Capítulo I: Mateo Musacchio
Mateo Musacchio es uno de los mejores futbolistas de la historia del Villarreal  // Foto: VILLARREAL CF

La ausencia de fútbol no va a alejar de contenido a la parroquia amarilla. Para amenizar la espera, se ha decidido comenzar una 'miniserie' a modo de recopilatorio de los jugadores que han pertenecido al equipo filial y han gozado de oportunidades en la primera plantilla en la última década. Algunos de ellos han tenido una trayectoria recordada, sin embargo, hay muchos otros cuyo rastro no ha sido tan mediatizado. En el capítulo I: Mateo Musacchio.

Mateo Pablo Musacchio: el debut gracias a Garrido

Dar unos buenos cimientos y se construirá un equipo formidable. Esa reflexión podría ser perfectamente la de cualquier técnico metódico a su llegada o participación en un nuevo proyecto futbolístico. Desde aquí se adaptará; elegir a Musacchio como primer protagonista de este repaso pareció cuanto menos adecuado. 

Mateo Musacchio aterrizó en Vila-real en el verano de 2009 como una de esas perlas argentinas con la etiqueta de promesa con altas probabilidades de explosión definitiva en el panorama europeo. Llegó procedente de River Plate, con el que había tenido escasa participación estando todavía en edad de juvenil. A sus 19 años llegó para formar parte del segundo equipo del Villarreal, un combinado de jugadores jóvenes y recién ascendido a la Liga Adelante y actual SmartBank.

Debutó en la jornada dos, en la visita del filial a Córdoba, entrando al inicio de la segunda mitad. En los primeros encuentros ofreció muestras de su agilidad e inteligencia en el eje de la zaga. Realizó una gran primera vuelta en la que el equipo no perdió ningún partido como local. Esa temporada (2009/2010) hubo grandes nombres de futbolistas que acompañaban en la línea defensiva al argentino y, que por supuesto estarán en esta 'miniserie'. Es el caso de Joan Oriol, Kiko Olivas o el actual capitán del Villarreal CF, Mario Gaspar.

La sombra de Manuel Pellegrini es muy alargada, debió pensar Ernesto Valverde cuando unos meses después de su contratación como máximo responsable del banquillo del Villarreal CF, era destituido. La entidad piensa en el entrenador del filial en Segunda, Juan Carlos Garrido, como sustituto hasta final de temporada. 

Para Musacchio fue un movimiento clave en su carrera. Como titular indiscutible y sus grandes actuaciones tanto técnicas como físicas en la Segunda División, sirvieron para que Garrido confiará en él para dar el salto. La semana del debut del técnico en el banquillo, el Villarreal viajaba a Mallorca y decidió darle la oportunidad a Marco Rubén del filial. Compatriota y compañero de Musacchio en el Villarreal B. Una semana después, el 13 de febrero, Mateo Musacchio debutaba en Primera División en la victoria por 2-1 ante el Athletic.

Alternó hasta final de temporada partidos con el primer y segundo equipo, con el que acabó en una meritoria sexta posición. Una de las mejores clasificaciones de un equipo filial en la categoría de plata. Sin duda un gran hito que demostraba la hegemonía de la base 'groguet', por encima de 'La Masía' culé o 'La Fábrica' blanca.

Fotografía: Villarreal CF
Fotografía: Villarreal CF

La consolidación de un líder 

Dejó enormes sensaciones en la campaña de su debut, y la siguiente temporada (2010/2011), Juan Carlos Garrido decidió incluirlo en la primera plantilla del Villarreal. Pronto, el central argentino se  hizo con un hueco en el equipo titular, aunque el hecho de ser un recién llegado desde el filial le restaba opciones ante otros centrales como Gonzalo Rodríguez o Carlos Marchena. 

Formaría parte de la entidad del Villarreal CF durante las siguientes siete temporadas, en las que se convirtió en un ídolo para la afición de El Madrigal. Seguramente la decisión con la que terminó conquistando a los seguidores del 'submarino', fue la de quedarse después del fatídico descenso a Segunda División en la última jornada de la 2011/2012. Como es lógico, hubo muchas salidas en el equipo, pero Musacchio, una de las estrellas del equipo y con ofertas interesantes, decidió quedarse. Fue una pieza clave para lograr el ascenso en la primera temporada tras el doloroso descenso y se convirtió en un líder que llevó al equipo de vuelta a la élite. 

