El hilado que afina
Foto: Alberto Rodríguez Francisco-VAVEL-.

El asalto a domicilio en el Ramón Sánchez Pizjuán sorprendió a más de uno con la victoria por la mínima (0-1) de Eibar ante Sevilla. Los azulgranas se impusieron gracias al tanto anotado por Kike García, en el minuto 41 de partido. Más allá del gol, los conducidos por José Luis Mendilibar confirmaron su momento próspero en Liga y al mismo tiempo que este triunfo no fue una circunstancia esporádica puesto que reflejaron sobre el rectángulo de juego destellos interesantes desde el posicionamiento del colectivo.

Los dos frentes de tres futbolistas en la salida hispalense. Fuente:Livetv.sx
Los dos frentes de tres futbolistas en la salida hispalense. Fuente:Livetv.sx

Uno de las condiciones inherentes que imprime el míster a sus dirigidos es el de la intensidad. El desplazamiento a Andalucía no fue la excepción, en donde desde Kike García se configuró un cuadrado/hexágono con dos líneas de tres hombres. Ello provocaba el aislamiento del doble pivote que se veía encerrado en esa maraña, lo cual a su vez contribuía a que los laterales rebotaran para atrás. Y la única forma que tenía de salirse de este hostigamiento era con un pase largo. Las dos líneas de tres eibarresas se conformaban con un primer frontón de Takashi Inui (derecha), Kike (centro) y Bryan Gil (izquierda), resguardada por una segunda línea: Kevin Rodrígues (derecha), Sergio Álvarez (centro) y Diop (izquierda).

Cierre de bandas e implicancia ofensiva

Dentro del cúmulo de movimientos, los laterales (Alejandro Pozo en la derecha y Anaitz Arbilla en la izquierda) se complementaron con su compañero de banda (Kevin Rodríguez a la derecha, luego Inui-que también estuvo en la izquierda además de Bryan). No sólo su labor fue positiva desde el punto de vista defensivo que impidieron junto al apoyo del doble pivote que se genere la superioridad numérica de dos contra uno, sino que se compaginaron para ubicarse en posición ofensiva hacia el desborde. De la misma manera, los dos ejes de la sala de máquinas hicieron su trabajo tapando huecos y relevos, y llegando al área. El ejemplo más claro fue el gol azulgrana: pase en la frontal del área de Diop para Kike. Regresando a los laterales, otros dos desplazamientos que realizaban eran, primero cuando el balón atacaba por la banda contraria, automáticamente se cerraban como un falso interior para permitir el adelantamiento de uno de los ejes del medio y dejar el callejón libre al volante, y segundo, en la sociedad con el volante en un eventual ataque de banda, se cerraban para permitir la apertura del extremo.

Dibujo 4-2-3-1 y la presión a la salida del Sevilla. Fuente: Livetv.sx
Dibujo 4-2-3-1 y la presión a la salida del Sevilla. Fuente: Livetv.sx

Uno de los datos llamativos del partido fue el tiempo que se lo pasó el conjunto armero con la intensidad arriba y la doble faceta que cumplieron los jugadores en su totalidad. Por ejemplo: Bryan estuvo omnipresente colocándose de extremo izquierdo, mediocentro, volante, colaborando tanto en defensa como en ataque. Asimismo, Diop o los laterales que se comprometieron con el colectivo en las dos aristas del equipo. No obstante, en la segunda parte, uno de los movimientos que produjo dificultades a los armeros fue la superación de esa línea de presión que lo tomaba en pleno retroceso y fue allí donde sufrió el pase entre el central-lateral. Ello, fue la génesis de situaciones a merced del Sevilla.

Diferentes pizarras, mismo estilo

En lo que se refiere a la evolución del sistema a lo largo del encuentro, el equipo osciló entre un 4-4-2, 4-2-3-1 y 4-5-1. En el primero de ellos, se observaba dos volantes-extremos marcados como Takashi Inui y Kevin Rodrígues-Bryan Gil. Ello iba variando porque cambiaban constantemente su posición sobre todo Inui y Gil que se fue dando a lo largo del primer tiempo. En el segundo tiempo, con las sustituciones, los ingresos de Edu Expósito y Sergi Enrich se observó más un 4-2-3-1, estacionándose más en la banda Gil (izquierda-luego Pedro León) e Inui hacia el otro costado. También, en una posición más centralizada, Expósito formaba un triángulo con el doble eje (Sergio-Diop). Para sostener la diferencia, la línea defensiva y el mediocampo retrocedieron, y por ende, esos cinco componentes de la medular permanecieron  más juntos.

Apoyo defensivo del volante y triángulo (junto al lateral y el pivote). Fuente: Livetv.sx
Apoyo defensivo del volante y triángulo (junto al lateral y el pivote). Fuente: Livetv.sx
VAVEL Logo