Llegó la calma a la Nova Creu Alta
Foto: CE Sabadell

El final de la temporada 2015/16 trajo al Sabadell un cambio de rumbo de lo más inesperado. Un excelente final de temporada se vio camuflado por unos nubarrones de lo más oscuros. Durante los últimos meses de competición, los jugadores no cobraron algunas nóminas, y gran parte de los trabajadores no fueron remunerados gran parte de la temporada. Algo se estaba haciendo mal. El traumático descenso a la categoría de bronce no ayudó, pero había demasiados puntos oscuros que estaban llevando al equipo arlequinado al abismo, mientras en el campo, los jugadores firmaron un soberbio final de temporada, que le dejó a las puertas de la Copa del Rey. 

Mientras campañas desesperadas por recolectar dinero para salvar al equipo se realizaban, como la impulsada por el periodista deportivo de Sabadell Áxel Torres bajo el lema #TeneCESitamos, el proyecto empezaba a tambalearse y a perder piezas fundamentales. La primera y una de las más importantes fue la del entrenador, Miguel Álvarez. El técnico de Guarromán, por diferencias económicas con la dirección del Club, decidió de mútuo acuerdo con el Sabadell romper el contrato que le vinculaba con el conjunto vallesano hasta el 30 de junio de 2017. Uno de los valuartes del proyecto arlequinado se bajaba del barco. Y no sería el único. 

El golpe más duro en lo que al ámbito deportivo puramente se refiere fue la caída del impulsor del proyecto en el fútbol formativo del Sabadell: el director deportivo Javi Pérez estaba fuera. La razón fue la misma que la del entrenador: el dinero. Pérez, piedra angular del resurgimiento del fútbol base del CE Sabadell –el filial ascendió y se consolidó en tercera división, y el juvenil ascendió a División de Honor– se veía obligado a interrumpir el proyecto que inició años atrás mucho antes de lo previsto.

José Solivelles, producto de la casa para el banquillo

El Sabadell llegaba a finales de junio con muchas incógnitas aún por resolver. La falta de un inversor que hiciera viable la continuidad en la categoría de bronce bloqueaban cualquier intento por formar un equipo. El tiempo iba en contra de un equipo centenario, que empezaba a agonizar. No fue hasta finales de junio, cuando lo que parecía imposible se hizo convirtió en realidad. La empresa de ropa deportiva Hummel apostó por el Sabadell y trajo consigo un nuevo patrocinador: Hierros Servando, que ya patrocinó al Éibar y al Gavà anteriormente. Curiosamente, ambos equipos ascendieron de categoría el año que lucieron este patrocinio. 

José Solivelles el día de su presentación | Foto: CE Sabadell

Con el apartado económico ya solucionado, llegaba la hora de empezar a darle forma al CE Sabadell 2016/17. Toda nave necesita de un capitán para empezar a navegar, y el nuevo equipo directivo arriesgó en al toma de esta decisión. José Solivelles, quien fuera entrenador del filial el año pasado y lo llevara a completar la mejor temporada de su historia, se hacía con las riendas del equipo. Solivelles, de 33 años, es un hombre conocedor del Club, pues antes de entrenar al filial ya entrenó al equipo juvenil del Centre d'Esports. Este hecho, unido al fútbol atractivo que ofrecieron tanto el filial como el juvenil bajo su mando, hicieron que fuera el hombre llamado a conducir el resurgir arlequinado. 

Juventud y veteranía para el nuevo Sabadell

Con Solivelles como nuevo entrenador, la dirección deportiva, formada, según afirmó en una rueda de prensa el presidente Antoni Reguant, por una comisión de expertos tanto en lo deportivo como en lo económico, se puso en marcha. Con Toni Hernández a la cabeza, periodista vinculado al ya extinto Huracán de Valencia años atrás, empezaron a llegar varios jugadores. El primero en aterrizar en la Nova Creu Alta fue Gabi López, mediocampista de 23 años, que militó en la Pobla de Mafumet la temporada pasada. A pesar de no poder lograr la salvación del equipo tarraconense, el jugador se mostró como uno de los jugadores del filial del Nástic. Con bastante experiencia en Segunda B y especialmente en Tercera, se espera que su calidad brille con luz propia en el césped de la Nova Creu Alta. 

Días después llegaron dos refuerzos más: Txomin Barcina y Javi Barrio, procedentes del CD Toledo y del Boiro gallego respectivamente. El primero es un extremo izquierdo rápido y con buen desborde, mientras que el segundo se trata de un central contundente, aunque también se adapta a la posición de lateral derecho e incluso puede jugar de mediocentro defensivo.  Se da la curiosidad que tanto Barcina como Barrio, ambos de 23 años de edad, coincidieron hace dos temporadas en el Huracán de Valencia en una temporada donde el conjunto valenciano se quedó a las puertas del ascendo a la Segunda División. 

