Periko Alonso, el éxito tardío
Periko Alonso con la camiseta de la Real Sociedad (Foto: La opinión)

Tal vez a muchos de los que estéis viendo este artículo el apellido Alonso os recuerde a una pareja de hermanos que jugó en la Real Sociedad hace ya unos años; Mikel, y sobre todo Xabi, cuyas carreras se encuentran en el ocaso pero que comandando aún el centro del campo de Real Unión y Bayern de Munich respectivamente.

Sin irnos muy lejos de esta pareja de hermanos, hoy nos centramos en su padre Periko Alonso, quien dejó su huella en la historia realista a base de sacrificio, realismo y títulos, ya que formó parte de la plantilla del bicampeonato txuri-urdin.

Tolosa y debut tardío

Periko Alonso volvió al retirarse al Tolosa como entrenador

Antes de levantar dichos campeonatos, el futbolista guipuzcoano debutó en el equipo de su pueblo, el CF Tolosa. Sus buenas actuaciones en el conjunto tolosarra llamaron la atención de la Real Sociedad, aunque fuera para engrosar las filas de su segundo equipo con 21 años, una edad “inusual” para un fichaje para un equipo filial.

Tres años en el San Sebastián CF, actual Sanse, bastaron para que el entrenador del primer equipo José Antonio Irulegi le hiciera debutar el 18 de septiembre 1977 a los 24 años de edad. Pese a subir siendo “veterano” para un filial, su adaptación fue instantánea, como hablaremos de ello ahora.

Cinco temporadas en la Real

En el conjunto realista, Alonso padre estuvo cinco temporadas, en donde destacó su lucha y sacrificio en el centro del campo, llegando a ser uno de los mejores centrocampistas defensivos del campeonato. Su apodo, el Chatarrero, o Chatarras, le vino al dedo, aunque es de origen familiar y no por sus características futbolísticas.

 No obstante, y a pesar de sus características, su buen golpeo de balón hizo que terminase su carrera con una cifra importante de goles, lo que deja muy claro su rol de centrocampista completo, destacando más allá de labores “destructivas”.

En el inicio de la década de los 80 llegó su mejor momento ya que junto a otros jugadores históricos como Satrustegui, Zamora o Arconada se proclamó bicampeón de Liga al levantar los trofeos de las temporadas 1980/1981 y 1981/1982.

Antes de dichos títulos, sus buenas actuaciones provocaron su convocatoria con España en 1980, a la que defendió en 20 ocasiones, anotando un gol hasta que dejó de ser seleccionado tras el mundial de 1982, cita mundialista que se jugó precismante en España, con el resultado por todos sabido.

Periko Alonso con España (Foto: Miguel Ángel Alonso)
Periko Alonso con España

Fichaje por el FC Barcelona

El verano de 1982, además del verano del Mundial, fue el verano del cambio, ya que el FC Barcelona abonó a la Real Sociedad 70 millones de pesetas para que el tolosarra vistiera la zamara blaugrana, y sobre todo para que liderase el centro del campo del Camp Nou.

Alonso con la camiseta del Barcelona (Foto: FC Barcelona historicos)
Alonso con la camiseta del Barcelona (Foto: FC Barcelona historicos)

En la entidad azulgrana permaneció durante tres temporadas, en las cuales volvió a disfrutar de las mieles de la victoria. De estas tres temporadas, las dos primeras gozó de bastante protagonismo, ganando una Copa del Rey primero, y una Supercopa de España después, aunque la llegada en 1985 de Terry Venables al banquillo supuso su ocaso como culé, careciendo de protagonismo durante aquella temporada, aunque sumando una nueva liga a su vitrina.

Fin de carrera en el Sabadell

Sin cambiar de comunidad, en el mercado estival de 1985 Periko Alonso cambió el blaugrana por el arlequiado de un Sabadell que competía en la Segunda División española, en el que sería su último club como futbolista profesional.

En el Sabadell, disfrutó de varias experiencias, empezando por el ascenso a la máxima categoría en su primera temporada. En 1986, además de lograr mantener al equipo, el jugador tolosarra hizo gala e la mencionada facilidad para el gol, terminando la campaña como máximo goleador del equipo.

Disputó 271 encuentros en Primera

En la temporada 1987/1988, su última campaña en activo, vivió una de sus experiencias más amargas, como lo es un descenso, acabando su carrera deportiva con mas de 250 partidos disputados en Primera División, en los que anotó 41 goles.

Regresos desde el banquillo

Alonso también entrenó al Beasain y al Eibar

Tras su retiro, tuvo varios regresos a clubes a los que defendió como futbolista, aunque en esta ocasión desde los banquillos, comenzando por el Tolosa, en donde entrenó a su equipo juvenil, y sobre todo a la Real Sociedad, entrenando primero varios años a su equipo filial, y más tarde al primer equipo, cuando en la temporada 2000/2001 sustituyó a Javier Clemente con la campaña en marcha.

No obstante, su estancia en el conjunto txuri-urdin no fue tan idilica como la primera, y abandonó la disciplina realista tras diez jornadas, despidiendose así tanto de la Real como de los banquillos. Sin embargo, y como hemos mencionado antes, el apellido Alonso siguió ligado a la Real gracias a sus hijos Mikel y Xabi, por lo que podemos decir que Periko es Alonso I.

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