevilla, llegó la primera de una serie de triunfos que le darían al Deportivo un balón de oxígeno importantísimo para intentar luchar por sobrevivir en la categoría máxima del fútbol de España. La victoria ante el Celta fue un punto de inflexión en la dinámica del grupo, una dosis de confianza que llevó a los coruñeses a estar casi dos meses sin conocer la derrota.

Por ello, con la esperanza de salvarse rebosando con más fuerza que nunca, más dura fue la machada de caer en una última jornada decisiva. Una única victoria más significaría la ansiada permanencia, pero una derrota en Riazor ante la Real Sociedad condenaba a los de Vázquez a una nueva estancia en Segunda; en el que se puede considerar como uno de los días más tristes para el aficionado deportivista. No era solamente un descenso de categoría, era con toda probabilidad el fin definitivo de una era de éxito y alegría; para pasar a una de aguante, sufrimiento y paciencia, mucha paciencia con un equipo que cambiaría radicalmente. No era un descenso como el de dos años ha, en el que se aseguraba un grupo altamente competente para volver de nuevo a Primera, sino en el que se consideraba como una expectativa alta el posicionarse en promoción de ascenso. No era un golpe más, era un golpe de efecto y una verdadera prueba para un equipo que a partir de ese momento afrontaría un futuro muy incierto y lleno de sombras.

FOTOS: Agencia EFE (Valerón).

PRETEMPORADA 2013-14

Valerón encabezó un sinfín de salidas

El 1 de Junio ya está en la mente de todos los deportivistas no solo por ser el día que se certificó un nuevo descenso a Segunda División, sino porque la figura del ‘Mago de Arguineguín’ ponía punto y final en su etapa en el Deportivo tras 13 años siendo la luz que guiaba los pasos de una afición que siempre miraba a Valerón en tiempos dubitativos. 13 años con varias operaciones en sus rodillas, cosechando más varapalos que alegrías y viéndose superado por la responsabilidad de ser el alma de un vestuario que en muchas ocasiones estuvo a punto de estallar debido a los manifiestos problemas económicos de la institución, que mantenían a los verdaderos protagonistas de este juego sin recibir dinero alguno por luchar por permanecer en la máxima categoría del fútbol español.

El ‘Flaco’ dejó el Deportivo entre lágrimas, sin haber sido capaz de cumplir su cometido dejando al conjunto de Fernando Vázquez en la Liga Adelante y en busca de nuevos retos. Finalmente, Valerón volvía a Las Palmas para hacer unos últimos trucos antes de que el Mago dejase de sacar conejos de su chistera definitivamente.

Jugador

Partidos

Amarillas

Rojas

Goles

P. Ganados

P. Empatados

P. Perdidos

Valerón

422

13

0

32

197

92

133

Junto a Valerón, otra vaca sagrada abandonaba la plantilla tras discurrir casi la totalidad de su trayectoria futbolística en A Coruña, Riki dejaba de pertenecer al Deportivo tras 7 campañas en las que pese a las frecuentes lesiones siempre había ofrecido un alto rendimiento a la entidad. El madrileño, el cual reconoció estar muy apegado a la ciudad tras haber visto nacer a sus hijos allí y formarse futbolísticamente, protagonizó otra de las más duras despedidas que se recuerdan en el club. Dos pesos pesados del vestuario daban por terminada su carrera en el conjunto blanquiazul y trasladaban muchas dudas sobre la continuidad de un proyecto que asegurara un nuevo ascenso en la próxima campaña.