Txomin Barcina (izquierda) y Javi Barrio (derecha) en su primer entrenamiento | Foto: CE Sabadell

La precaria situación económica del club, con la austeridad como bandera, ha provocado que se tenga que recurrir a cesiones de equipos grandes. Y si se habla de clubes con buen fútbol base, no se puede eludir al FC Barcelona, de donde el Sabadell logró un par de cesiones interesantes. El joven portero Jokin Ezkieta y el lateral izquierdo del juvenil blaugrana Enric Franquesa, aterrizan en Sabadell con el objetivo de seguir con su formación lejos de la Masía. 

Con la llegada de estos jóvenes jugadores, unidos a los que ya estuvieron la temporada pasada, como Adri Díaz, Batanero o Sandro Toscano, entre otros, llegó la hora de buscar jugadores veteranos, expertos y ya curtidos en este deporte. Y llegaron todos de golpe. El primero en anunciarse fue Manu Torres, central procedente del fútbol rumano y exjugador del Málaga, aterriza a sus 27 años en la Nova Creu Alta para aportar solidez y experiencia a la zaga arlequinada. También en la defensa, aunque esta vez en el lateral izquierdo, llegaba el andaluz Ramon Verdú, procedente del Pontevedra, donde fue titular indiscutible. Su rendimiento hizo que se ganara el honor de ser nombrado el mejor lateral izquierdo de la categoría de bronce. 

Los dos últimos fichajes que se presentaron esta semana en Sabadell fueron de perfil bastante distinto. Jordi López y Jordán Sánchez llegan a territorio vallesano para dar solidez y experiencia al mediocampo y al ataque arlequinado respectivamente. El primero, mediocampista procedente del Llagostera, es un trotamundos del fútbol. Años atrás jugó en el primer equipo del Real Madrid y del Sevilla, con quien se coronaría campeón de la Europa League, entre muchos otros equipos. El segundo, de 25 años, se trata de un extremo procedente de la SD Compostela que puede jugar en ambas bandas del ataque y que aporta velocidad y verticalidad al juego ofensivo del conjunto arlequinado. 

Bajas sensibles e inesperadas

Mientras las presentaciones de los nuevos jugadores se sucedían, la plantilla recibía un varapalo importante. El delantero centro Manel Martínez y el lateral reconvertido a mediocampista e incluso a extremo Agus Medina decidían abandonar la disciplina arlequinada. En el caso del delantero, la oferta del Girona, que desembolsó, según algunas fuentes de la capital del Vallès Occidental, unos 40.000 euros, hizo que no se lo pensara y aceptara el reto. El segundo, según se ha sabido estas últimas jornadas, se marchó por motivos puramente económicos. 

Estas dos bajas suponen un revés para el equipo. José Solivelles, en rueda de prensa, afirmó que la marcha de estos jugadores es "importante", ya que "contaba con los dos". El club fue menos diplomático, y emitió un polémico comunicado en el que insinuaba que ambos jugadores no estaban del todo involucrados en el proyecto arlequinado, y que en el club "quieren que los jugadores estén implicados el 200%"

"Faltan dos puntas y dos mediapuntas"

Con estas dos bajas, las necesidades del Sabadell varían ostensiblemente. En palabas del propio José Solivelles, las necesidades del equipo pasan ahora por fortalecer la faceta ofensiva. "Ahora mismo necesitamos dos puntas y dos mediapuntas, y nos gustaría que uno de ellos pudiera jugar en banda", afirmó en la rueda de prensa previa al primer partido de pretemporada contra el Bristol Rovers británico. 

Precisamente este partido, disputado el martes, permitió a la parroquia arlequinada ver a las nuevas incorporaciones en acción por primera vez. El Sabadell dio cuenta del conjunto británico con solvencia por un contundente 3 a 0 que hizo disfrutar a la afición que se acercó a la Nova Creu Alta de un fútbol combinativo y sólido en defensa que permite ilusionarse, aunque esto solo acaba de empezar. Gabi López, el delantero mauritano Cheikh –a prueba con el primer equipo estos días– y el canterano Yeray Sabariego anotaron los goles. La próxima parada de la pretemporada arlequinada pasa por Cerdanyola del Vallès, donde este domingo a las 20:00 horas el Sabadell inicia la defensa de la Copa Catalunya ante el Cerdanyola.  

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