Bendecido como el padrino en la parcela defensiva en la temporada 2013/2014, la del regreso, el Villarreal volvió a clasificarse para competición europea. 'The Yellow Submarine' estaba de nuevo de moda. Y aunque el timón lo llevaran otros como Manu Trigueros o Bruno Soriano; la labor como grumete de Musacchio fue una bomba de oxígeno necesaria para aguantar el oleaje de Primera División. 

Fotografía: Villarreal CF
Fotografía: Villarreal CF

El maldito punto de inflexión

Pocos sufrimientos hay peores para un futbolista que cuando les privan de realizar su trabajo. Las lesiones son el peor enemigo para un jugador, y a Mateo Musacchio la dichosa 'crucecita roja' en su historial médico empezaría a ser un vecino tormentoso en la 14/15. Dos lesiones de gravedad, la segunda especialmente escalofriante en la que se destrozó el tobillo en el encuentro ante el Getafe en abril. Las malas sensaciones se confirmaban poco después: fractura del tobillo izquierdo y en la que los huesos de la tibia y el peroné salieron mal parados.

Su vuelta no llegaría hasta diciembre de la siguiente temporada para competir por un puesto junto a Víctor Ruíz y Eric Bailly, que habían llegado la temporada anterior. Pero velozmente logró recuperar su sitio en la línea de cuatro en detrimento de Eric Bailly, que cayó al tercer lugar según la determinación de Marcelino, técnico de aquella campaña. De nuevo unos problemas en la rodilla le apartarían los meses de febrero, marzo y abril de los terrenos de juego. 

Reapareció en el tramo más bonito; con el entrenador asturiano el Villarreal logró progresar hasta las semifinales de Europa League. En las que sucumbió en la vuelta en Anfield a pesar de una victoria muy celebrada en El Madrigal con el gol de Adrián en el minuto 90. Y en Liga los de Marcelino se alzaron hasta el cuarto lugar, como campeones de la 'otra liga'. Lo que le valdría como una nueva oportunidad de volver a la Champions League.

La última campaña de Musacchio con el Villarreal es la 16/17. Empezaba con ilusión y muy pronto. En el horizonte el añoro de un bonito año de sueños europeos. Pero fue apeado de la competición de las estrellas en la fase previa ante el mejor Mónaco del siglo. Aquel equipo francés que unos meses más tarde iba a meterse en semifinales de la competición y ser campeón de Ligue 1. Con Lemar, Bernardo Silva, Fabinho, Bakayoko o Mbappé para los despistados; aunque el actual '7' del PSG se estaba 'quitando los pañales'.

Fotografía: Villarreal CF
Fotografía: Villarreal CF

Rumbo a San Siro en busca de nuevos desafíos

Varios veranos el nombre de Musacchio estaba en la agenda de grandes clubes. Se le relacionó en varias ocasiones con FC Barcelona o Real Madrid, pero el equipo que más persiguió su contratación -y en varios mercados de fichajes- fue el AC Milán. La inyección de liquidez del grupo inverso chino en el club milanista tras la marcha de Berlusconi, sirvió para cerrar el traspaso del argentino al cuadro 'rossoneri' por 18 millones de euros. Una operación en la que el presidente Fernando Roig aclaró ser: "Un acuerdo positivo para todas las partes."

Fotografía: AC Milan
Fotografía: AC Milan

El defensa argentino se despedía de Vila-real con lágrimas en los ojos y en busca de nuevas aventuras en su carrera profesional: "Crecí como persona y como jugador", en referencia a su etapa en el equipo que le dio todo desde su llegada con 19 años. 

Tuvo una primera temporada en Italia en la que no disfrutó de las oportunidades deseadas en el equipo de la capital lombarda. Competía con Romagnoli y Bonucci por un puesto de titular en el once de Montella, y fue el peor parado esta vez. La llegada de Gennaro Gattuso ni mucho menos mejoró su situación, pues fue olvidado más si cabe y desplazado a ser el cuarto central.

En el mercado de fichajes veraniego de 2018, el Villarreal llamó de nuevo a la puerta de Musacchio y seguramente Mateo se lo replanteó, pero con el regreso de Leonardo Bonucci a la Juventus tras un tiempo efímero en Milán, la perspectiva de futuro cambiaba.

Esta última temporada y media, el defensa sudamericano es feliz con la 'maglia rossonera', y aunque las continuas aspiraciones europeas del Milán se ven truncadas temporada sí y temporada también; Musacchio, a pesar de no tener la fortuna que deseaba cuando hablaba de nuevos desafíos de los que superar, espera seguir de la mano junto al equipo más grande históricamente hablando de Italia durante varios años. Mientras tanto en el Villarreal, un chaval de la casa parece el mejor recambio posible.

Fotografía: AC Milan
Fotografía: AC Milan
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