Jugador

Partidos

Amarillas

Rojas

Goles

P. Ganados

P. Empatados

P. Perdidos

Riki

226

35

3

58

90

55

81

La marcha de Valerón y Riki no iban a ser las únicas que ocurrirían en el club durante el verano. Numerosos eran los jugadores cedidos los cuales tendrían que regresar a sus clubs de origen, unos con más éxito que otros. En el apartado ofensivo, un joven Nélson Oliveira, sobre el cual se habían postrado muchas esperanzas en él, regresaba a un Benfica (que posteriormente le cedería al Rennes) habiendo tenido serias disputas de los aficionados tras una polémica actuación del portugués al celebrar un gol. Nélson se vio superado por un Riki que pese a su madurez supo sacar rendimiento de su experiencia para erigirse como el delantero indiscutible tanto para Oltra, como Paciencia y Vázquez. El díscolo portugués, avalado por la vitola de Jorge Mendes, no supo demostrar la calidad que los más entendidos decían que atesoraba, dejando muchas dudas cada vez que pisaba el césped. Por otra parte, Pizzi, pieza clave en el esquema de los tres técnicos, combinó sensacionales partidos con actuaciones desesperantes, pero en líneas generales dejó un muy sabor de boca en la parroquia coruñesa. Actualmente, se encuentra cedido en el Espanyol de Javier Aguirre, el cual en las últimas semanas no ha tenido en cuenta al portugués en su once inicial.


En el aspecto defensivo, únicamente Sílvio fue el más destacado de la entidad coruñesa, en cuanto aportación se refiere. El lateral zurdo procedente del Atlético de Madrid, fue incorporado en el mercado de invierno para reforzar una posición que desde hace varios años está creando mucha controversia en el conjunto herculino. Sílvio venía a reparar el desastre que Evaldorealizaba semana tras semana, el cual fue desde el primer momento duramente criticado por su rendimiento y calidad para lucir la zamarra blanquiazul. Idéntico caso al de Evaldo fue el de Roderick Miranda, ambas incorporaciones veraniegas que no consiguieron cuajar en la afición coruñesa desde un primer momento.

En el Toulouse milita actualmente el mediocentro colombiano Abel Aguilar, pieza clave en el sistema táctico del Deportivo la pasada campaña, que también tuvo que abandonar la entidad debido al sistema de cedidos en el que se basa actualmente el club. Junto a él, Camuñas,Paulo Assunçao y Bruno Gama también debieron abandonar la plantilla. La salida de Bruno Gama, una vez comenzada la temporada y habiendo disputado casi la totalidad de los minutos frente a Las Palmas en el partido que inauguraba la Liga Adelante para el Deportivo, fue como un jarro de agua fría para un club que se fija el ascenso como objetivo prioritario. El interior portugués, sabedor de la situación del club, consideró que la mejor decisión que podía tomar sería abandonar el Deportivo para así reportarle un capital que podría servirle de mucha ayuda en un futuro e incorporarse al Dnipro ucraniano comandado por Juande Ramos.

El apartado económico, dirigido por el administrador concursal, obligaba al Deportivo a deshacerse de jugadores si deseaba introducir caras nuevas de cara a la próxima campaña, de esta manera varios jugadores que llevaban varias temporadas en el club estaban ‘obligados’ a hacer las maletas en busca de un nuevo destino. Aythami y Ayoze fueron dos de los jugadores que se vieron en esa tesitura. El central canario volvía a Las Palmas de la mano de Valerón para apuntalar la zaga amarilla, mientras que el lateral zurdo a falta de pocos días para el cierre del mercado no pudo encontrar equipo, situación que a día de hoy aún no se ha resuelto para el tinerfeño. Muy sonadas también fueron las marchas de Aranzubia y Zé Castro, el primero por ser el eje central del once titular del Deportivo, el guardameta que consiguió sobresaltar a todos los cronistas radiofónicos cuando marcó en Almería el gol de córner y a la vez tan discutido en su etapa en el Athletic Club de Bilbao. El riojano hacía las maletas para vivir la experiencia en un equipo clasificado para la Liga de Campeones, el Atlético de Madrid. Recientemente, el guardameta cerró una espectacular actuación frente al Oporto deteniendo un penalti que él mismo había originado, siendo el protagonista del encuentro en el que sería su debut en la máxima competición europea de clubes. Por otro equipo de la capital firmaba el central portugués Zé Castro, el Rayo Vallecano, entrenado por el ex deportivista Paco Jémez se apoderaba de la experiencia del central.

Tras reuniones con la AFE y tras evitar el descenso a la Segunda División ‘B’ en los despachos, los jugadores ponían rumbo al país vecino para continuar sus entrenamientos. Un mínimo suspiro para una plantilla llena de incertidumbre y a la cual le seguían azotando las bajas de jugadores.

