Celta 3 - 4 Sevilla, un magistral ataque no palia una
anticompetitiva defensa
Ferreyra y Fernando peleando un balón. | Foto: La Liga.

La afición celeste empezaba el día de hoy con brillo en unos ojos que tímidamente vislumbraban la séptima plaza en la clasificación. El Celta de Vigo recibía a un Sevilla que necesitaba ganar si quería mantenerse en la pelea por el título de liga, y así lo consiguió pese a un Iago Aspas y un Denis Suárez estelares en un partido para el recuerdo.

El árbitro pitaba el comienzo del encuentro y ya podíamos ver las intenciones de ambos equipos. Tanto el Celta como el Sevilla ofrecían un juego vertical buscando a sus atacantes pero no fue sino de córner cómo Jules Koundé remataba un balón con la cabeza para abrir la lata a los 10 minutos de partido.

Respuesta instantánea de los vigueses

Iago Aspas con Nolito tras marcar un gol. | Foto: La Liga.
Iago Aspas con Nolito tras marcar un gol. | Foto: La Liga.

Tras el mazazo tempranero de los de Nervión, los locales supieron sobreponerse rápido buscando la meta de Bono. Dos minutos después del tanto de Koundé, Iago Aspas estuvo a punto de rematar un balón suelto dentro del área que finalmente se fue despejado a saque de esquina.

Rondando el minuto 20 de partido, Nolito filtró un pase magnífico a la carrera de Mina que fue agarrado por el goleador Koundé dentro del área. Penalti para el Celta y amarilla para el central. Fuerte, alta y al medio Iago Aspas enviaba, esta vez sí, el balón a guardar para poner las tablas otra vez.

Una remontada fugaz y con apagón televisivo

Sólo había una forma de que el espectador dejase de ver el partidazo que se estaba disputando: una pérdida de la señal en la televisión. Tirando de transistores, los aficionados celtiñas pudieron cantar el doblete de Aspas que, tras un robo en campo propio y una asistencia de libro de Denis Suárez, ponía por delante a su equipo en la mitad de la primera parte.

Llegarían los problemas para los de Coudet con la lesión de Santi Mina, que abandonaría el campo con molestias para dar entrada a Facundo Ferreyra. 6 minutos después, Fernando Reges se atrevía con un zapatazo desde larga distancia que, tras pegarle en el pie a Aidoo, se convertiría en el cuarto gol de la noche poniendo el 2-2 en el luminoso de Balaídos.

¿Quieren más?


El partido era un no parar. Ocasiones para un lado y para el otro constantemente, pero sería de nuevo Denis el encargado de poner un caramelo de pase a Brais Méndez para que el gallego picara sutilmente el balón por encima del portero marroquí del Sevilla. De nuevo los celestes por delante en el marcador.

Tras el descanso, ambos conjuntos seguían buscando la meta rival, aunque los de Lopetegui tenían más el balón en campo contrario. Comenzaron a apretar por las bandas, con Acuña y Jesús Navas a un nivel excelso, y finalmente obtendrían el premio del gol. Tras una mala cobertura de un centro de En-Nesyri, Ivan Rakitic mandaba el balón al arco casi a placer y, de nuevo, teníamos un empate. Seis goles en una hora.

Los entrenadores comenzaron a mover ficha. En el Sevilla, al ver cómo el Celta iba ganando terreno, entraron De Jong, Óliver y el Papu por En-Nesyri, Jordán y Suso. Antes del 70’ Iago Aspas tuvo una ocasión clarísima tras un robo en la frontal del área a Acuña, pero finalmente Bono se hizo con el esférico.

Otra vez Aidoo y el Sevilla no perdona

Papu Gómez después de anotar el gol de la victoria. | Foto: La Liga.
Papu Gómez después de anotar el gol de la victoria. | Foto: La Liga.

Cuando parecía que el partido podría decantarse para cualquier lado, Joseph Aidoo decidió sacar el balón jugado en una de sus clásicas emulaciones a Maradona que, frecuentemente, acaban en robo del rival. Y así fue. El Papu Gómez le robó la cartera al ghanés y tras batir a Iván Villar por el medio de la portería acabó marcando el último gol del partido.

No sin polémica por un codazo de Fernando sobre Ferreyra dentro del área, que acabó con el argentino sangrando y con la nariz como una calabaza, los tres puntos se irían para Sevilla después de un partido con mucho fútbol, goles y errores defensivos. Así, los sevillistas vuelven a casa con los ojos puestos en el título de liga con 6 puntos de diferencia bajo el líder. Por su parte, los celestes se colocan décimos con la séptima plaza a 9 puntos, quitándole así un cacho más de ilusión a unos aficionados que ya empezaban a soñar con ver un nuevo EuroCelta.

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