La especial pretemporada blanquiazul

El descenso y los problemas económicos que atravesaba el club dirigido por Augusto César Lendoiro hicieron que la preparación deportiva para la campaña 13/14 pasara, prácticamente, desapercibida. Lo cierto era que el Deportivo de La Coruña viajaba el 15 de julio a Monforte de Lemos para comenzar sus entrenamientos con el objetivo de volver a la máxima categoría del fútbol español, aún sin saber, ni siquiera, si iban a poder participar en la Liga Adelante.

Los jugadores siempre dijeron ser optimistas y confiar en que todo iba a salir adelante porque había jugadores con calidad suficiente para afrontar la nueva temporada, pero lo cierto era que la preocupación bañaba a una afición que no veía ninguna cara nueva y sí que echaba muchas en falta (Riki, Valerón, Pizzi,…), además de las que sabía que tenían pie y medio fuera del club (Ze Castro, Aranzubia,…). Por si el tema deportivo fuera poco, aún había un problema mucho mayor: se desconocía la viabilidad del Deportivo y si podría participar en la Segunda División.

La concentración del equipo coruñés tenía dos partes: primero, los de Fernando Vázquez estarían quince días en la localidad lucense y, después, viajarían unos días a Portugal para jugar más amistosos antes de retomar los entrenamientos en Abegondo. El técnico de Castrofeito concentró a 15 jugadores del primer equipo que rellenó con 12 hombres del filial y del juvenil.

Solo las victorias en lo deportivo convertían en buenas noticias la actualidad extradeportiva que era un auténtico infierno. Pero casi ni eso. En el encuentro contra el Barbadás, el canterano Álvaro Lemos, que parecía contar con la confianza del técnico blanquiazul, sufría una rotura parcial del ligamento cruzado de la rodilla derecha que lo mantendría en el dique seco hasta finales de diciembre. Una baja más que fue tapada con la llegada de Rudy, un delantero portugués que venía de jugar la Liga belga.

Finalizada la etapa del conjunto coruñés en Monforte, los de Fernando Vázquez volvían a la ciudad herculina. Sí, deberían de haber viajado a Portugal para seguir con sus amistosos de preparación, pero los jugadores profesionales de la plantilla, debido a la falta de cobro, se negaron a viajar a tierras lusas, teniéndolo que hacer el Deportivo ‘B’.

Con la situación económica algo más estabilizada, Lendoiro se centraba en los refuerzos deportivos para la siguiente temporada que ya estaba a punto de comenzar. El presidente del Deportivo de La Coruña lograba la contratación de jugadores como Culio, Wilk, Arizmendi, Luisinho y Fabricio. Ninguno de ellos, a priori, iba a ser una ‘superestrella’ de la categoría, pero se necesitaban jugadores en una plantilla extremadamente corta. La columna vertebral del equipo se había esfumado con el descenso y la necesidad de formar un nuevo proyecto era imperiosa.

Pese a las nuevas incorporaciones y a la confianza que iba a depositar Fernando Vázquez en los jugadores jóvenes de la cantera (Bicho, Lemos, Teles, Insua,…), con la temporada ya comenzada, todavía quedaban dos posiciones demasiado vacías: el eje de la zaga y el puesto del ‘9’. Para ello, Lendoiro tenía un plan. Además de la contratación de Borja Bastón, Carlos Marchena y Álex Geijo llegaban a Coruña para la firma de sus respectivos contratos. La afición y el club veían la luz al final del túnel.

Ambos jugadores pasaban el reconocimiento médico, pero los administradores concursales, pese a la rescisión del contrato de Ayoze, no permitían el fichaje del delantero suizo que tenía que marchar rumbo a las Islas Baleares para firmar, finalmente, por el Mallorca.

En esos días, con la pretemporada concluida, la Liga comenzada y el mercado de fichajes a punto de echar el cierre, todavía quedaba un duro golpe para el equipo blanquiazul. Uno de los mejores jugadores de la plantilla, Bruno Gama, era obligado a abandonar el club por los administradores concursales del Deportivo de La Coruña.

Tras todas estas adversidades y situaciones límite, los buenos resultados cosechados lejos de Riazor en el inicio de la campaña permitieron a la plantilla y a la afición soñar con un retorno a la máxima categoría del fútbol español que un mes atrás parecía imposible.

Un día de tensión blanquiazul, el 31 de Julio

31 de Julio, una multitud abarrotaba los cantones y es que aquel día se jugaba nada más y nada menos que el futuro de una institución centenaria, el Real Club Deportivo de La Coruña. No fue hasta las últimas horas de ese miércoles cuando LFP, jugadores y club llegaron a un acuerdo para evitar el descenso administrativo a 2ª B. Dicho acuerdo consistía en el abono de las cantidades adeudadas en dos plazos: el 50% lo pagaba el Deportivo antes de las 00.00 del miércoles y el 50% restante lo desembolsaría la AFE en Noviembre.

A falta de 15 minutos para el final del plazo se producía la ansiada transferencia, procedente de la cuenta embargada con las cantidades de Mediapro, lo que motivó la retirada de las denuncias ante la AFE y la confirmación de que el Real Club Deportivo competiría en Segunda división la próxima temporada.

Con aquella transferencia de última hora, se aseguró la supervivencia de 107 años de alegrías, 107 años de llantos, 107 años de títulos, en definitiva 107 años de Dépor. Al finalizar aquella pesadilla, la multitud concentrada en los cantones con Fernando Vázquez al frente estalló de alegría y pudo irse a la cama celebrando la victoria, en el día más importante de la centenaria y humilde historia del Real Club Deportivo De La Coruña.

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TEMPORADA 2013-14

Una arranque con una media inglesa, a la inversa

El conjunto herculino muestra unos números muy parejos en su rendimiento liguero. Es el mejor equipo a domicilio, donde solo Sporting de Gijón, Tenerife y Éibar han conseguido hincarle el diente. El resto todo victorias, seis en concreto, incluido el trascendental triunfo en el feudo del Recreativo de Huelva, por entonces líder de la categoría allá por la Jornada 13. En Riazor, sin embargo, el rendimiento no ha sido el esperado. Los de Fernando Vázquez han conseguido apenas la mitad de los puntos posibles.

Segundo descenso en tres temporadas

El Dépor volvía a la Liga Adelante un año después de conseguir el ascenso. La situación iba a ser muy diferente a la del anterior periplo por la categoría de plata del fútbol español. Los pesos pesados de la plantilla habían volado y tras organizar una plantilla sujeta con alfileres del Fabril en un verano que pasará a la historia, los gallegos empezaban el camino con el mismo objetivo que en la 2011/12. El panorama era totalmente distinto, pero la meta era de nuevo el ascenso.

En las dos primeras jornadas, un partido fuera y otro en casa, se podría vislumbrar la tónica del posterior arranque liguero. El cuadro blanquiazul se llevó los tres puntos del estadio Insular de Las Palmas, con un juego poco vistoso pero efectivo, donde la marcha de Bruno Gama fue más noticia que la victoria. Una semana después vuelta al santuario, Riazor, feudo de grandes gestas que recibía una vez más a su equipo, pero esta vez en un partido de la Liga Adelante. En frente el Córdoba, conjunto agazapado que con la ley del mínimo esfuerzo se llevaría el máximo botín de La Coruña. Una victoria fuera y una derrota en casa, guion que se repetiría más de una vez.

Tras 10 jornadas disputadas, el Deportivo solo había conseguido una victoria casera, 1-0 ante el Alcorcón, y su juego precisamente no es que convenciese al respetable. Falto de jugadores realmente determinantes, a los locales les costaba burlar las defensas herméticamente cerradas. Los rivales, conscientes de este aspecto, esperaban atrincherados en las inmediaciones del área esperando a los contragolpes como agua de mayo. De esta forma se consiguieron 5 de los primeros 15 puntos disputados en Riazor. El equipo se sostenía en la parte noble de la tabla y con vistas a los puestos de play off gracias al buen rendimiento como visitantes: 12 de 15 y solo una derrota, la antes mencionada en El Molinón.

Paulatina vuelta a la estabilidad

Un arranque donde la teoría de la media inglesa -aquella que dicta ganar los partidos en casa y sacar algún punto en los desplazamientos-, quedaba totalmente en evidencia. Después de este paupérrimo bagaje en Riazor, la situación se ha normalizado durante las siguientes jornadas. Desde entonces el público coruñés no ha vuelto a ver caer a su equipo, solo se han escapado cuatro puntos de sendos empates ante Lugo y Numancia, rivales de la zona alta de la tabla. Fuera de las fronteras gallegas se han cosechado dos victorias (Recre y Ponferradina) y dos derrotas (Tenerife y Éibar). Balance que a día de hoy deja al cuadro de Fernando Vázquer líder de la categoría con dos puntos de colchón entre ellos y sus más inmediatos perseguidores.

Cerca y lejos de los precedentes

En la temporada 2011/12, recordemos que el Dépor hizo el record de puntos de la categoría (91), se consiguieron 11 victorias a domicilio. El técnico de Castrofeito, con 6 triunfos antes del ecuador del calendario, tiene a tiro pulverizar la marca de Oltra. En cambio, los números en Riazor del valenciano se antojan inalcanzables para el líder y para cualquier otro equipo. Solo dejaron de ganar en casa en tres ocasiones, dos empates y una derrota, mientras que el Dépor de Vázquez ha cedido ya cuatro empates y dos derrotas. Por otra parte sería justo afirmar que la plantilla con la que contaba José Luis Oltra, actual entrenador del Mallorca, distaba mucho de la que tiene en liza el gallego.

El Deportivo de la Coruña es uno de los conjuntos más eficientes de las ligas europeas. Ha transformado 22 goles a favor en 34 puntos. Enero parece que traerá más desestabilidad a la Plaza de Pontevedra, aun así los gallegos defenderán liderato en este 2014. Si hasta final de temporada se continúa con este cuestionable rendimiento y se consigue el ansiado ascenso, ¿dónde hay que firmar?

A pesar de todo, llegó el liderato y la navidad es blanquiazul

Tras el complicado tramo inicial de la temporada, el conjunto de Fernando Vázquez se fue asentando, ganando en confianza y estabilidad. Los resultados fueron llegando y el conjunto coruñés fue escalando posiciones en la tabla hasta llegar a tocar con la punta de los dedos el codiciado liderato.

Tres victorias consecutivas ante Castilla, Recreativo y Mallorca colocaban al Deportivo en disposición de alcanzar el primer puesto de la Liga Adelante. El día estaba señalado en rojo por toda la afición herculina, 24 de noviembre, Ponferrada. Los miles de deportivistas desplazados al a comarca del Bierzo convirtieron El Toralín en un pequeño Riazor. El partido no era para nada sencillo, un rival rocoso como local, un clima frío y la eterna presión añadida del aspirante al ascenso jugaban en contra del Dépor. Al final de los 90 minutos, un gol de Culio daba los tres puntos al conjunto de Fernando Vázquez y con ellos, el ansiado liderato de la competición.

En la siguiente jornada el Deportivo recibía al CD Lugo, un derbi gallego con los dos equipos situados en las posiciones más altas de la tabla, una fiesta del fútbol que terminó con empate a cero goles. Este resultado provocaba que los coruñeses cediesen el liderato, al menos una jornada.

El Deportivo Alavés era el siguiente en pasar por Riazor, un encuentro vital para las aspiraciones deportivistas en la lucha por engancharse al tren del ascenso. Una gran primera parte de los locales los colocó con una sólida ventaja de 2 goles a 0, en el tramo final un gol del goleador Borja Viguera metía el miedo en el cuerpo a los coruñeses que en el último tramo de partido se vieron obligados a defender el resultado con u

Una elecciones históricas sin Lendoiro tras 25 años

Con el precedente del Racing de Santander bajo la mirada de muchos, el deportivismo afrontó una temporada 2013-2014 donde el futuro del equipo también llevaba el tablero de ajedrez más allá de los campos de juego, concretamente a los despachos. La cuenta atrás que supuso para muchos el 31 de julio y la situación límite a la que llegó el club para asegurar su continuidad en Segunda División e, indirectamente, su supervivencia, dejó la sensación de que era preciso un cambio de rumbo en la dirección de la entidad.

Por ese motivo, además de afrontar una renovación en la plantilla y cuerpo técnico, el Deportivo asumió que también había llegado el momento de convocar a socios y accionistas a decidir una hipotética renovación de la directiva ante el inminente fin del mandato de Augusto César Lendoiro tras 25 años al frente del club. Curiosamente, unos colores a los que la estrechez de sus arcas había forzado prácticamente a permanecer en la UCI revivía. Y de qué manera.

Bien sea por la novedad que suponía la presentación de varios candidatos o por la propia trayectoria reciente del Deportivo, lo cierto es que estos meses previos a las elecciones de enero no han dejado indiferentes a nadie. Curiosamente, quienes sí estuvieron verdaderamente a la altura han sido los jugadores, Fernando Vázquez y su grupo de trabajo. Fuera de los muros de Abegondo y Riazor, la polémica estuvo servida.

Además de la ya conocida idea de Lendoiro de concurrir al proceso aunque finalmente se ha apartado de la carrera electoral, las primeras muestras de interés en acceder a la presidencia del club se fraguaron en apenas mes y medio –entre septiembre y octubre-, un período de actividad frenética donde, Germán Rodríguez Conchado –exasesor jurídico del Deportivo-, Paco Zas –director general de Coinasa- y Manuel López Cascallar –economista integrado en el equipo de recursos humanos de la empresa Randstad- mostraron sus cartas y sus proyectos de cara a ser la nueva cabeza saliente de un club con una notable necesidad de reconversión.

Algo más de tiempo se tomaron Tino Fernández y el propio Augusto César Lendoiro en presentar sus propuestas. Ambas eran aguardadas por muchos, en parte por la trayectoria que ha encumbrado al corcubionés como posiblemente el mejor presidente de la historia de la entidad y, por otro lado, por la creencia de un amplio espectro del electorado de que el dirigente de Altia será el relevo directo de Lendoiro por su éxito como empresario y su energía a la hora de impulsar su ‘Vamos a ganar este partido’.

Sin embargo, y con la cuestión del Convenio de Acreedores todavía en el horizonte y como la urgencia más inmediata a resolver para impulsar la estabilidad institucional, el proceso se enquistó en una serie de acusaciones y desacreditaciones que, amén de las apariciones volcánicas y fugaces de Rodríguez Conchado, vivieron su apogeo en la Junta de Accionistas celebrada la pasada semana en A Coruña. Con Paco Zas fuera de la pelea, el duelo dejaba a Lendoiro y Fernández como principales púgiles en un ring que, por momentos, se asemejó más a una trinchera.

Finalmente, el revés que supuso para Lendoiro la no aprobación de las cuentas presupuestarias del año por primera vez en todos sus años de mandato favoreció que, el pasado martes, el presidente deportivista anunciase su intención de no seguir adelante con su proyecto ‘Confianza e historia’ y abrir paso a otro equipo para “evitar la división del deportivismo”. Si bien Lendoiro agotará sus días al frente del club el próximo 21 de enero –fecha en la que tendrán lugar los comicios electorales-, la principal pugna pendiente sigue siendo la propia firma del Convenio, un compromiso que el actual Consejo deberá afrontar con el día 10 del primer mes del año como fecha límite.

Entre medias y para sorpresa de muchos, el Deportivo ha logrado abrir una frontera entre el ámbito institucional y el deportivo, y camina como líder de la Liga Adelante pese a las numerosas dificultades que el año 2013 ha deparado a un conjunto que, pese a las turbulencias recientes siempre ha contado con un aliado incuestionable: la masa social que se reúne en Riazor y en torno a los televisores cada fin de semana. Su papel en este proceso ha sido activo, tanto a la hora de participar en la delegación de acciones como de mostrar sus impresiones sobre la puesta en liza de los cinco proyectos. Ahora, se abre una nueva puerta para el deportivismo, siempre y cuando la firma del Convenio permita alcanzar el pomo de la misma.

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